Publicado el 21 abril 2008 por SChavez
Para complementar la entrada anterior de AM, comento el caso del Mall de la calle 16 en Denver (Colorado): una opción más barata que el tranvía para una distancia similar en una vía comercial y peatonal.
La principal calle comercial del centro de Denver es peatonal. Los únicos vehículos que recorren la vía son autobuses ecológicos que circulan de una punta a otra con paradas muy próximas y a una alta frecuencia de paso. Son gratuitos y constituyen uno de los elementos que han hecho de esta calle el principal punto de ocio de la ciudad, ya que los ciudadanos pueden decidir ir andando o moverse con rapidez en autobús hasta los extremos de la avenida, donde se conecta con el resto de la red de transporte público. Su sistema de tracción (híbrido electricidad/gas) hace que sean muy poco contaminantes y bastante silenciosos, y el riesgo de atropello es mínimo, ya que circulan en un pasillo central a un nivel ligeramente inferior al de los peatones.
Publicado el 21 abril 2008 por Antonio Manfredi
¿Cuánto cuesta el tranvía de Plaza Nueva al Prado? ¿Cuánta distancia recorre? Son preguntas sencillas, que un madrileño al que acompañé el otro día tuve que responder y no salía de su asombro. Tanta milonga para esto. En Madrid, con ese mismo dinero pueden recorrerse, en Metro, más de 60 kilómetros, incluido el Aeropuerto. Un debate tan centrado para eso, para no tener tiempo ni de sentarse para llegar al final… No puede ser, algo falla en nuestra visión de las cosas. Hace tiempo, ya lo han dicho varios, que en Sevilla el debate local es cateto y provinciano y eso es culpa de todos. Qué tiempos aquellos del 92.
Publicado el 20 abril 2008 por SChavez
La ministra más sevillana del nuevo gobierno nació en San Sebastián pero eligió Sevilla para estudiar Biología. Eran los años 80 del pasado siglo y Enrique Cerdá había logrado que los estudios de Genética en la Hispalense tuvieran reconocimiento más allá de Despeñaperros. Por eso Cristina Garmendia, con medios familiares para estudiar donde quisiera, eligió Sevilla. Y también de la mano de Enrique Cerdá, recién terminada la licenciatura con calificaciones brillantes, conoció a Margarita Salas y se fue a Madrid a realizar una magnífica tesis doctoral bajo su dirección. Cristina encadenó después éxitos SIC hasta que decidió dar el salto a la empresa, creando con otros científicos excelentes (Juan Carlos Ispizúa, Carlos Martínez) una de las más importantes spin -off biotecnológicas de España.
Su nombramiento por Zapatero es muy acertado, porque Cristina Garmendia es una mujer capaz que representa lo que la ciencia española puede hacer para contribuir a centrar este país en la nueva economía.
Su relación con nuestra ciudad fue importante en su trayectoria vital y demuestra que los frutos de una Sevilla con vocación universal –la de Enrique y otros pioneros de la ciencia hispalense de su generación– son bastante más interesantes que los del ombliguismo contumaz.