Archivo | julio, 2009

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¿TALA SALVAJE O PODA EN EL PEOR MOMENTO?

Publicado el 20 julio 2009 por raquel

Tala de árboles

Haya centenaria en Madrid

El jueves, 16 de julio,  supe por la prensa y por noticias directas de miembros de ISA que participaron activamente, que el Ayuntamiento sigue adelante con lo que es ya desde hace varios años uno de sus peores proyectos: “Sevilla sin sombra”. El miércoles han sido  las acacias del Porvenir las víctimas de una pasión arboricida que utiliza cómo justificación el que se actúa sobre árboles enfermos. Y como la mayor parte de los que existen en la ciudad lo están y los que no lo están  ocultan las fachadas de nuestros edificios o simplemente estorban en el acerado, pronto no quedará ninguno.
Y el viernes, día 17,  las acacias de la calle del Prado en la que vivo anuncian en sus troncos que un operativo sin definir las afectará el lunes 20. ¿Será tala o será poda? Ya en años anteriores cortaron algunas que jamás se repusieron y entre las que han conseguido sobrevivir las hay añosas pero también muy jóvenes. En el mejor de los casos –que sea poda- ¿no es el peor momento tanto para el árbol como para los vecinos? Y si es tala ¿porqué están señalados también  los muy jóvenes? ¿Lo harán para prevenir que puedan enfermar muchos años después? Y como contrapunto ejemplar, la Fundación Lázaro Galdiano organizó  en Madrid en el 2008, y como homenaje al haya centenaria de su jardín que tuvo que ser cortada, una magnífica exposición cuya finalidad era hacer perdurar su presencia. Una de las intervenciones realizadas fue grabar al ácido, en el gran ventanal de su tienda, la imagen de un árbol. El día que lo visité era enero, había nevado mucho y la fotografía que acompaño es testimonio permanente de una belleza que en esta ciudad es objeto de un vandalismo institucional que se pretende justificar con endebles argumentos.

Raquel Rico

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Líneas de autobuses para ir al Metro, por favor

Publicado el 14 julio 2009 por Antonio Manfredi

Hoy publica El Correo de Andalucía que “la incorporación de siete municipios más al billete único del Consorcio de Transportes del área metropolitana obligará a cambiar el nombre de hasta 13 líneas de autobús de la aglomeración urbana. Será desde el 1 de agosto con la incorporación de nuevas rutas”.
Sin embargo, todavía no hay una inicitiva concreta que permita unir por autobús los pueblos de la corona del Aljarafe con algunas de las estaciones de la línea de metro actual. Sí se actuó diligentemente cuando se abrió el Hospital de Bormujos y, hoy, con más o menos cadencia y calidad, cualquier persona residente en el Aljarafe tiene garantizado tranporte público al Hospital. No así para el Metro ni nadie parece tenerlo en cuenta. No se entiende, la verdad. Ya es hora de que los alcaldes, la Diputación y la Junta dejen de propiciar las islas de poder y la influencia parcial en los órganos de decisión supramunicipales.

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De bibliotecas y de jardines

Publicado el 04 julio 2009 por raquel

Parque Maria LuisaPARA constatar la interesada manipulación de la naturaleza, tanto de promotores que construyen como de políticos que autorizan, basta un dato: si a una urbanización la llaman Los Olivos, Las Adelfas o Las Sabinas lo hacen para recordarnos que las hubo y que no han dejado ninguna. Esa pasión depredadora es evidente también en las declaraciones recientes del alcalde y del rector, que justifican en el extraño argumento de su preocupación por la educación el que la Biblioteca de la Universidad se construya en el parque del Prado. Declaraciones que deben ser contrastadas con la muy distinta realidad de algunas de sus actuaciones.

En lo relativo a la Alcaldía, en la ciudad son innumerables los alcorques vacíos, las calles sin sombra, los árboles utilizados para grapar todo tipo de anuncios o humillados -como las jacarandas del inicio de la calle San Fernando- por gruesos tubos rojos que trepan por sus cortezas enfermas. En el Parque del Prado se han instalado en los últimos meses una feria medieval, otra de productos latinoamericanos y una feria de la gamba, así que los sevillanos no lo utilizamos para que los niños jueguen, para leer a su sombra o dibujar sus colores, sino para comprar chucherías, tomar copas en kioscos con la música a todo volumen y para que nos ahogue el albero que levanta la ineficaz y ruidosa máquina sopladora con la que se limpia. El uso respetuoso de los espacios públicos es desde luego un signo de educación y el degradado entorno de una biblioteca cercana, la Infanta Elena, pone de relieve que no se toman las medidas imprescindibles para controlar el impacto que implica su uso por miles de estudiantes.

Y en cuanto a la Universidad, un ejemplo reciente de su falta de compromiso con una arquitectura que tenga en cuenta el bienestar de quienes la utilizan es la recién inaugurada Facultad de Derecho. En el edificio dedicado a los despachos del profesorado, y en el que tendrán que trabajar hasta su jubilación, las pequeñas ventanas tienen gruesas lamas que ocultan el cielo y obligan a mantener siempre la luz encendida. En el exterior los bancos están al sol, en la amplísima acera de la calle Ramón y Cajal tampoco hay un árbol e incluso en la histórica Fábrica de Tabacos bastantes arriates han sido rellenados con cemento.

Iniciativa Sevilla Abierta tiene entre sus fines defender que la sostenibilidad debe ser un criterio fundamental a considerar en las decisiones que se tomen sobre nuestra ciudad y, por ello, creemos que existen espacios más adecuados para ubicarla: la propia Fábrica de Tabacos o el solar de la Avda del Cid. Pero además, como los edificios de Zaha Hadid guardan relación con un concepto de la arquitectura que prima la forma sobre el uso de lo edificado, creemos imprescindible garantizar la adecuación de su espacio a la finalidad prevista. Ejemplos como el Museo de la Ciencia de Valencia deberían ser suficiente aviso sobre la inutilidad y el enorme costo económico que suponen edificios que olvidan la habitabilidad.

En estos años de crisis, la modernidad implica algo muy distinto: ahora los nuevos nombres de la arquitectura defienden la simplicidad, la levedad, edificios que se integran en la naturaleza, que se funden con su entorno. Por eso creemos que la biblioteca debe ser un edificio luminoso y sostenible. Y también nos gustaría que la recuperación, no sólo de los árboles sino también del pobre diseño de la jardinería del parque, se encargue a un paisajista que ame las plantas y que sea capaz de ordenarlas para potenciar su belleza y nuestro disfrute.

(Publicado en Diario de Sevilla 4/7/09)

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