La novena y última sesión del ciclo ‘Sevilla, a debate’, que Iniciativa Sevilla Abierta ha llevado a cabo desde el pasado 6 de febrero en el salón de actos de la Fundación Cruzcampo, se dedicó el 24 de abril a analizar si los jóvenes en Sevilla están basando su identidad social en las tradiciones festivas o en otros referentes. Así, Lucía Sell-Trujillo, psicóloga social y profesora en EUSA y en CEA Global Campus; Rocío García Ramos, arquitecta y diseñadora estratégica y fundadora de Design Thinking en español, y la escritora, periodista y profesora de Lengua y Literatura, Rocío Rubio Garrido, analizaron las influencias positivas y negativas que depara la preponderancia en la socialización a partir de tradiciones como la Semana Santa, la Feria, el fútbol o los toros. Fue una sesión muy participativa y con gran presencia de público juvenil. De dicho debate se han hecho eco medios de comunicación, como en esta publicación de la periodista Auxiliadora Villar en El Correo de Andalucía.

El vídeo íntegro se encuentra disponible en nuestro canal de Youtube y, como el resto de sesiones, se puede acceder a él a través de este enlace en la página web de Iniciativa Sevilla Abierta.

CLAVES EXPUESTAS POR LUCÍA SELL-TRUJILLO

  1. La psicóloga inició su intervención definiendo el concepto de socialización, como el proceso mediante el que se incorporan elementos extraños en nuestras vidas y “ayuda a interpretar la realidad social de nuestro grupo de referencia”.
  2. Lucía Sell-Trujillo considera que la socialización es “un proceso reflexivo de ida y vuelta. Un sentimiento de pertenencia social que nos encuadra en un contexto comunitario y explica la continuidad de las características sociales y culturales”. Es decir, la socialización es “vital” a la hora de “percibirnos a nosotros mismos y compararnos con otros grupos”. Esta identidad social, “el sentimiento de pertenencia”, “nos posiciona socialmente en el mundo”.
  3. Tradiciones como son en Sevilla la Feria, la Semana Santa o el fútbol, configuran por tanto, “fuentes identitarias que nos definen”, que “nos dotan de referentes culturales y nos informan sobre cómo organizamos nuestra vida social” y que contribuyen a mejorar “la autoestima social”. Esto conlleva para la psicóloga unas valoraciones positivas en tanto en cuanto fomenta la creación de “redes de apoyo” pero también arrastra elementos negativos como “fuente potencial de enchufismo”.
  4. Por otro lado, Sell-Trujillo apuntó a las alarmantes cifras de desempleo juvenil que, en el caso de Andalucía, roza casi el 60% en los menores de 25 años. Esta situación, junto a la precariedad laboral, hace que se produzca un “estancamiento vital” que deja a los jóvenes sin horizonte.
  5. Esta falta de perspectiva que genera la crisis económica provoca una “ruptura del contrato social” y genera una enorme “desconfianza”. Respecto a lo cual mencionó citas reales de jóvenes que manifestaban esta situación. Y cuando se produce esta desconfianza, “se generan caminos alternativos” que hacen que “el ‘enchufe’ o el amiguismo pasen a entenderse como rutas alternativas adecuadas para acceder a recursos escasos como el empleo, la salud, etcétera”.
  6. Aquí las tradiciones juegan un papel muy importante, según Lucía Sell-Trujillo, ya que, “frente a la inestabilidad y transitoriedad de las instituciones formales”, las tradiciones “visibilizan y capitalizan las estructuras informales y dotan a los jóvenes de sentido de pertenencia satisfactorio”. Aunque, como apuntaba anteriormente, “reproducen desigualdades e imposibilitan el cambio”.
  7. Sin embargo, Sell-Trujillo se mostró optimista porque si bien “el amiguismo genera desigualdad, los jóvenes tienen una enorme capacidad para generar respuestas creativas”. Así, ante la pregunta de un alumno de primero de Bachillerato sobre si el enchufismo es algo genuinamente españolproducto, respondió que no, “aunque es cierto que quizás en sociedades como la nuestra se tiende más a apoyarnos en las redes, en comparación con otras sociedades más individualistas”, argumentó.
  8. Se mostró más partidaria de hablar más de “buscarse la vida que de emprendimiento”, para el que “se pueden facilitar caminos”.

 

CLAVES EXPUESTAS POR ROCÍO GARCÍA RAMOS

  1. Empezó su exposición diferenciando también entre los conceptos de identidad social, como “rasgos inclusivos, que nos hacen sentir parte de un conjunto” e identidad personal, como “rasgos exclusivos; actitudes, habilidades que nos atribuimos como individuos”.
  2. Atendiendo a estas definiciones, García Ramos considera evidente que en “Sevilla sí definimos nuestra identidad social en las tradiciones”. En este sentido, señaló cómo de alguna forma nos posicionamos desde pequeños como cofrades o no cofrades, feriantes o no feriantes, etcétera… y cómo esos posicionamientos se van modificando cuando entendemos que más allá de los prejuicios “nos hacen sentirnos parte de un colectivo”.
  3. En este sentido, apuntó a que en su adolescencia entendía que por ser atea tenía que rechazar la Semana Santa, “hasta que he aprendido a aceptar que me emociona y que tradiciones como ésta o como la Feria, enseñan a ser más tolerantes, a compartir con otras personas”.
  4. Para García Ramos, vivimos en un mundo que tiende a la gentrificación, “un mundo hiperconectado donde los niños nacen con un móvil bajo el brazo”, en el que “los jóvenes viajen desde mucho antes” y donde “las ciudades tienden a parecerse unas a otras”. Por eso, resaltó que las tradiciones sevillanas y el hecho de que se viva tanto en la calle contribuye a la creación de un carácter mucho más abierto y sociable.
  5. Este efecto positivo trae consigo sin embargo una consecuencia que para la fundadora de Design Thinking es un “cóctel molotov”. “El sentimiento de arraigo y el que pensemos ¡qué suerte tenemos de ser sevillanos! hace que hablemos muy poco de emprendimiento”, apuntó. Es decir, el “que en Sevilla se pueda estar bien con muy poco desemboca en que muchos jóvenes no tengan aspiraciones y se conformen con muy poco”.
  6. Así, tras definirse como “emprendedora andaluza”, García Ramos contó cómo dejó un trabajo estable “que no me hacía feliz” para viajar a Barcelona “a formarme”, volver a Sevilla, y “crear un foco de investigación en Andalucía”. Y animó a los jóvenes a “unir el sentimiento positivo de arraigo a la vocación por el emprendimiento”.
  7. Claro que ante una pregunta planteada desde el público, la emprendedora admitió que “un emprendedor debe serlo de corazón porque las circunstancias son muy difíciles y tienes que creer mucho en lo que haces”.
  8. Por último, García Ramos consideró “horripilantes” los modelos a seguir que se trasladan a los jóvenes, como “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, cuando en la ciudad existen muchos jóvenes que son ejemplo en campos como la ciencia, la cultura, la empresa,..

CLAVES EXPUESTAS POR ROCÍO RUBIO GARRIDO

  1. La profesora de Lengua y Literatura planteó en el debate hasta qué punto se puede ser optimista con el futuro de los jóvenes con los datos de desempleo aportados por Lucía Sell-Truijllo y señaló la importancia de dar visibilidad a otras identidades sociales que pueden tener el mismo arraigo en Sevilla que las tradiciones más mediáticas, como puede ser la poesía. Animó a tener en cuenta la gran tradición literaria de Sevilla para que también sea un factor de identidad.
  2. Rubio Garrido lamentó que en Sevilla “la sociedad nos obligue a posicionarnos constantemente” frente a este tipo de identidades, como si solo se pudiera estar o a favor o en contra.

CLAVES EXPUESTAS POR LOS ASISTENTES

  1. Desde el público se apuntó a que “si bien el trabajo tal y como lo hemos entendido hasta ahora se acaba, y la desigualdad se está consolidando como un factor estructural”, según expuso Manuel Rosa, de la Coordinadora Andaluza de Barrios Ignorados, “no se puede culpar a los jóvenes por no emprender”. Desde el punto de vista de la actriz y directora teatral Pepa Muriel, “se tiende a lanzar el mensaje de que si no emprendes no vales, algo a lo que se agarra el gobierno para eludir responsabilidades; no todas las personas tienen la capacidad de emprender como no la tienen todos para ser artistas”, argumentó.
  2. La filóloga y profesora de la Universidad de Sevilla, Lola Pons, lamentó que por identidad social se entienda únicamente tradiciones como la Semana Santa o la Feria, cuando, según resaltó, “existen muchas otras festividades culturales en Sevilla como el Festival de Música Antigua, los ciclos poéticos o la Orquesta Barroca, que mueven a muchísimos jóvenes, aunque no sean mediáticas o no se visibilicen. Y quienes participan se lo pasan bien”.
  3. Desde el colectivo juvenil Parque Alcosa Proyectos, Mustafá Kadem se planteó que el punto de partida del debate deja fuera a muchos jóvenes de barrios periféricos cuyas identidades sociales son completamente distintas. Así, consideraron que cuando “hay que coger dos autobuses para ir a una biblioteca, porque en nuestro barrio no hay” y los niveles de incultura o las posibilidades económicas distan mucho de las de la clase media de otros barrios, “hay que plantear otras cuestiones antes que la del emprendimiento”.
  4. Desde el público, la escritora Raquel Rico, de la junta directiva de la Asociación ISA, abogó por la necesidad de dar visibilidad a otras realidades que proyecten otro modelo de ciudad y se cuestionó “si el empuje que tiene en Sevilla estas tradiciones como la Semana Santa o la Feria no se puede empeñar en otras cosas”. Y otro socio de ISA, José Antonio Cobeña, se preguntaba si no es intencionado que desde los poderes institucionales y mediáticos se hable siempre de lo mismo y no se muestren otras realidades, y otros modelos que podrían ser una referencia para la mayoría de los jóvenes. Como un médico que se enfrentó al ébola, o como los sevillanos que están en primera línea de innovación mundial en Silicon Valley.