El próximo martes 23 de enero, a las 19:00, en la sala principal del Centro Cultural Cajasol (Plaza de San Francisco, con entrada por calle Chicarreros), la Asociación de Ingenieros Industriales de Andalucía Occidental (Aiiaoc), comienzan las actividades que subrayan el primer centenario de la Asociación de Ingenieros Industriales de Sevilla, creada en mayo de 1918, germen de la que engloba hoy en día a unos 3.300 ingenieros industriales de las provincias de Cádiz, Córdoba, Huelva y Sevilla, y es la organización profesional más antigua de Andalucía, de entre todas las ingenierías de carácter civil. Es una institución con personalidad jurídica de carácter privado, sin ánimo de lucro, declarada de interés público. Y acierta iniciando la conmemoración mirando hacia el futuro. Por eso, el citado acto del martes 23, con acceso gratuito, es una conferencia de Juan Martínez Barea sobre ‘El futuro de la ingeniería en la era de la ingeniería artificial”.

Tanto el tema como el conferenciante son muy recomendables, para tener referencias de primer nivel internacional con el fin de extender en todos los ámbitos de la sociedad (profesionales, empresas, estudiantes, familias) que estamos, más que nunca, en la era de la ingeniería. Ahora como eje de la digitalización de productos, procesos, sistemas, servicios, comunicaciones.

Juan Martínez Barea, ingeniero industrial, es una de las personas que más ha impulsado en Sevilla la modernización de los modelos de creación de empresas tecnológicas (programa 50K, por ejemplo), y cómo vertebrar el potencial de los jóvenes con talento (becas Talentia, por ejemplo). Por eso, la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta le concedió en 2012 el Premio ISA a la Modernización de Sevilla. Su libro ‘El mundo que viene’ es una guía pensada para que en cualquier hogar se sea consciente, con referencias comprensibles, de cómo hemos de plantearnos el futuro a nivel personal y profesional, inmersos como estamos en una revolución tecnológica de cambios a velocidad exponencial.

Hoy en día, Juan Martínez Barea es, además, cofundador y presidente de la empresa Universal Diagnostics, cuya sede está en el campus de Reina Mercedes (Universidad de Sevilla) y con la que está intentando el formidable reto de ser capaces de lograr un test de detección precoz del cáncer a través de una simple extracción de sangre.

Primer centenario de la asociación sevillana de ingenieros

La asociación sevillana de ingenieros ya tuvo en cuenta hace 100 años el asociacionismo profesional que empezó a organizarse en el siglo XIX en otros países de Europa. Es decir, la técnica, la formación y la innovación también tienen tradición en la sociedad civil de los países más avanzados, y no solo asociarse en relación con las fiestas. Por ejemplo, la Institution of Mechanical Engineers (IMECHE) del Reino Unido, fundada en 1847 y que cuenta hoy con más de 100.000 miembros; y la Verein Deutscher Ingenieure (VDI) de Alemania, constituida en 1856 y que actualmente es la mayor asociación europea en el campo de la técnica, con más de 150.000 afiliados.

Algunas de las reivindicaciones planteadas hace un siglo siguen siendo muy actuales, tal como se indica en la web de la asociación, actualmente presidida por Germán Ayora: Demanda de industrialización y de enseñanza en el ámbito industrial; constitución de un colectivo de referencia que jugase un papel relevante en el diseño del desarrollo industrial nacional; defensa de las atribuciones profesionales; formación y actualización continua de los conocimientos de sus afiliados, y creación de un Cuerpo Nacional de Ingenieros Industriales en la Administración Pública.

El centenario, cuyo lema es “Cien años de Ingeniería en Andalucía”, resume en cinco sus principales objetivos:

1. Divulgar las actuaciones de la Ingeniería Industrial en Andalucía, y su utilidad social.
2. Poner en valor a la ingeniería andaluza. ¿Qué hacen los ingenieros industriales y con qué fines?.
3. Poner en conocimiento de la sociedad la función de los ingenieros, y su participación en el progreso social, económico, cultural y científico de Andalucía.
4. Prestigiar a la ingeniería en Andalucía.
5. Fomentar el reconocimiento social de la profesión de ingeniero industrial.

En la Avenida Diego Martínez Barrio, de Sevilla, ha sido rotulada una glorieta como Glorieta de los Ingenieros Industriales, para significar más a ojos de la ciudadanía la importancia social de esta profesión.