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Más sobre la Torre Cajasol

Publicado el 09 junio 2009 por SChavez

Lee las reflexiones de Francisco Morilla sobre la Torre Cajasol, enriquecidas ahora a la luz del Convenio Europeo del Paisaje:

REFLEXIONES  sobre la  TORRE-CAJASOL

Obvio debiera ser que en el debate en torno a la Torre Cajasol y su incidencia sobre Sevilla predominasen los criterios arquitectónicos y urbanísticos junto a los de otras disciplinas hoy participantes en la reflexión sobre la ciudad, entre las que están la Ecología y el discurso sobre el Paisaje.

Pero los muy interesados en que se haga realidad la Torre como son la entidad financiera que la promueve, algunos políticos, el autor del proyecto y empresas constructoras adjudicatarias no entran en ninguno de esos criterios y sólo se les conoce hasta ahora afirmaciones rotundas a su favor augurando un gran beneficio y mejora para Sevilla, aunque sin precisar en qué consistiría. Y en ese empeño hacen un uso no actualizado e insustancial de ideas muy usadas cotidianamente que en su origen proceden del ámbito histórico, sociológico-filosófico y científico, cuales son: “modernidad”, “progreso”, “cambio”, “transformación”,..Además de usar truculencias normalmente usadas para la venta en mercadillos y en la propaganda política.

Es por lo que al análisis del proyecto Torre Cajasol con criterios arquitectónicos, urbanísticos, ecológicos y paisajísticos se añadirán criterios históricos, filosófico-sociológicos y científicos para responder con rigor las ideas empleadas por sus defensores.

Es así como ante el proyecto de la Torre Cajasol es posible hacer las siguientes reflexiones:

1ª)- Obvio parece que con el proyecto de la Torre Cajasol se busca una operación económica de gran envergadura similar a otras puntuales que ha habido en España y que lleva a la apuesta por la gran altura.

Pero el debate sobre la Torre Pelli comienza a iluminarse si recordamos que la gran altura en los altos y desafiantes edificios americanos del pasado siglo respondía a situaciones, objetivos y valores de esa época: enorme crecimiento urbano con feroz presión sobre el suelo en las grandes ciudades americanas, ausencia de ciudades históricas y la fe y seducción americanas de entonces por la técnica dominadora de la naturaleza- en éste caso de la gravedad-que posibilitaba a los “ricos” y poderosos del siglo XX afirmarse con la gran altura de sus rascacielos como representación y símbolo de su poderío económico y técnico. Lo que deviene después en tradición constructiva en las ciudades americanas, en las que coinciden un crecimiento urbano poco planificado y regularizado y esa ya tradicional seducción americana por la edificación alta. E imitada después en muchas ciudades.

Décadas después fueron surgiendo otras intervenciones de altura en otras ciudades, algunas de Europa, con fuerte protagonismo económico-financiero internacional y más tarde con la economía globalizada. Y en tales intervenciones la gran altura era ya simbología del “poder económico, aunque sin llegar a aquellas exhibiciones en altura americanas. Aunque en ciudades de China con agobiante presión económica sí se ha imitado después el “gigantismo” arquitectónico americano, ya como tardío alarde tecnológico y como necesidad de emular y autofirmarse de los que aquí llamamos “nuevos ricos”.

Asimismo en España se han realizado intervenciones puntuales en gran altura como las torres de la ciudad del Real Madrid y la Torre Acbar en Barcelona, que son resultado de grandes operaciones económicas. Y como en España el sector inmobiliario y el financiero han tenido gran protagonismo e influencia hasta éste momento han querido también imitar ese tipo de operaciones de gran altura en ciudades menores en donde se presentaba una ocasión. Así ha ocurrido en Sevilla, en donde no existe un gran protagonismo económico internacional ni una tan brutal presión sobre el suelo, ni aparecen razones que puedan justificar una intervención de ese volumen. Aunque sí parece que esa arquitectura símbolizadora de “poder” seduce a algunos que aspiran a él aunque sea como presuntuoso intento de emularlo. Y por ello creen poder seducir también con el efecto espectacular de la gran altura y la simbolización de poder económico con la que en el mundo de la imagen mediática se la suele asociar.

2ª)- En el análisis actual de una intervención arquitectónica de cierta envergadura en una ciudad, o en un territorio, nos encontramos ante un cuerpo conceptual más amplio y complejo, pues estamos ante un mundo abismalmente transformado en relación con el de hace un siglo cuando se imponían las ideas de la primera modernidad y los códigos estéticos del Movimiento Moderno. Pues han ido surgiendo otras ideas y actitudes que han venido rompiendo con las anteriores igual que ellas rompieran con el pasado que la precedió. Es un complejísimo panorama económico, social e intelectual en el que varias disciplinas hacen complejas reflexiones sobre la ciudad, el territorio y la arquitectura que se erige.

Y ante un edificio con las características de la Torre Cajasol parece obligado no detenerse en el análisis del diseño en sí para adentrarse en su impacto sobre la ciudad. Para ello del Informe de expertos(urbanistas, geógrafos, ecólogos, demógrafos,..) sobre CIUDADES  EUROPEAS  SOSTENIBLES de la CE, el cual propone el estudio de 20 indicadores de sostenibilidad urbana, nos ceñimos a los dos que más inciden en éste caso: a) a la escala del edificio derivada de su volumen de ocupación, lo que entra en el ámbito de la arquitectura e incide en el paisaje urbano, y b) a su impacto en el tráfico, lo que entra en el ámbito del urbanismo.

a).- El entorno de la Cartuja y el río estuvieron históricamente unidos a Sevilla con la excepción del periodo en que el ferrocarril los separó, y después han sido incorporados espacialmente otra vez a Sevilla con la EXPO 92 para después ser destinada a zona de usos terciarios con una moderada edificabilidad tal como se la utilizó en 1992, y como ocurre todo a lo largo del río. De ahí que resulte de gran arbitrariedad ubicar ahora en ese espacio una Torre concebida con tan gran altura, pues: 1º)- no existe en el espacio de la Cartuja ni en otros espacios de Sevilla una tan enorme presión sobre el suelo generada por una desbordante actividad económica que demande una intervención de 180 ms de altura como la de la Torre Cajasol; 2º)-la imagen internacional de Sevilla y el papel que desempeña en los circuitos culturales y turísticos es la de ciudad histórica y cultural, al igual que otras ciudades europeas con centro histórico, y no la de ciudad con poder económico y financiero; 3º)- la escala de la Torre emerge bruscamente sobre el resto para demandar un absoluto protagonismo que genera gran desequilibrio visual en el paisaje urbano a ambos lados del río, lo que hasta hoy las anteriores corporaciones municipales de Sevilla habían evitado impidiendo alturas excesivas en aras de preservar unas panorámicas muy definidoras de esa imagen extendida de Sevilla como ciudad histórica que es el papel desempeñado. Por ello también resulta arbitrario el que ahora algunos políticos lleguen a creer que su legitimidad democrática les puede permitir dar paso a intervenciones que rompen entornos y paisajes urbanos históricos conformadores de la imagen de una ciudad. Y se pone más de manifiesto la arbitrariedad cuando se constata que la propuesta de la Torre no obedece a una iniciativa de interés público sino que es un privilegio concedido a una entidad financiera para realizar una gran operación económica en beneficio propio pero ajena a las necesidades de Sevilla como ciudad.

Y es en relación con el desequilibrio e impacto visual que sobre el paisaje urbano de Sevilla ejerce la Torre Pelli por lo que ésta infringe todo el espíritu y el contenido esencial del CONVENIO EUROPEO DEL PAISAJE(CEP) ratificado por el Gobierno de España el 26 de noviembre de 2007 y entrando en vigor el 1 de marzo de 2008.

Ese espíritu se plasma nítidamente en el Preámbulo del CEP en el que se expresa:

Los Estados Miembros del Consejo de Europa, signatarios del presente Convenio,
……….
Preocupados por alcanzar un desarrollo sostenible basado en una relación equilibrada y armoniosa entre las necesidades sociales, la economía y el medio ambiente;

Tomando nota de que el paisaje desempeña un papel importante de interés general en los campos cultural, ecológico, medioambiental y social, y que constituye un recurso favorable para la actividad económica y que su protección, gestión y ordenación pueden contribuir a la creación del empleo;

Conscientes de que el paisaje contribuye a la formación de las culturas locales y que es un componente fundamental del patrimonio natural y cultural europeo, que contribuye al bienestar de los seres humanos y a la consolidación de la identidad europea;

Reconociendo que el paisaje es un elemento importante de la calidad de vida de las poblaciones en todas partes: en los medios urbanos y rurales, en las zonas degradadas y de gran calidad, en los espacios de reconocida belleza excepcional y en los más cotidianos;

Tomando nota de que la evolución de las técnicas de producción agrícola, forestal, industrial y minera, así como en materia de ordenación regional y urbanística, transporte, infraestructura, turismo y ocio y, a nivel más general, los cambios en la economía mundial están acelerando en muchos casos la transformación de los paisajes;

Deseosos de responder a la aspiración general de disfrutar de paisajes de gran calidad y de participar activamente en el desarrollo de los paisajes;

Convencidos de que el paisaje es un elemento clave del bienestar individual y social y de que su protección, gestión y ordenación implican derechos y responsabilidades para todos;

Teniendo en cuenta los textos jurídicos existentes a nivel internacional en materia de protección y gestión del patrimonio natural y cultural, de ordenación regional y espacial, de autonomía local y de cooperación transfronteriza, en particular, el Convenio relativo a la conservación de la vida silvestre y del medio natural en Europa (Berna, 19 de septiembre de 1979), el Convenio para la salvaguarda del patrimonio arquitectónico de Europa (Granada, 3 de octubre de 1985), el Convenio Europeo para la protección del patrimonio arqueológico (revisado) (La Valeta, 16 de enero de 1992), el Convenio Marco Europeo sobre cooperación transfronteriza entre comunidades o autoridades territoriales (Madrid, 21 de mayo de 1980) y sus protocolos adicionales, la Carta Europea de Autonomía Local (Estrasburgo, 15 de octubre de 1985), el Convenio sobre la diversidad biológica (Río de Janeiro, 5 de junio de 1992), la Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural (París, 16 de noviembre de 1972) y la Convención sobre el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en asuntos ambientales (Aarhus, 25 de junio de 1998);

Reconociendo que la calidad y la diversidad de los paisajes europeos constituyen un recurso común y que es importante cooperar para su protección, gestión y ordenación;
…………..
Y después ya formulan en el primer capítulo el contenido legal y conceptual del paisaje :

CAPÍTULO I – DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 1 – Definiciones

A los efectos del presente Convenio:

a)    por “paisaje” se entenderá cualquier parte del territorio tal como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos;
…………………
d) por “protección de los paisajes” se entenderán las acciones encaminadas a conservar y mantener los aspectos significativos o característicos de un paisaje, justificados por su valor patrimonial derivado de su configuración natural y/o la acción del hombre;

e) por “gestión de los paisajes” se entenderán las acciones encaminadas, desde una perspectiva de desarrollo sostenible, a garantizar el mantenimiento regular de un paisaje, con el fin de guiar y armonizar las transformaciones inducidas por los procesos sociales, económicos y medioambientales;

Resulta bastante explícito el espíritu que inspira al CEP en el Preámbulo así como en el contenido esencial y definitorio del Artículo 1, pero resulta igualmente explícito el ámbito de aplicación tal como se explicita en el

Artículo 2 – Ámbito de aplicación

Con sujeción a las disposiciones contenidas en el artículo 15, el presente Convenio se aplicará a todo el territorio de las Partes y abarcará las áreas naturales, rurales, urbanas y periurbanas. Comprenderá asimismo las zonas terrestre, marítima y las aguas interiores. Se refiere tanto a los paisajes que puedan considerarse excepcionales como a los paisajes cotidianos o degradados.

Es desde el Artículo 1 y de éste Artículo 2 desde los que puede considerarse como paisaje urbano el entorno conformado por ambas márgenes del Guadalquivir en cuanto pertenecientes a una ciudad histórica, y el que permite afirmar que la Torre Pelli es un proyecto lleno de arbitrariedad que al romper la unidad de ese paisaje urbano se aparta e infringe plenamente el espíritu y el contenido esencial del CONVENIO EUROPEO DEL PAISAJE.

b) –La Torre también ejerce un impacto negativo sobre el modelo de transporte tendencial en el acceso a Sevilla por el oeste. Pues en Sevilla concurren circunstancias muy específicas en el espacio del oeste donde se ubicaría esa Torre y otras que aspirarán a seguir su ejemplo. Se trata del espacio geográfico-urbanístico de Sevilla cuyas características geográficas y posterior evolución urbanística es la peor para ello, al estar situados al oeste de Sevilla el Guadalquivir y la Corta del río en la Cartuja y más hacia el oeste la Cornisa del Aljarafe. El río y la Corta son una doble barrera natural para el gran tráfico rodado que se ha generado hacia Sevilla al canalizar ese tráfico por sólo cuatro pasos distanciados( puente del Alamillo, puente del Cachorro y dos puentes a San Juan). Y la Cornisa del Aljarafe supone otra barrera para el paso de tráfico rodado en cuatro pasos( la A-8077 de Camas-Albaida, la A-49, la antigua carretera a Huelva y la autovía al sur del Aljarafe) que después se reducen a tres cuando en la Pañoleta se unifican la A-49 y la carretera a Huelva.

Y aún con esas limitaciones de acceso a Sevilla fue surgiendo después de la EXPO92 un crecimiento urbanístico incontrolado que generó: asentamientos residenciales en Camas, Coria, Gelves, Puebla del Río y después en Santiponce, Guillena, las Pajanosas,..también una gran concentración de terciario desde la Pañoleta hacia el sur y, sobretodo, la enorme acumulación residencial en la primera y segunda corona del Aljarafe. Ese urbanismo residencial ha ubicado en la periferia a gran cantidad de población que mantiene el empleo en la Sevilla central, por lo que se ha generado una dependencia funcional excesiva de la periferia respecto de Sevilla capital con enorme tráfico orientado radiocéntricamente hacia ella. A ello se añade también la inevitable dependencia de Sevilla en cuanto actividades de ocio, culturales, servicios especializados, ..inexistentes en el urbanismo periférico incontrolado.

Ello ha determinado en el sector oeste la saturación y colapsamiento de los pasos por el río y la Cornisa, y de la SE-30 por la vega. Y ante ese problema se han propuesto medidas: el incremento del transporte público frente al uso del vehículo privado, la línea METRO 1, el carril-bus, el tren de cercanías…Pero esas medidas pueden atenuar ostensiblemente el problema aunque no invertirlo hasta su casi desaparición. Pues esa zona oeste mantendrá irreversiblemente ese problema derivado de sus circunstancias geográficas y crecimiento urbanístico caótico que la han conformado así como un hecho consolidado. Y es de destacar que el incremento en el número de pasos(puentes) por el río no resolvería nada por estar agotada la capacidad de acogida de vehículos privados de la Sevilla Central(Centro Histórico+la Cartuja+Triana+los Remedios+Nervión), tal como bien se analiza en el PLAN DE TRANSPORTE  METROPOLITANO de la Consejería de Obras Públicas, pues éste en las págs 26 y 28 diagnostica:
a) “la creciente congestión del viario urbano y del agotamiento de la capacidad de acogida( de aparcamiento)de la Ciudad Central(Centro Histórico+la Cartuja+Triana+los Remedios+Nervión”; b) que la Línea 1 de Metro al Aljarafe y el Metrocentro “tienden a romper ese modelo”…”pero estas actuaciones, que suponen el inicio de un nuevo modelo, pueden no ser suficientes por sí mismas para cambiar las tendencias de un proceso que…aparece como claramente no viable a medio y largo plazo ”; c) “que la capacidad viaria actual se encuentra agotada en todos los corredores”; d) que la Ciudad Central “carece de capacidad para absorber la movilidad metropolitana e interna a medio plazo, si ésta se produce en vehículo privado”; e) que “el impacto ambiental del modelo de transporte tendencial no es asumible desde criterios de sostenibilidad y compromisos ambientales internacionales”.
Y es importante poner de relieve que las anteriores afirmaciones del PLAN DE TRANSPORTE  METROPOLITANO se hicieron ajenas a la posterior aprobación de la propuesta de la Torre Cajasol. Es por lo que sorprende que después se haya aceptado la propuesta de ubicar la Torre, y otras posibles, junto a una de las dos vías de paso por el río más colapsadas de toda el Área Metropolitana por el alto tráfico desde el Aljarafe y la vega a Sevilla, pues con su gran volumen albergará una enorme concentración puntual de actividades y servicios. Y ello supone generar en torno a ella una enorme concentración de desplazamientos individuales(generados/atraídos), que mayoritariamente irán en vehículo individual. Y con las medidas antes citadas la atenuación del problema sería menor que el incremento brutal en desplazamientos generados/atraídos que una edificabilidad tan alta como la de esa Torre y otras que le sigan generarán en la estructura urbana actual del ámbito Central de Sevilla(Centro Histórico+la Cartuja+Triana+los Remedios+Nervión).

Y en el mismo sentido expresado en el PLAN DE TRANSPORTE  METROPOLITANO cabe preguntarse si es asumible desde criterios de sostenibilidad y compromisos ambientales internacionales el modelo de transporte tendencial que ya existe y al que reforzará negativamente la Torre Cajasol por el impacto ambiental resultante en emisiones( gases y ruidos).

Esa Torre y otras agravarían insolublemente el problema urbanístico por el oeste de Sevilla, y es por lo que de persistir el interés en su ejecución deben ubicarse en otros espacios donde no se den esas condiciones tan negativas. Y que pudiera ser en un espacio exterior a la SE-30 suficientemente distante de los pasillos aéreos al aeropuerto.

3ª)- Al no poder justificarse la gran altura de la Torre Cajasol y su ubicación con argumentos arquitectónicos, urbanísticos y paisajísticos sus defensores pretenden convencer sobre su idoneidad con el uso muy generalizante e insustancial de ideas muy usadas cotidianamente, y así dicen que la Torre va con la “modernidad”, con el “progreso”, con el “futuro”, con la “transformación” de Sevilla,..Y que son ideas procedentes del ámbito histórico, sociológico-filosófico y científico. Después utilizan la ruda estrategia argumental de colocar a los que se oponen a la Torre como “no abiertos” a las anteriores ideas, además de emplear estrategias conocidas en el marqueting comercial y político.

En el primer caso tanto si hacen un juego encubridor como si creen en esas ideas convendría con un breve interludio histórico recordarles lo que en ellas ha acontecido desde sus orígenes. Pues entre los discursos del Proyecto Ilustrado el que se impone para la posterior modernidad es el que concibe la historia como un  proceso global de continua superación y progreso social, económico, científico, artístico,..en el que el presente y el futuro deben olvidar y superar siempre al pasado. Pero al sólo imponerse el continuo progreso y crecimiento en la economía y la técnica se genera una fractura entre progreso económico y realidad social, y de ahí surgen sucesivos discursos críticos alternativos contra el capitalismo durante el XIX y el XX hasta los años sesenta del pasado siglo con la consolidación de las democracias occidentales y cuando el periodo de mayor estabilidad y prosperidad del capitalismo que va desde finales de los cuarenta a comienzos de los setenta(D. Aldcroft, 1978, E. Hobsbawm, 1995) termina consolidando el estado de bienestar,  habiéndose pasado del capitalismo productivista y del ahorro al capitalismo del consumo y del gasto. Y en el arte la celebración del “advenimiento de lo nuevo” en Baudelaire es continuada por los muchos movimientos y vanguardias artísticas del XIX y XX en continua ruptura con todo pasado. Pero tras la 2ª GM la industria se va apropiando de lo “nuevo” al imponer la “novedad” como estrategia de continua renovación de oferta y demanda, e iba así vaciando el contenido subversivo de lo “nuevo”. Y a finales de los sesenta se percibía algún agotamiento en las vanguardias y movimientos artísticos y se comenzaba a reconsiderar la incondicional ruptura con el pasado y apuesta de futuro por lo que esa etapa ya se comienza a considerar como “postmoderna”. También en los años sesenta se percibía la contaminación ambiental(R. Carson, 1962), y se hablaba sobre “los límites del crecimiento” económico y demográfico(Ward y Dubos, 1969), se perfilaba el discurso de la ecología humana, emergía en los setenta el movimiento ecologista en la política y se cuestionaban los discursos y proyectos emancipadores de la anterior modernidad(Lyotard, 1979), cuando ya a finales de los setenta había quedado atrás el gran auge económico y las crisis y recesiones retornaban. Asimismo en los años setenta y ochenta era intenso el debate filosófico-sociológico en torno a lo “postmoderno”, la “posthistoria”, la “muerte de la modernidad”, su posible conexión con la crítica a los fundamentos de la racionalidad moderna en Nietzsche y Heidegger,.. (Lyotard, 1979, Vattimo, 1979 y 1985, Habermas, 1980 y 1985, Baudrillard, 1976, 1979, 1981,…). Y las fases más recientes de la modernidad globalizada en las que ha dominado la política económica neoliberal conservadora las ha venido interpretando la sociología como: “modernidad reflexiva”(Giddens, 1990), “segunda modernidad” y “sociedad del riesgo”(Beck, 1999), “modernidad líquida”(Bauman, 2000), “hipermodernidad” (Aubert, Lipovesky, 2005),..bajo una dinámica de cambio feroz e incierta a la par que se ha ido agrandando la “preocupación ecológica”. Y es importante resaltar que si el discurso de algunas ciencias y tecnologías fue incidiendo o favoreciendo, aunque implícitamente, el continuo progreso y crecimiento económico ello colisiona hoy frontalmente con los discursos de la ecología, la actual geografía, la ordenación del territorio y otras investigaciones científicas. Así al haberse agotado el primer proyecto de futuro que se había venido renovando hasta hace unas décadas unos han afirmado que se caminaba hacia no se sabe qué futuro( Hobsbawm, 1995 ), y  otros proyectan la idea de colapso(Diamond, 2005) sobre el horizonte.

Tal secuencia de ideas y actitudes muestra los sucesivos cambios en el seno de la “modernidad”, por lo que pronunciarse hoy en términos de “modernidad”, “progresismo”, “futuro”, “cambio”,…a secas es una total indefinición vacía de contenido bajo la que puede conocerse sólo una parte de lo ocurrido hace varias décadas pero nada de lo que hoy ocurre.

En relación con las segundas estrategias argumentales ha de resaltarse que entre empresarios, políticos, técnicos y en algunos arquitectos sigue interiorizada aún aquella concepción optimista de la historia como continua superación, progreso,..con desarrollo y crecimiento económico ilimitados. Así el presente y el futuro deben seguir siendo siempre superiores al pasado generando el hábito de percibir sólo avance y superación en la realidad, obviando lo negativo de ella, y obligando a “estar abierto” incondicionalmente a todo lo “moderno” y “nuevo” que nos traiga. Y ello impone la aceptación optimista, “realista” y a-crítica de todo lo que acontezca.

Con esas concepciones se comprende que políticos, empresarios y algunos arquitectos sean proclives a considerar como “no abiertos” al “progreso”, a la “modernidad”, a lo “nuevo”,..a los que no aceptan lo que ellos conciben todavía hoy como tal. Y que el rechazo de la Torre Cajasol también lo consideren como ausencia de “realismo”, e incluso como un “no comprender la realidad económica mundial”.

Pero en el caso que aquí nos ocupa lo que no se acepta es la mimética importación a Sevilla de intervenciones arquitectónicas que como la Torre Cajasol son grandes operaciones inmobiliarias como otras realizadas en España que sólo benefician a sus promotores, y que también tienen mucho de presuntuosa imitación de las que se prodigan en grandes ciudades que son capitales del poder financiero mundial (N. York, Londres, los Angeles, Chicago, Houston, Tokio,…), siendo Sevilla, como ya se ha expresado antes, una ciudad mucho más pequeña y sin la presión de la economía sobre el espacio que existe en aquellas grandes ciudades, y con otro papel en la escena europea. Y, además, la intervención de la Torre Cajasol se hace en el lugar menos adecuado urbanísticamente.

4ª)- El último argumento desplegado por políticos y banqueros es el de los “puestos de trabajo” que crearía la Torre. Para ello van inflando cifras sobre tales puestos de trabajo así como atribuyendo a Sevilla, y hasta a Andalucía, los beneficios que se llevará para sí misma la entidad bancaria.

*

Por todas las anteriores consideraciones es posible concluir que la decisión de ejecutar la Torre Cajasol, y otras que pudieran aparecer, carece de justificación por su incidencia negativa en el modelo de transporte del Área Metropolitana de Sevilla y por el tan brusco contraste que genera con las escalas edificatorias que han conformado a Sevilla por el oeste, así como no es posible encontrarle alguna justificación con los criterios hoy empleados en el análisis urbano y territorial. Y es una ilusa pretensión de modernidad al alinearse con ideas y actitudes muy simplificadas de una primera modernidad que hace décadas ha cambiado profundamente.

Es por ello una decisión arbitraria en aras de una gran operación económica que sólo beneficia a la entidad financiera que la promueve y a las empresas adjudicatarias, y siendo asimismo arbitraria la actitud de algunos políticos al creer que su legitimidad democrática les debe permitir llegar hasta tomar decisiones que rompen las perspectivas que la historia ha ido dejando en una ciudad.

Es por lo que en ese lugar puede ejecutarse otro edificio de semejante finalidad pero cuyo planteamiento deje de estar contaminado por emulaciones de símbolos foráneos carentes de actualidad, y de manera que su menor altura y edificabilidad no impacten tan negativamente ni en la funcionalidad urbanística de Sevilla ni en su perspectiva arquitectónica y patrimonial. Y que de existir empeño en la ejecución de esa Torre y otras se ubiquen en otros espacios de Sevilla donde no genere los problemas descritos.

Sevilla, 2009.   Francisco Morilla Gordillo

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ISA se entrevista con el alcalde de Sevilla y el portavoz de IU, y está a la espera de hacerlo con el PP

Publicado el 18 mayo 2009 por SChavez

Una representación de la junta de ISA se entrevistó el pasado lunes 11 de mayo con el alcalde de Sevilla y al día siguiente con el primer teniente de alcalde y portavoz de IU. En ambas entrevistas, celebradas en un tono muy agradable, se reclamó al gobierno municipal la necesidad de una sensibilidad más equilibrada hacia la pluralidad social de la ciudad.

Tras hacerles entrega de la declaración constituyente de ISA y explicarles la naturaleza de la asociación, se repasaron episodios recientes de la vida de la ciudad que ponen de manifiesto un desequilibrio evidente en la utilización simbólica del espacio público, con un abuso sistemático del mismo en beneficio de las concepciones sociales más tradicionales.

Los representantes de ISA reclamaron una apuesta más decidida del Ayuntamiento por la apertura de la ciudad a la contemporaneidad y las tendencias modernizadoras, y un apoyo decidido a aquella parte de la sociedad civil que no se identifica con la Sevilla tradicional.

Por último se les hizo entrega del manifiesto promovido por ISA contra la erección de una estatua a Juan Pablo II en el espacio público de Sevilla, acompañado por las firmas recibidas hasta ese momento. El Alcalde se comprometió a enviar personalmente una carta a todos los firmantes de dicho manifiesto y manifestó su negativa a que dicho monumento se sitúe en la avenida de la Constitución. El portavoz de IU se comprometió a defender la propuesta en el seno del gobierno local.

La junta de ISA pidió una cita al portavoz del PP en el Ayuntamiento, a la vez que lo hizo a los dos grupos del gobierno local, y está a la espera de su llamada para poder exponerle personalmente los temas antes descritos.

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La Sevilla de 1929

Publicado el 09 mayo 2009 por Antonio Manfredi

El hito del 29, 80 años después, sigue siendo un referente para la Sevilla de hoy. Aquí tienen este reportaje emitido en Canal Sur Televisión, dentro del programa Los Reporteros, el pasado 1 de mayo. Contiene imágenes desconocidas hasta ahora.

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Sevilla debe aprender

Publicado el 23 abril 2009 por perniculas

He hecho miles de kilómetros en autobús y avión por Brasil y México y en cada aeropuerto y estación central de autobuses a la que llegaba me acordaba de esta ciudad, Sevilla. Allí, en la gran sala de la llegada de viajeros existe una ventanilla de información en la que, tras explicar, a qué hotel quieres ir, te dan un tique de taxi, lo pagas, y te acompaña una persona a la cola correspondiente, desde la que el taxista te llevará a tu destino. ¡Que placer saber que no te van a timar! ¡Y qué fácil de organizar es! Ya digo que es una experiencia que he vivido decenas de veces.

Aquí, sin embargo, en el aeropuerto, por ejemplo, los turistas huyen de los taxis como gato escaldado del agua; lo pude presenciar hace unos días. Los turistas que llegan a Sevilla se agolpan ante la parada del autobús, dispuestos a aguantar lo que sea, con sus grandes maletones, porque no se fían de lo que pueda ocurrirles (me refiero al dinero que les van a cobrar) una vez se han montado en este “mal” (en este caso) llamado “servicio público”. ¡Menudo servicio público! ¡Y menudo ayuntamiento que no es capaz de organizar algo tan simple como una ventanilla que oriente a los turistas a sus lugares de destino sin que puedan sentir la sensación de que les están engañando! Ya sé que no ocurre siempre; pero, malvados… haberlos, ahílos. Y si los turistas vienen precavidos, por algo será.

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Calles

Publicado el 20 abril 2009 por SChavez

Comenta Francisco Vélez Nieto:

“En una ciudad de cuyo nombre siempre me acuerdo de un país de Europa de habla española, yo me preguntaría ¿Qué nombre puede ser más interesante para tener una calle en la Ciudad. General Merry, Pilar Barden actriz o Manuel Azaña, escritor, ensayista y al parecer Presidente de la II República española elegido en las urnas por el pueblo?   ¿Por qué los dioses han dotado a las izquierdas nacionales y oficiales de tanta desmemoria subjetiva?”

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Consideraciones sobre la Torre Cajasol

Publicado el 19 abril 2009 por SChavez

Reproduzco unos fragmentos de una interesante reflexión sobre la Torre Cajasol escrita por Francisco Morilla:

“Al no poder justificarse la gran altura de la Torre Cajasol y su ubicación con argumentos arquitectónicos y urbanísticos sus defensores pretenden convencer sobre su idoneidad con ideas muy generalizantes y muy usadas, pero procedentes del ámbito histórico, sociológico-filosófico y científico, además de emplear estrategias conocidas en el marqueting comercial y político. Así en su estrategia primera nos dicen que la Torre va con la “modernidad”, con el “progreso”, con el “futuro”, con la “transformación” de Sevilla,..y después utilizan la ruda estrategia argumental de colocar a los que se oponen a la Torre como “no abiertos” a las anteriores ideas(…)

(…) pronunciarse hoy en términos de “modernidad”, “progresismo”, “futuro”, “cambio”,…a secas es una total indefinición vacía de contenido bajo la que puede justificarse mucho de lo ocurrido en décadas anteriores pero nada de lo que hoy está ocurriendo (…)

(…)Con esas concepciones se comprende que políticos, empresarios y algunos arquitectos sean proclives a considerar como “no abiertos” al “progreso”, a la “modernidad”, a lo “nuevo”,..a los que no aceptan lo que ellos conciben todavía hoy como tal. Y que el rechazo de la Torre Cajasol también lo consideren como ausencia de “realismo”, e incluso como un “no comprender la realidad económica mundial”.

Pero en el caso que aquí nos ocupa lo que no se acepta es la mimética importación a Sevilla de intervenciones arquitectónicas que como la Torre Cajasol son grandes operaciones inmobiliarias como otras realizadas en España, y que también tienen algo de importación de las que se prodigan en grandes ciudades que son capitales del poder financiero mundial (N. York, Londres, los Angeles, Chicago, Houston, Tokio,…), siendo Sevilla, como ya se ha expresado antes, una ciudad mucho más pequeña y sin la presión de la economía sobre el espacio que existe en aquellas grandes ciudades, y con otro papel en la escena europea. Y, además, la intervención de la Torre Cajasol se hace en el lugar menos adecuado urbanísticamente.”

Si te ha interesado lo anterior, te recomiendo que leas el texto completo:

CONSIDERACIONES  sobre la  TORRE-CAJASOL

Obvio debería ser que en el debate en torno a la Torre Cajasol y su impacto sobre Sevilla predominasen los criterios arquitectónicos y urbanísticos junto a los criterios de otras disciplinas hoy participantes en la reflexión sobre la ciudad. Pero a los muy interesados en que se haga realidad la Torre como son la entidad financiera que la promueve, algunos políticos, el autor del proyecto y empresas constructoras adjudicatarias sólo se les conoce hasta ahora afirmaciones rotundas a su favor pero sin un discurso fundamentado en aquellos criterios. Y la defienden augurando un gran beneficio y gran mejora para Sevilla, aunque sin precisar en qué consistiría. Y también hacen un uso no actualizado y muy generalizante de ideas muy usadas cotidianamente pero que en su origen proceden del ámbito histórico, sociológico-filosófico y científico, cuales son: “modernidad”, “progreso”, “cambio”, “transformación”,..Además de emplear estrategias normalmente utilizadas para la venta de productos en el mercado y en la propaganda política.

Es por lo que al análisis del proyecto Torre Cajasol con criterios arquitectónicos, urbanísticos y los otros ya citados se añadirán criterios históricos, filosófico-sociológicos y científicos para responder con rigor y suficiente ilustración la ideas empleadas por sus defensores.

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Es así como ante el proyecto de la Torre Cajasol es posible hacer las siguientes consideraciones:

1ª)- Obvio parece que con el proyecto de la Torre Cajasol se busca una operación económica de gran envergadura similar a otras puntuales que ha habido en España y que lleva a la apuesta por la gran altura.

La opción por la gran altura comenzó en el pasado siglo con los altos y desafiantes edificios americanos, pero debe resaltarse que en ellos concurrían: un desbordante crecimiento urbano con gigantesca presión sobre el suelo, la ausencia de ciudades históricas y la fe y seducción americanas de entonces por la técnica desafiante ante la naturaleza- en éste caso ante la gravedad- que posibilitaba a los “ricos” y poderosos del siglo XX afirmar su poderío económico y técnico con la gran altura de sus rascacielos. Lo que deviene después en tradición constructiva en las ciudades americanas, en las que coinciden un crecimiento urbano poco planificado y regularizado y esa ya tradicional seducción americana por la edificación alta, e imitada después en muchas ciudades.

Décadas después fueron surgiendo otras intervenciones de altura en otras ciudades, algunas de Europa, con fuerte protagonismo económico-financiero internacional y más tarde con la economía globalizada. Y en las que se han superpuesto la simbología del “poder” con el gran aprovechamiento del espacio, aunque sin llegar a aquellas exhibiciones en altura americanas. Y en ciudades de China con agobiante presión económica sí se ha imitado después el “gigantismo” arquitectónico americano, ya como tardío alarde tecnológico y como necesidad de emular y afirmarse de los que aquí llamamos “nuevos ricos”.

Asimismo en España se han realizado intervenciones puntuales en gran altura como las torres de la ciudad del Real Madrid y la Torre Acbar en Barcelona, que son resultado de grandes operaciones económicas. Y como en España el sector inmobiliario y el financiero han tenido gran protagonismo e influencia hasta éste momento han querido también imitar ese tipo de operaciones de gran altura en ciudades menores en donde se presentaba una ocasión. Así ha ocurrido en Sevilla, en donde no existe un gran protagonismo económico internacional ni una tan brutal presión sobre el suelo como para justificar una intervención de ese volumen, pero sí parece que esa arquitectura símbolizadora de “poder” seduce a algunos que aspiran a él aunque sea como presuntuoso intento de emularlo. Y por ello creen poder seducir también con el efecto espectacular de la gran altura y la simbolización de poder económico con la que en el mundo de la imagen mediática se la suele asociar.

2ª)- Para acometer hoy el análisis de una intervención arquitectónica de cierta envergadura en una ciudad, o en un territorio, nos encontramos con un cuerpo conceptual más amplio y complejo que en décadas anteriores. Pues estamos ante un mundo abismalmente transformado en relación con el de hace un siglo en el que han aparecido muchas ideas y actitudes que rompen con la primera modernidad como ésta rompió con el pasado que la precedió. Es un complejísimo panorama económico, social e intelectual, tan diferente al que determinara al primer Movimiento Moderno, en el que varias disciplinas hacen complejas reflexiones sobre la ciudad y la arquitectura que en ella se erige. Y ante un edificio con las características de la Torre Cajasol parece obligado no detenerse en el análisis del diseño en sí para adentrarse en su impacto sobre la ciudad. Para ello el Informe de expertos(urbanistas, geógrafos, ecólogos, demógrafos,..) sobre CIUDADES  EUROPEAS  SOSTENIBLES de la CE propone el estudio de 20 indicadores de sostenibilidad urbana, pero por las limitaciones de un escrito como éste nos ceñimos a sólo dos: a) a la escala del edificio derivada de su volumen de ocupación, lo que entra en el ámbito de la arquitectura, y b) a su impacto en el tráfico, lo que entra en el ámbito del urbanismo.

a).- El entorno de la Cartuja y el río estuvieron históricamente unidos a Sevilla con la excepción del periodo en que el ferrocarril los separó, y después han sido incorporados espacialmente otra vez a Sevilla con la EXPO 92 para después ser destinada a zona de usos terciarios con una moderada edificabilidad tal como se la utilizó en 1992, y como ocurre todo a lo largo del río. De ahí que resulte de gran arbitrariedad ubicar ahora en ese espacio una Torre concebida con tan gran altura, pues: 1º)- no existe en el espacio de la Cartuja ni en otros espacios de Sevilla una tan enorme presión sobre el suelo generada por una desbordante actividad económica que demande una intervención de 180 ms de altura como la de la Torre Cajasol; 2º)-la imagen internacional de Sevilla y el papel que desempeña en los circuitos culturales y turísticos es la de ciudad histórica y cultural, al igual que otras ciudades europeas con centro histórico, y no la de ciudad con poder económico y financiero; 3º)- la escala de la Torre emerge bruscamente sobre el resto para demandar un absoluto protagonismo que genera gran desequilibrio visual en las distintas perspectivas desde ambos lados del río, lo que hasta hoy las corporaciones municipales habían evitado impidiendo alturas excesivas en aras de preservar unas panorámicas muy definidoras de esa imagen extendida de Sevilla como ciudad histórica que es el papel desempeñado.

Por ello también resulta arbitrario el que ahora algunos políticos lleguen a creer que su legitimidad democrática les puede permitir dar paso a intervenciones que rompen entornos y panorámicas históricas conformadoras de la imagen de una ciudad. Y se pone más de manifiesto lo arbitrario cuando se constata que la propuesta de la Torre no obedece a una iniciativa de interés público sino que es un privilegio al que aspira una entidad financiera para realizar una gran operación económica en beneficio propio pero ajena a las necesidades de Sevilla como ciudad.

b) –La Torre también ejerce un impacto sobre el modelo de transporte tendencial en el acceso a Sevilla por el oeste. Pues en Sevilla concurren circunstancias muy específicas en el espacio del oeste donde se ubicaría esa Torre y otras que aspirarán a seguir su ejemplo. Pues se trata del espacio geográfico-urbanístico de Sevilla cuyas características geográficas y posterior evolución urbanística es la peor para ello, al estar situados al oeste de Sevilla el Guadalquivir y la Corta del río en la Cartuja y más hacia el oeste la Cornisa del Aljarafe. El río y la Corta son una doble barrera natural para el gran tráfico rodado que se ha generado hacia Sevilla al canalizar ese tráfico por sólo cuatro pasos distanciados( puente del Alamillo, puente del Cachorro y dos puentes a San Juan). Y la Cornisa del Aljarafe supone otra barrera para el paso de tráfico rodado en cuatro pasos( la A-8077 de Camas-Albaida, la A-49, la antigua carretera a Huelva y la autovía al sur del Aljarafe) que después se reducen a tres cuando en la Pañoleta se unifican la A-49 y la carretera a Huelva.

Y aún con esas limitaciones de acceso a Sevilla fue surgiendo después de la EXPO92 un crecimiento urbanístico incontrolado que generó: asentamientos residenciales en Camas, Coria, Gelves, Puebla del Río y después en Santiponce, Guillena, las Pajanosas,..también una gran concentración de terciario desde la Pañoleta hacia el sur y, sobretodo, la enorme acumulación residencial en la primera y segunda corona del Aljarafe. Ese urbanismo residencial ha ubicado en la periferia a gran cantidad de población que mantiene el empleo en la Sevilla central, por lo que se ha generado una dependencia funcional excesiva de la periferia respecto de Sevilla capital con enorme tráfico orientado radiocéntricamente hacia ella. A ello se añade también la inevitable dependencia de Sevilla en cuanto actividades de ocio, culturales, servicios especializados, ..inexistentes en el urbanismo periférico incontrolado.

Ello ha determinado en el sector oeste la saturación y colapsamiento de los pasos por el río y la Cornisa, y de la SE-30 por la vega. Y ante ese problema se han propuesto medidas: el incremento del transporte público frente al uso del vehículo privado, la línea METRO 1, el carril-bus, el tren de cercanías…Pero esas medidas pueden atenuar ostensiblemente el problema pero no invertirlo hasta su casi desaparición. Pues esa zona oeste mantendrá irreversiblemente ese problema derivado de sus circunstancias geográficas y crecimiento urbanístico caótico que la han conformado así como un hecho consolidado. Y es de destacar que el incremento en el número de pasos(puentes) por el río no resolvería nada por estar agotada la capacidad de acogida de vehículos privados de la Sevilla Central(Centro Histórico+la Cartuja+Triana+los Remedios+Nervión), tal como bien se analiza en el PLAN DE TRANSPORTE  METROPOLITANO de la Consejería de Obras Públicas, pues éste en las págs 26 y 28 diagnostica:
a) “la creciente congestión del viario urbano y del agotamiento de la capacidad de acogida( de aparcamiento)de la Ciudad Central(Centro Histórico+la Cartuja+Triana+los Remedios+Nervión”; b) que la Línea 1 de Metro al Aljarafe y el Metrocentro “tienden a romper ese modelo”…”pero estas actuaciones, que suponen el inicio de un nuevo modelo, pueden no ser suficientes por sí mismas para cambiar las tendencias de un proceso que…aparece como claramente no viable a medio y largo plazo ”; c) “que la capacidad viaria actual se encuentra agotada en todos los corredores”; d) que la Ciudad Central “carece de capacidad para absorber la movilidad metropolitana e interna a medio plazo, si ésta se produce en vehículo privado”; e) que “el impacto ambiental del modelo de transporte tendencial no es asumible desde criterios de sostenibilidad y compromisos ambientales internacionales”.
Y es importante poner de relieve que las anteriores afirmaciones del PLAN DE TRANSPORTE  METROPOLITANO se hicieron ajenas a la posterior aprobación de la propuesta de la Torre Cajasol. Es por lo que sorprende que después se haya aceptado la propuesta de ubicar la Torre, y otras posibles, junto a una de las dos vías de paso por el río más colapsadas de toda el Área Metropolitana por el alto tráfico desde el Aljarafe y la vega a Sevilla, pues con su gran volumen albergará una enorme concentración puntual de actividades y servicios. Y ello supone generar en torno a ella una enorme concentración de desplazamientos individuales(generados/atraídos), que mayoritariamente irán en vehículo individual. Y con las medidas antes citadas la atenuación del problema sería menor que el incremento brutal en desplazamientos generados/atraídos que una edificabilidad tan alta como la de esa Torre y otras que le sigan generarán en la estructura urbana actual del ámbito Central de Sevilla(Centro Histórico+la Cartuja+Triana+los Remedios+Nervión).

Y en el mismo sentido expresado en el PLAN DE TRANSPORTE  METROPOLITANO cabe preguntarse si es asumible desde criterios de sostenibilidad y compromisos ambientales internacionales el modelo de transporte tendencial que ya existe y al que reforzará negativamente la Torre Cajasol por el impacto ambiental resultante en emisiones( gases y ruidos).

Esa Torre y otras agravarían insolublemente el problema urbanístico por el oeste de Sevilla, y es por lo que de persistir el interés en su ejecución deben ubicarse en otros espacios donde no se den esas condiciones tan negativas. Y que pudiera ser en un espacio exterior a la SE-30 suficientemente distante de los pasillos aéreos al aeropuerto.

3ª)- Al no poder justificarse la gran altura de la Torre Cajasol y su ubicación con argumentos arquitectónicos y urbanísticos sus defensores pretenden convencer sobre su idoneidad con ideas muy generalizantes y muy usadas, pero procedentes del ámbito histórico, sociológico-filosófico y científico, además de emplear estrategias conocidas en el marqueting comercial y político. Así en su estrategia primera nos dicen que la Torre va con la “modernidad”, con el “progreso”, con el “futuro”, con la “transformación” de Sevilla,..y después utilizan la ruda estrategia argumental de colocar a los que se oponen a la Torre como “no abiertos” a las anteriores ideas.

En el primer caso tanto si hacen un juego encubridor como si creen en esas ideas convendría recordarles lo que en ellas ha acontecido desde sus orígenes. Pues la primera modernidad del Proyecto Ilustrado concibe la historia como un  proceso de continua superación y progreso mediante el desarrollo y crecimiento ilimitados en la economía y la técnica, y en la que el presente y el futuro deben por ello olvidar y superar siempre al pasado. Pero al fracturarse entre progreso económico y realidad social surgen sucesivos discursos críticos alternativos y emancipadores contra ella hasta los años sesenta del pasado siglo, en los que el capitalismo productivo y del ahorro ha sido sustituido por el capitalismo del consumo y del gasto. Y en esos años sesenta ya se percibía la contaminación ambiental(R. Carson, 1962), y se hablaba sobre “los límites del crecimiento” económico y demográfico(Ward y Dubos, 1969), se perfilaba el discurso de la ecología humana y emergía en los setenta el movimiento ecologista en la política. Y también en esa etapa “post-moderna” se revisa en las artes la ruptura con el pasado y la incondicional apuesta de futuro, y se cuestionan los discursos y proyectos emancipadores de la anterior modernidad(Lyotard, 1979). Y las fases más recientes las han venido estudiando la sociología y filosofía siendo interpretadas por algunos autores como: “modernidad reflexiva”(Giddens, 1990), “segunda modernidad”(Beck, 1999), “modernidad líquida”(Bauman, 2000), “hipermodernidad” (Aubert, Lipovesky, 2005),..bajo una dinámica de cambio feroz e incierta a la par que se ha ido agrandando la “preocupación ecológica”. Pues si el discurso de algunas ciencias y tecnologías incidían o favorecían, aunque fuese implícitamente, el continuo progreso y crecimiento económico ello colisiona hoy frontalmente con los discursos de la ecología, la actual geografía, la ordenación del territorio y otras investigaciones científicas. Así al haberse agotado hace tiempo el primer proyecto de futuro que se había venido renovando hasta hace unas décadas unos han pensado que se caminaba hacia no se sabe qué futuro( Hobsbawm, 1995 ), y  otros proyectan la idea de colapso(Diamond, 2005) sobre el horizonte.

Tal secuencia de ideas y actitudes muestra los sucesivos cambios en el seno de la “modernidad”, por lo que pronunciarse hoy en términos de “modernidad”, “progresismo”, “futuro”, “cambio”,…a secas es una total indefinición vacía de contenido bajo la que puede justificarse mucho de lo ocurrido en décadas anteriores pero nada de lo que hoy está ocurriendo.

En relación con las segundas estrategias argumentales ha de resaltarse que entre empresarios, políticos, técnicos y en algunos arquitectos sigue interiorizada aún aquella concepción optimista de la historia como continua superación, progreso,..con desarrollo y crecimiento ilimitados. Así el presente y el futuro deben seguir siendo superiores al pasado habituando a percibir sólo avance y superación en la realidad, obviando lo negativo de ella, y a “estar abierto” incondicionalmente a todo lo “moderno” y “nuevo” que nos traiga, y ello es la aceptación optimista, realista y a-crítica de toda “nueva” realidad.

Con esas concepciones se comprende que políticos, empresarios y algunos arquitectos sean proclives a considerar como “no abiertos” al “progreso”, a la “modernidad”, a lo “nuevo”,..a los que no aceptan lo que ellos conciben todavía hoy como tal. Y que el rechazo de la Torre Cajasol también lo consideren como ausencia de “realismo”, e incluso como un “no comprender la realidad económica mundial”.

Pero en el caso que aquí nos ocupa lo que no se acepta es la mimética importación a Sevilla de intervenciones arquitectónicas que como la Torre Cajasol son grandes operaciones inmobiliarias como otras realizadas en España, y que también tienen algo de importación de las que se prodigan en grandes ciudades que son capitales del poder financiero mundial (N. York, Londres, los Angeles, Chicago, Houston, Tokio,…), siendo Sevilla, como ya se ha expresado antes, una ciudad mucho más pequeña y sin la presión de la economía sobre el espacio que existe en aquellas grandes ciudades, y con otro papel en la escena europea. Y, además, la intervención de la Torre Cajasol se hace en el lugar menos adecuado urbanísticamente.

4ª)- El último argumento desplegado por políticos y banqueros es el de los “puestos de trabajo” que crearía la Torre. Para ello van inflando cifras sobre tales puestos de trabajo así como atribuyendo a Sevilla, y hasta a Andalucía, los beneficios que se llevará para sí misma la entidad bancaria.

Por todas las anteriores consideraciones es posible concluir que la decisión de ejecutar la Torre Cajasol, y otras que pudieran aparecer, carece de justificación por su incidencia negativa en el modelo de transporte del Área Metropolitana de Sevilla y por el tan brusco contraste que genera con las escalas edificatorias que han conformado a Sevilla por el oeste, así como no es posible encontrarle alguna justificación con los criterios hoy empleados en el análisis urbano y territorial. Y es una ilusa pretensión de modernidad al ignorar que se alinea con ideas y actitudes de una primera modernidad que ha quedado atrás.

Es por ello una decisión arbitraria en aras de una gran operación económica para el beneficio particular de una entidad financiera y de las empresas adjudicatarias, y siendo asimismo arbitraria la actitud de algunos políticos al creer que su legitimidad democrática les debe permitir llegar hasta tomar decisiones que rompen las perspectivas que la historia ha ido dejando en una ciudad.

Es por lo que en ese lugar puede ejecutarse otro edificio de semejante finalidad pero cuyo planteamiento deje de estar contaminado por emulaciones de símbolos foráneos carentes de actualidad, y de manera que su menor altura y edificabilidad no impacten tan negativamente ni en la funcionalidad urbanística de Sevilla ni en su perspectiva arquitectónica y patrimonial. Y que de existir empeño en la ejecución de esa Torre y otras se ubiquen en otros espacios de Sevilla donde no genere los problemas descritos.

Sevilla, abril de 2009

Francisco Morilla

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Modernización del Espacio Público

Publicado el 27 febrero 2009 por Antonio Manfredi

Fue el pasado 12 de febrero, en el Salón de Actos de Emasesa. Desde Iniciativa Sevilla Abierta se planteó el debate de acuerdo a los siguientes temas:
– ¿Qué hace Sevilla con sus espacios públicos? ¿
– Son acertadas las actuaciones realizadas en los últimos años?
– ¿Por qué se oponen algunos ciudadanos a los procesos de peatonalización?
– ¿La actual organización del espacio público permite su disfrute por todos los ciudadanos?
Intervinieron: Fernando Bernabé Sanjuán (Arquitecto, Junta de Andalucía)
Joaquin Díaz (Concejal Delegado de Los Remedios del Ayto. de Sevilla)
Tomás González Rodríguez (Vicepresidente 2º de la Asociación Provincial de Comerciantes APROCOM)
Andrés Salazar (Arquitecto, Gerencia de Urbanismo)
Domingo Sánchez (Profesor de urbanismo, Universidad de Sevilla)
Guillermo Vázquez Consuegra (Arquitecto, Premio Nacional de Arquitectura)
Aquí tienen la noticia que emitieron los informativos de Canal Sur al día siguiente:

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Parques, circunvalaciones y dinero público

Publicado el 06 febrero 2009 por Silvestre

La Constitución lo dice, o más bien lo manda en su artículo 31: el gasto público tiene que ser programado y ejecutado con criterios de eficiencia y economía. También nuestra primera ley exige respeto a los ciudadanos y, más aún, pone en ellos la soberanía nacional. Todo estos grandes principios parecen quedarse en aguas de borraja a la vista de lo que está ocurriendo con el Parque del Tamarguillo y la SE-35.

Parque Alcosa es ya un antiguo barrio de Sevilla, dibujado con poco acierto en los años setenta y desdibujado posteriormente, con menos fortuna aún, en los últimos tiempos en los que ha perdido su aislamiento. Se le acercó la ciudad, no de buenas maneras, y no se le alejó el aeropuerto que le atormenta desde siempre.

A diferencia de su entorno, Parque Alcosa tiene su propia identidad, con vecinos que se preocupan del bien y el mal común. No hace mucho lograron que se demoliera todo un centro comercial cuando se estaba ya terminando de construir. No era un capricho, sino defensa contra una auténtica muestra de urbanismo salvaje. Fue una batalla que nunca debió existir, con responsables (promotores, técnicos y políticos del Ayuntamiento y hasta especuladores con sotana) que no se hicieron cargo de los elevados costes de la operación, que finalmente, como siempre, terminamos pagando todos, y a muy buen precio (para ellos).

Pues bien, otra vez Alcosa está siendo escenario de un gran desfalco público. Los vecinos han venido peleando durante años por convertir las escombreras que le separan del aeropuerto en un parque. Ocuparon el lugar haciendo huertos y consiguieron que se hiciera una millonaria inversión (más de 12 millones de euros) para hacer un parque en condiciones. Cuando las obras terminan y aún sin inaugurar el nuevo espacio verde el Ayuntamiento anuncia que aquello debe ser destruido por imperativo del tráfico rodado: la SE-35 tiene que pasar por allí.

Los vecinos estupefactos se preguntan para qué sirven tantos planes, los de ordenación urbana, los estratégicos, los sueños en construcción y toda esta Andalucía al Máximo de tanta chapuza. Seguramente ellos también se preguntarán, como otros muchos, por qué tantas rondas asfaltadas y tan pocos trenes de cercanías.

El Parque del Tamarguillo puede verse en una galería de fotos del Diario de Sevilla.

Los defensores del Parque tienen una Web (www.parquetamarguillo.org) en la hay información y se anuncian distintas convocatorias e iniciativas. La próxima, una marcha en bici que saldrá del centro el próximo sábado 21 desde el centro del Sevilla al Parque Tamarguillo.

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Vázquez Consuegra y el espacio público en Sevilla

Publicado el 01 diciembre 2008 por SChavez

Nuestra compañera de ISA Margot Molina recoge en un reportaje en El País, que reproducimos a continuación, la preocupación del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra por la degradación de los espacios públicos de la ciudad.

La invasión del espacio público amenaza Sevilla

La privatización y mercantilización de los espacios públicos en Sevilla están poniendo en peligro la singularidad de la ciudad, su alma. Guillermo Vázquez Consuegra, Premio Nacional de Arquitectura en 2005, está preocupado por la desaparición de los espacios públicos, engullidos por mesas de restaurantes, convertidos en aparcamientos o, simplemente, cerrados con una cancela para evitar gastos en seguridad.

“El futuro de la ciudad está en sus espacios públicos. Sevilla tiene una estructura medieval islámica de calles estrechas, quebradas y grandes manzanas con plazas en su interior a las que se accede a través de adarves (callejones). Los espacios más propios son aquéllos que están en el interior de sus arquitecturas y esos son, precisamente, los que están desapareciendo antes”, asegura Vázquez Consuegra (Sevilla, 1945) quien, entre otras obras, está realizando actualmente la rehabilitación del palacio de San Telmo, sede de la Presidencia del Gobierno andaluz, y la ampliación del Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla.

“Lo más importante de Sevilla no son las fachadas de sus edificios, la mayoría del siglo XIX, sino su estructura urbana. Si eliminamos todo lo que es singular, Sevilla se convertirá en una ciudad del montón como tantas otras en Europa. La estética de los parterres con flores es completamente ajena tanto a nuestro clima como a nuestra cultura. Deberíamos invertir y cuidar lo que nos hace diferentes. Si convertimos a Sevilla en Zúrich, ¿para qué vendría la gente aquí?”, se pregunta Vázquez Consuegra, galardonado el pasado año con la primera edición del Premio Andalucía de Arquitectura.

“La única plaza mayor que existía en época medieval en Sevilla era la de San Francisco. Los otros lugares de encuentro para la vida pública eran los interiores de las manzanas y los patios de los naranjos de la antigua mezquita [hoy iglesia del Salvador] y de la mezquita nueva, la actual Catedral. Ambos espacios han estado funcionando como plazas públicas durante siglos, hasta que el Cabildo catedralicio, en el caso del patio de la Catedral, decidió cerrarlo y dejarlo sólo para los turistas. Limitar a los ciudadanos el uso de un espacio público tan cualificado como el Patio de los Naranjos es un escándalo”, asegura. El arquitecto sevillano es consciente de que se trata de un lugar privado, propiedad de la Iglesia, y de que el acceso es gratuito para los residentes en Sevilla; pero insiste en que lo realmente grave es que se ha clausurado un lugar de encuentro que durante siglos estuvo abierto.

“La fuente, con la pileta superior visigoda que es anterior a la mezquita, y toda esa mezcla de estilos convierten al Patio de los Naranjos en uno los lugares más cualificados de la ciudad que ahora, lamentablemente, está ocupado en parte por pequeñas tiendas y casetas que le restan belleza”.

Lo que queda del Patio de los Naranjos de la iglesia del Salvador es un espacio que también ha estado tradicionalmente abierto y que, desde que se terminaron las obras de restauración del templo tan sólo puede visitarse cuando la iglesia está abierta, añade Vázquez Consuegra.

El cerramiento, mediante cancelas, de muchos callejones que mueren en el interior de una manzana es, en su opinión, otro de los peligros que amenazan la singularidad de Sevilla. “Las plazas urbanas abiertas las tiene cualquier urbe, pero esa mezcla en la que se diluyen los confines entre lo colectivo y lo íntimo es fruto del pasado islámico de la ciudad. Es la misma cualidad que tenían los compases de los conventos, que ahora también se han cerrado. El patio de los naranjos del convento de Santa Clara, uno de los más hermosos de la ciudad que está junto a la torre de Don Fadrique, es un buen ejemplo. La iglesia lleva años restaurándose, pero eso no debería impedir que los ciudadanos disfruten del patio”.

El arquitecto cita la plaza de Santa Marta -muy cerca de la Catedral- como una de esas pocas plazas interiores que todavía permanecen abiertas. “Los vecinos se han quejado al Ayuntamiento porque hay gente que entra aquí para hacer botellón o la convierten en un urinario y la única solución que les dan es poner una cancela. Por ahora se han negado, pero me temo que Santa Marta tiene los días contados. Esto es una muestra de la obsesión por la seguridad de nuestra sociedad. En cualquier espacio público donde surja un problema, la medida más inmediata es cerrarlo”, reflexiona Vázquez Consuegra en la plaza de Santa Marta, en la que observa que ha desaparecido el azulejo que estaba bajo el arco.

“Aldo Rossi [el desaparecido arquitecto italiano que recibió el premio Pritzker en 1990] siempre decía que el monumento más identificativo de Sevilla era el pasaje Valvanera [que une la calle Relator con la de San Luis], porque en estas manzanas se generó una tipología de construcción colectiva que se convirtió en el corral de vecinos”, recuerda Vázquez Consuegra, quien ha impartido clases en las universidades de Lausana (Suiza), Syracuse (Nueva York) o las italianas de Bolonia y Venecia, entre otras.

“Los espacios interiores que generaron esas casas o corrales de vecinos se convirtieron en auténticas plazas públicas, como ocurrió con el Corral del Conde hasta que, a principios de los noventa, se restauró y pasó a ser un espacio privado”.

La mayoría de las plazas con las que cuenta actualmente la capital andaluza son fruto de demoliciones de conventos a principios del siglo XIX, especialmente durante la ocupación francesa. En la actual Plaza Nueva, por ejemplo, se alzaba el convento de San Francisco, y la plaza del Museo la ocupaba el convento de la Merced.

La ordenación de las márgenes del río Guadalquivir es, en opinión del arquitecto, uno de los grandes retos que debe afrontar la ciudad. “El paseo del río es el espacio público con más potencial urbano y necesita un proyecto integrador que aglutine todas las operaciones puntuales que se están realizando. Es necesario un proyecto que convierta el río a su paso por Sevilla en una vía de comunicación urbana”, comenta el profesional, que firmó la ordenación del borde marítimo de Vigo, área que ha pasado de ser una de las más degradadas de la ciudad a convertirse en una de las más cotizadas.

“En los siglos XVI y XVII Sevilla era la capital del mundo. Por el río llegaban los grandes barcos de América y la ciudad mantenía una estrecha relación con el Guadalquivir a través de sus márgenes, entre lo que actualmente es el muelle de las Delicias y el puente del Alamillo. Pero el río hoy no suena, le falta el sentido de la vida. Debemos recuperar el movimiento y la escala del mar a través de la arquitectura de los barcos, porque el Guadalquivir siempre fue navegable”.

El arquitecto lamenta que la mayoría de los locales que hay entre los puentes de Triana y de San Telmo sean almacenes municipales, que podrían tener cualquier otra ubicación, en lugar de restaurantes y lugares de ocio. “Incluso la introducción del carril bici se ha hecho sin tener en cuenta la potencialidad del paseo como espacio urbano peatonalizado. El carril bici debería de haberse llevado a la cota del paseo de Colón, porque ese tráfico interrumpirá la relación entre el borde del río y los nuevos usos de los locales. También es necesario que se recupere la relación del parque de María Luisa con el río. Ahora se presenta una ocasión de oro si el Ayuntamiento se da cuenta del potencial de la parcela de la estación del antiguo telecabina de la Expo 92. Esa zona, que hoy es la mejor parcela de la ciudad, está destinada a un edificio de oficinas de Lipasam; en lugar de haber proyectado un edificio público para usos deportivos y de ocio”, afirma Vázquez Consuegra.

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Cercanías lejanas

Publicado el 14 noviembre 2008 por SChavez


¿Puede un área metropolitana de un millón de habitantes funcionar en el siglo XXI con una red de transportes tercermundista? Eso debieron pensar los ciudadanos que ayer, cansados de viajar como sardinas en lata en el tren de cercanías que utilizan a diario, decidieron plantarse y cortar las vías. Puedes leerlo en El Correo de Andalucía. No es solo una cuestión de mayor o menor comodidad; con unos cercanías hipersaturados es imposible, por ejemplo, viajar con la bicicleta. Esa es otra de las asignaturas pendientes del transporte público: su compatibilidad con la bici. Y solo hay que salir a la calle para comprobar que los ciudadanos quieren utilizarla en sus desplazamientos diarios por la ciudad. ¿Podremos montar bicicletas en el metro, por ejemplo?
La otra cuestión es lo escuálido de la red. Los ciudadanos del Aljarafe norte llevan mucho tiempo reivindicando transporte de cercanías utilizando la vía a Huelva. El dinero reflejado para ello en los presupuestos de 2008 es desalentador. Algo similar ocurre con la línea a la isla de la Cartuja. El mapa de aquí al lado corresponde a un plan muy bonito que nunca llega a completarse.
Como bien señala Eliseo en su entrada de ayer, una situación de este tipo sería noticia en todos los informativos estatales si ocurriese en Madrid o Barcelona y el Ministerio de Fomento intervendría de inmediato. ¿Pasará algo en Sevilla? Se admiten apuestas.

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