El Papa nos acaba de hacer a los españoles tres nuevos cardenales. ¡Qué dolor!
Claro que también se podría decir que ahora hay en España tres rojos más. Precisamente, el papa Benedicto explicó en la ceremonia de entrega de birretes a los flamantes purpurados que el color rojo de los ropajes de cardenal significa que deben estar dispuestos a derramar su sangre por la Iglesia; él, en cambio, suele vestir de blanco. A que da que pensar.