La séptima sesión del ciclo ‘Sevilla, a debate’, que Iniciativa Sevilla Abierta lleva a cabo desde el pasado 6 de febrero en el salón de actos de la Fundación Cruzcampo, se dedicó el 27 de marzo a analizar la falta de pensamiento crítico para producir nuevas ideas, y si el recurso a la etiqueta ‘progre’/’rancio’ frena el debate y la creatividad en libertad. Así, la profesora de matemáticas de la Universidad de Sevilla, Clara Grima, la directora creativa de Universo Eirin, Mercedes Eirin, y el arquitecto Juan Manuel Rojas, socio director de Hombre de Piedra Arquitectos, aportaron ideas sobre cómo estimular en Sevilla el pensamiento crítico desde la ciencia y desde la creatividad artística, entre otros ámbitos, como generadoras de nuevas ideas que son la clave de la innovación que la ciudad, como cualquier sociedad, necesita para desarrollarse mejor.

El vídeo íntegro se encuentra disponible en nuestro canal de Youtube y, como el resto de sesiones, se puede acceder a él a través de este enlace en la página web de Iniciativa Sevilla Abierta. Ha dado información ya sobre este interesante coloquio El Correo de Andalucía.

DIEZ CLAVES EXPUESTAS POR CLARA GRIMA

  1. La coordinadora de los programas divulgativos de la Real Sociedad Matemática Española considera fundamental la educación para el desarrollo del pensamiento crítico. “Pero no sólo desde las ciencias”, apuntó, “la filosofía, el lenguaje, la creatividad son críticas en esencia y es una pena que se estén reduciendo al mínimo en las escuelas”, lamentó.
  2. Para Clara Grima, el problema de cómo se enseñan las ciencias en la escuela empieza en Magisterio. Conoce de primera mano que no se forma bien a los maestros para que contribuyan a transmitir estos conocimientos. “Y muchos maestros, al recibir mala formación, le cogen miedo a las matemáticas, no las entienden bien, no les gustan y así es imposible que estimulen a los niños en el conocimiento de las matemáticas”. Al mismo tiempo, considera Grima que “no somos conscientes de la importancia de la figura del maestro, por cuyas manos pasa nuestra materia prima: nuestros hijos, el futuro. Están mal valorados socialmente, mal formados, mal remunerados y en mala situación de trabajo. Esta problemática no es exclusiva de Sevilla, sino generalizada en toda España”.
  3. No consiste en transmitir la idea de que la ciencia ha de ser siempre divertida. “Aprender no es siempre divertido. Lo que siempre ha de ser es apasionante. Es igual que el deporte. Subir al Everest no tiene siempre momentos divertidos, es muy duro. Pero es apasionante. Entrenarse para correr un maratón, y ser capaz de alcanzar la meta, es duro, pero es apasionante”, dijo. El aprendizaje de las matemáticas contribuye a desarrollar capacidades que son necesarias para el análisis y la integración en la sociedad actual “porque detrás de cualquier tecnología están las matemáticas”.
  4. La educación no sólo le corresponde a las escuelas sino a una sociedad “que no quiere apostar por los científicos ni por los artistas, sino por tertulianos en los medios de comunicación y por trollistas en las redes sociales”.
  5. Grima pone como ejemplo iniciativas como la de  ‘Ciencia en el Bulebar’, en las que científicos exponen a los ciudadanos temáticas concretas en el ambiente distendido de un bar de la Alameda de Hércules. “Confieso que creí que en Sevilla no iba a funcionar y me equivoqué completamente. El Bulebar se abarrota en todas las sesiones de gente que está abierta a estas cuestiones, eso demuestra que sí es posible articular nuevas iniciativas”.
  6. La falta de pensamiento crítico contribuye a la proliferación de creencias que no tienen base científica y que van en contra de la salud. “Existe cierta corriente en contra de la casta científica que está siendo muy dañina. Se están defendiendo cosas como la homeopatía, el reiki, la enzima prodigiosa o la campaña antivacunas, porque parece que es guay hacerlo, y son una estafa”, se quejó.
  7. Esta situación se favorece, argumentó Grima, con las redes sociales, a través de influencias (prescriptores) que “creen que tienen peso por lo que dicen cuando lo tienen simplemente por el número de seguidores que tienen”. Estas cuestiones complican según Grima la posibilidad de diálogo porque “no se puede razonar contra la fe, sólo se puede razonar contra la razón”.
  8. Clara Grima explicó a los asistentes la ‘teoría de los seis grados de separación’ que pone de manifiesto que en redes sociales como Facebook casi todas las personas estamos conectadas a 3,57 grados de separación, 3,43 en el caso de Twitter. A pesar de lo que puedan parecer estas cifras, afirmó que lo que se ha hecho es trasladar a la red el modelo tradicional de patio de vecinos. Es decir, círculos endogámicos donde se produce el ‘espejismo de la mayoría’, lo que explica que, por ejemplo, cuando vamos a votar en unas elecciones, y estamos esperando el resultado del escrutinio, pensemos que los resultados van a ser distintos de los que realmente se producen porque nos basamos en lo que comentan sólo personas de nuestros círculos.
  9. Para Clara Grima, el desarrollo del pensamiento crítico no es cuestión de tener mucho tiempo para pensar o de tener muchos conocimientos. Se trata más bien “de cuestionarnos las cosas, de mirar o leer y preguntarnos qué hay de cierto en eso que nos están contando”.
  10. Insistiendo en la necesidad de mejorar la educación, quiso poner de manifiesto cómo es fácil que los niños a los 5 años expresen sus opiniones y hablen sobre cualquier tema y cómo cuando tienen 15 ya dejan de hablar. “Esto pasa porque los callamos nosotros, los adultos”, reflexionó.

DIEZ CLAVES EXPUESTAS POR MERCEDES EIRÍN

  1. Empezó su disertación lamentando “el adormecimiento” en el que vivimos. Para Eirín, uno de los lastres para el desarrollo del pensamiento crítico es, precisamente el que “nos dejamos llevar por la gran masa y no nos dejan pensar por nosotros mismos. Vivimos en una sociedad narcotizada”.
  2. Eirín entiende que esta problemática nos lleva a que “todos estemos conectados de un sitio a otro, del televisor al móvil y del móvil al televisor, pero sin hilo conductor personal, porque no pensamos ni analizamos”, apuntó.
  3. En la misma línea que Grima, la diseñadora considera que la raíz del problema está en la escuela y que sin educación difícilmente podremos avanzar. En este sentido, se quejó de que aspectos como la creatividad, “algo que es básico porque obliga a pensar”, está completamente anulada en los planes de estudio en cualquier asignatura.
  4. En cuanto al costumbrismo que se predica en Sevilla, Eirin considera que el amor o respeto a las tradiciones no tiene por qué poner freno a la generación de nuevas propuestas. Reconociendo que sus creaciones también están enlazadas con tendencias barroquistas de esta ciudad, sin que ello le suponga inmovilismo. “Se trata de buscar otras formas de presentarnos al mundo porque la cultura tradicional ya tiene bastante peso en la ciudad”.
  5. Para Mercedes Eirin, una de las propuestas para que Sevilla avance sería realizando instalaciones contemporáneas en distintos espacios públicos de diversos barrios. Esto cambiaría, en opinión de la diseñadora, la idea que la ciudadanía tiene de su propia ciudad.
  6. Igualmente, señaló que Sevilla necesita otro gran evento de gran envergadura, y fundado en el siglo XXI, para no tener solo como grandes referentes la Feria y de la Semana Santa, “que me encantan, pero que no pueden ser la única gran muestra de creatividad”.
  7. En cualquier caso, para Eirín lo principal para podernos abrir “es estar dispuestos a escuchar”. Una de las razones por las que las personas no están dispuestas a razonar, según la artista, es porque requiere un esfuerzo.
  8. En este sentido, defendió el papel de las artes porque, al contrario de lo que se pueda pensar, “detrás de todo proyecto artístico hay muchas horas de reflexión y desde el arte se cuestionan muchos de los clichés establecidos en la sociedad”.
  9. Según Eirín, en la sociedad se transmite el miedo a ser uno mismo, a ser o pensar de un modo diferente. “También a mí me costó romper con eso, y todo lo que estoy logrando ahora es porque me convencí de que no podía seguir anulando mi personalidad y mi creatividad”.
  10. Ante una cuestión planteada por uno de los asistentes, la diseñadora coincidió en en que desde el sistema educativo se coarta la libertad y se mata la creatividad de los alumnos.

CUATRO CLAVES EXPUESTAS POR JUAN MANUEL ROJAS

  1. El arquitecto puso como símil algunas intervenciones arquitectónicas, como la realizada en el Muelle de las Delicias con contenedores marítimos reciclados para conformar la Terminal de Cruceros, para defender la necesidad de proponer nuevas ideas frente a los nuevos problemas. Así, Rojas ironizó: “si los árabes o los romanos hubieran conocido esto lo hubieran usado”, para plantear que “solo reproduciendo o solo imitando lo que ya existe nunca construiremos algo auténtico”.
  2. Rojas destaca la importancia que las artes y las ciencias tienen en la generación de ideas y el desarrollo del pensamiento crítico, y defendió la importancia de generar el clima para el diálogo, para que en sociedades como la sevillana haya más receptividad a estudiar y respetar las propuestas novedosas, en lugar de etiquetarlas de inmediato para descalificarlas, sin conocerlas a fondo.
  3. El arquitecto introdujo también la idea de cómo la ausencia de pensamiento crítico favorece que se extiendan y se den por ciertas falsas creencias sin que se cuestionen lo más mínimo. “La religión tiene una ventaja para el pensamiento crítico y es que todo el mundo sabe que es una creencia, pero no ocurre lo mismo con la pseudo-ciencia”, planteó. Y, en cuanto a las artes, se cuestionó si el éxito del barroco sevillano es también nuestra penitencia en tanto en cuanto vivimos insensibilizados a otras formas de expresión, de emoción y de identidad.
  4. Ante el debate sobre si la ausencia de pensamiento crítico se debe a las restricciones que reducen la libertad de expresión, Rojas matizó que “ha de respetarse a todas las personas, pero no todas las opiniones son respetables”. Aboga por favorecer siempre el diálogo con aquellos que piensan diferentes. “Es fundamental tener y conservar amigos que no comparten tus ideas, y no estar siempre dentro de un grupo de pensamiento demasiado homogéneo. Eso es uno de los principales problemas en la sociedad sevillana: demasiadas personas forman parte de grupos donde todos piensan igual y viven de un modo muy parecido, y no tienen relación con otras personas y con otras realidades”.

 

La próxima sesión del ciclo ‘Sevilla, a debate’ tendrá lugar el lunes 17 de abril (como todas, en la Fundación Cruzcampo, y comenzando a las 20:00 en punto) y tratará sobre si los barrios más pobres creen que en Sevilla se vive muy bien o están resignados al conformismo. Intervendrán como ponentes Manuel Lara García, presidente de la Asociación Pro Parque Educativo de Miraflores, fundada en 1983, implicada de modo decisivo en la creación del Parque de Miraflores para la regeneración medioambiental y la dignificación de su barrio. Y, a partir de ahí, entre otros logros, el desarrollo y gestión de los huertos sociales. Premio Andalucía de Medio Ambiente 2014; y Lola García Blanco, directora de la Red Andaluza contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-A). De la que forman parte 48 asociaciones y entidades, sin ánimo de lucro, implicadas en la mejora de la situación de las personas y los grupos de población más desfavorecidos. ‘La Pobreza Invisible’ es una de las campañas más intensas que han realizado para situar el tema como prioridad en la agenda pública. Como moderador estará Manuel Machuca González, doctor en Farmacia, escritor, impulsor de la Sociedad Española de Optimización de la Farmacoterapia. Ha impartido cursos en más de veinte países de Europa y América. De 2010 a 2012 fue presidente de la Organización de Farmacéuticos Ibero-Latinoamericanos. En su faceta como novelista, ha obtenido el galardón de finalista del Premio Ateneo de Novela con Tres mil viajes al sur, sobre las vivencias de mujeres que viven en el Polígono Sur y procedían de otros barrios de Sevilla.