Un reciente estudio de dos profesores californianos, Laura Tyson y Lenni Medonca, ha demostrado que entre 2005 y 2014 el ingreso medio de dos tercios de los hogares en 25 economías desarrolladas se mantuvo estable o descendió en términos reales. Y sólo después de las transferencias públicas -a través de subvenciones, deducciones o bajada de impuestos- los perdedores de la globalización han podido mantener su nivel de vida.

Por su interés, compartimos algunas de sus notas (en inglés), ya que creemos que este estudio sobre las desigualdades económicas en la globalización debe de estar al alcance de la ciudadanía, para que sea un elemento más de documentación y de reflexión.

BERKELEY – From 2005 to 2014, the real income of two-thirds of households in 25 developed economies was flat or fell. Only after very aggressive government intervention in taxes and transfers have some countries been able to hold families at least even.

This experience holds lessons for countries like the United States, where inequality and income distribution loom large in the run-up to November’s presidential and congressional elections. What can the US learn from what works?

Sky-High Monetary Policy
Economist Stefan Gerlach examines the promise and limitations of “helicopter money,” and considers arguments for and against advanced by Project Syndicate commentators.

The US is a global outlier in tying much of its social safety net to employment. Social-welfare spending averages 23% of GDP in Europe, but only 16% in the US. And the US is an especially distant outlier when it comes to families: only three other countries – Tonga, Suriname, and Papua New Guinea – lack a national policy on paid family leave.

Se puede consultar el artículo, en inglés, en la página de Project Syndicate. En la imagen superior, fotografía publicada por dicha página web en relación con la noticia.