En el Ayuntamiento de Sevilla, sea cual sea el partido que esté al frente del gobierno municipal, siguen sin resolverse las graves irregularidades en tres servicios públicos: la gestión interna de la Policía Local; la organización del Cuerpo de Bomberos, y las prácticas mafiosas de las que se acusa a algunos grupos de taxistas que olvidan su rol de servicio público. En instancias judiciales hay varias denuncias, investigaciones y procedimientos abiertos en relación con cada uno de esos tres ámbitos. Con fiscales y jueces realizando pesquisas y cotejando datos y testimonios que indican la gravedad y carácter sistemático de algunas prácticas que atentan contra las arcas públicas, contra el bien común, contra la igualdad de oportunidades.

Depurar responsabilidades, eliminar la corrupción y evitar la impunidad en estos temas son una de las mayores prioridades de la gobernanza en Sevilla. El alcalde Espadas, con su equipo del PSOE, y los demás partidos, han de ser conscientes de que la ciudadanía está harta de escucharles prometer de todo a todos, incluso en temas que no dependen de la Administración Local, sino de la iniciativa privada. Mientras que escurren el bulto ante lo que es su competencia más genuina, la que los demás no pueden hacer por ellos: que el Ayuntamiento funcione bien.

Por eso llamamos la atención sobre este escándalo: la Fiscalía ha pedido la imputación de al menos siete cargos del Ayuntamiento, cargos que ocupan puestos de mando en el Cuerpo Municipal de Bomberos, por su presunta implicación directa en el cobro de sobresueldos a través de una manipulación del calendario de las jefaturas de guardias. Estos sobresueldos se cifran en torno a los 40.000 euros. Además, el fiscal también ha pedido que se cite a declarar al propio delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento, Juan Carlos Cabrera.

En estas informaciones de las que ofrecemos enlace, elaboradas y publicadas por el periodista Chema Rodríguez, de El Mundo, se explica la trama investigada, a tenor de lo analizado y expuesto por la Fiscalía, a partir de la denuncia efectuada por el Sindicato Andaluz de Bomberos (SAB) por presuntas irregularidades en “la realización abusiva de horas extra” por parte de siete jefes de bomberos del Ayuntamiento de Sevilla para “su enriquecimiento”. Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta, felicitamos a dicho sindicato gremial por no mirar para otro lado y no callarse, aunque eso le suponga problemas en la convivencia con las personas investigadas, que además son jefes y superiores en la cadena de mando.

 El SAB calcula que estos “estos siete jefes de guardia ha hecho una media de 1.000 horas extras al año, proporcionándoles una media de 40.000 euros anuales extras”. Este cálculo se basa en que los datos ofrecidos por el Coordinador General de Hacienda del Ayuntamiento de Sevilla, Ignacio Pérez Royo, a los sindicatos a final del año pasado apuntan que en 2016 los bomberos del Ayuntamiento realizaron 93.000 horas extras. Un estudio del propio sindicato sobre las horas extras realizadas por los jefes de guardia en enero de 2017 indica que “de los 31 días que tiene el mes, 24 se han cubierto con horas extraordinarias, esto es, de las 744 horas de trabajo del mes 576 se han realizado como horas extraordinarias”, lo que extrapolado a todo un año supondría una media de mil horas extras al año.

El SAB añade en su documentación que “tres de estos funcionarios: un técnico de informes y proyectos, el jefe de la Sección de Mantenimiento y el jefe del Departamento de Extinción de Incendios, que tienen sus horarios de trabajos de 7:30 a 15:30, de lunes a viernes, realizan horas extras de Jefes de Guardia a la vez que están en sus puestos ordinarios”. El SAB que califica de “opaco” el sistema establecido en el Ayuntamiento de Sevilla en cuestión de recursos humanos “por la situación ilegal de realización abusiva de horas extras”.

El concejal Juan Carlos Cabrera, delegado municipal de Seguridad y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, es quien tiene las competencias dentro del gobierno local para gestionar el Cuerpo de Bomberos y el Cuerpo de la Policía Local, y zanjar cualquier caso de irregularidades y/o de corrupción.

Cabe señalar que Participa Sevilla ha registrado en la Alcaldía una petición para que el alcalde, Juan Espadas, abra una investigación que aclare las responsabilidades políticas y administrativas de este caso. “Si el propio alcalde decide ignorar esta ejercicio de transparencia, trasladaremos la petición al próximo Pleno municipal”, ha señalado Julián Moreno, edil de Participa. Le pide al concejal Juan Carlos Cabrera “que no se ponga de perfil en este caso, ya que es el máximo responsable de todo lo que pasa en el cuerpo de bomberos municipal y la ciudadanía tiene derecho a conocer que ha pasado con este supuesto desfalco a las arcas públicas”.

Participa alude al informe de la Unidad Adscrita a los Juzgados de la Policía Nacional, que concluye que estos sobresueldos anuales de hasta 40.000 euros supondrían un delito de estafa o de apropiación indebida. “Además, en ese informe se alertaría de “concierto” entre los mandos del cuerpo municipal para generar vacantes en los turnos que luego ellos mismos cubrían con el consiguiente beneficio económico reflejado en sus nóminas”, explica dicho grupo municipal.