Nos parece relevante compartir, juntas, dos revelaciones periodísticas, una de Luis Montoto en ABC de Sevilla y otra de Carlos Pizá en Andalucía Información, sobre el mal uso que se hace de fundaciones y organismos creados para fomentar el desarrollo aeronáutico en Sevilla. En ambos casos se incurre en la tentación de servirse de sus fines para beneficios particulares, en lugar de servir al bien común.

En el siguiente artículo, Luis Montoto da a conocer datos sobre cómo se está conculcando la ejemplaridad en la gestión FADA-Catec:

Los aero-enchufados

En los últimos años hay una fuga de ingenieros de Fada Catec, centro público de I+D aeronáutico, mientras colocan en la dirección a cargos orgánicos del PSOE.

La Fundación Fada-Catec, un centro público creado en 2008 con enorme inteligencia para acompañar al negocio aeronáutico en sus procesos de innovación, se ha convertido en el penúltimo ejemplo de cómo esa macroagencia de colocación llamada PSOE andaluz puede emponzoñar y hundir cualquier iniciativa en la que el mérito sea más importante que la lealtad al Régimen. Este instituto de investigación diseñado por un ingeniero de gran prestigio como fue Juan Pedro Vela prácticamente se autofinanciaba con los servicios prestados a las empresas del sector. Tres años después de que la Junta de Andalucía pusiera al frente de Fada-Catec a Joaquín Rodríguez Grau (cuya experiencia en el mundo de la investigación es como la de Susana Díaz en el de la abogacía) todos los afanes y esfuerzos pasados se están evaporando.

La politización y la falta de rumbo han provocado que entre 2014 y 2016 se hayan fugado de forma voluntaria de Fada Catec trece ingenieros seniors que han sido suplidos solo parcialmente por nuevos técnicos juniors sin apenas méritos. ¿A qué se están destinando los recursos de Fada Catec? A enchufar a personalidades como Angelines Ortiz, secretaria del PSOE de Algeciras que tuvo que dejar su cargo como directora de Economía Social por su imputación en el caso Bahía Competitiva (una prueba más de cómo le están tomando el pelo a Ciudadanos, que en su día se atribuyó el mérito de tal destitución).

El informe que ha redactado el comité de empresa para denunciar internamente esta situación es demoledor. «Hay un ambiente de desmotivación generalizada en el personal, así como una falta de reconocimiento a la labor del mismo; esto es un grave problema en un centro en el que la motivación está directamente ligada a la generación de ideas y a la calidad del trabajo realizado, factores que a su vez repercuten en nuevas iniciativas de I+D y en la imagen que proyectamos hacia el exterior», reza este documento, que lleva dos meses durmiendo el sueño de los justos en el cajón del director de Fada Catec. El índice de absentismo ha pasado del 1% al 5,5% entre 2011 y 2016. Y todo ello vinculado a que «se ha detectado un aumento de personal en el área de dirección, con funciones y objetivos no comunicados a los trabajadores, mientras no se reponen los cargos de los investigadores que abandonan el centro».

Esto es una muestra más de que los supuestos defensores del sector público son sus principales enemigos, ya que son capaces de destrozar sin miramientos el trabajo cualificado de un grupo de buenos profesionales a cambio de engrosar la lista de socialistas aborregados que votarán con fervor unánime a quien diga Susana Díaz en el próximo congreso. Así se escribe la historia del atraso económico andaluz.

Por su parte, Carlos Pizá revela los problemas en la Fundación Hélice, que no está cumpliendo adecuadamente su razón de ser, y en la que sobresale el elevado salario de su director, Arturo de Vicente:

Airbus abandona Fundación Hélice, fallido clúster aeronáutico andaluz

La institución privada ha perdido más de 250.000 euros en los dos últimos años

Golpe mortal para la ya maltrecha Fundación Hélice, el ente privado que pretendía ser el clúster del sector aeronáutico andaluz. Airbus, la principal compañía tractora del sector en Andalucía, ha presentado su dimisión como miembro del patronato de la fundación en la reunión celebrada por este organismo la semana pasada. Alberto Badaya, representante de Airbus, así lo anunció a los otros 13 patronos de Hélice: seis empresas además de la propia Airbus, y otras siete instituciones (las universidades y patronales de Sevilla y Cádiz, UGT, CCOO y la agencia pública Idea).

Las razones clave para esta salida están en las fuertes pérdidas que acumula anualmente la fundación desde que la dirige Arturo Vicente, precisamente un exdirectivo de Airbus que, después de dejar el grupo europeo, recaló en Hélice desde el 1 de noviembre de 2013. En 2014 y 2015, años completos bajo la gestión de Vicente, Hélice perdió en el entorno de 140.000 euros anuales. Airbus, que tiene que responder solidariamente de estas pérdidas como el resto de patronos, y por tanto reportarlo en sus estados financieros consolidados, no quiere seguir formando parte de un ente en esta situación financiera.

Reflexión
Es probable que Alestis, participada mayoritariamente por Airbus, también abandone el patronato de Hélice al que pertence como único tier-1 (proveedor de primer nivel) andaluz. La propia Airbus ha indicado que no abandona el ente como tal, pese a la dimision de Badaya, y que lo que ha pedido a Hélice “es una reflexión sobre su futuro ya que el sector no es el mismo que hace 20 años, cuando se creó”. “La Junta debe de participar en esa reflexión ya que juega un papel fundamental en Hélice”, añaden las fuentes de Airbus, quienes recuerdan no obstante que las relaciones con la Junta son “excelentes”.

Las mismas fuentes del sector aeronáutico andaluz que explican todo esto señalan que, en cualquier caso, Airbus no era un miembro especialmente activo en el patronato de Hélice, donde además era habitual que ni siquiera acudiera. Hélice surgió como una iniciativa para ayudar financieramente a las pymes del sector a implantar el sistema de gestión que Airbus exigía utilizar a sus proveedores. Un sistema informático con tecnología SAP, caro, y que Hélice ayudó económicamente a implantar en las pymes para beneficio de Airbus y de esas empresas.

Pero el paso del tiempo ha hecho que ese SAP quede obsoleto, y que varios de los proveedores de Airbus hayan decidido dejar de usarlo e implantar ese SAP de forma independiente a Hélice, dejando así de pagar a la fundación la tasa fija anual por uso, que alcanzaba en torno a 3.000 euros por usuario. Esta reducción de ingresos no ha podido ser compensada por el equipo del presidente de Hélice, Vicente, que además mantiene un salario de 100.000 euros al año pese a las abultadas pérdidas anuales del ente. Ese sueldo era ya en 2013, cuando aterrizó en la fundación, el 25% del presupuesto del ente.

Fruto de la delicada situación de Hélice es el retraso, hasta ahora desconocido, en la presentación de las cifras anuales del sector aeronáutico andaluz, que anualmente se conocen entre los meses de mayo y junio y que Hélice recopila como parte de su papel de clúster del sector en Andalucía. Este ejercicio, a punto de terminar julio, esas cifras correspondientes al año 2015 ni están ni se las espera por ahora.

En la imagen superior, fotografía de archivo en Andalucía Información del Parque Aerópolis de Sevilla.