Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta insistimos de nuevo en que la ciudad de Sevilla (tanto sus instituciones como el conjunto de la sociedad), ha de elegir la Educación como el mejor y más verdadero plan estratégico para alcanzar la prosperidad sobre bases sólidas. No es ciencia ficción. Existen muchos ejemplos que demuestran cómo sociedades pobres han sido capaces de convertirse en prósperas gracias a cambiar sus estrategias y políticas para organizar su desarrollo mediante la educación y formación de calidad. Y el primer paso es acelerar ese cambio mejorando la calidad del profesorado. Para ello, es primordial tomar como referencia la gran labor de profesores que, sobreponiéndose a las dificultades, incomprensiones y carencias, se esfuerzan en innovar, en mejorar y en elevar las capacitaciones de sus alumnos.

Recomendamos el análisis que el periodista Manuel Jesús Florencio ha publicado en Viva Sevilla, y que se puede ver a través de este enlace, con referencias sobre tres ejemplos de países que eran muy pobres: Finlandia, Corea del Sur y Singapur.

Finlandia. “Un país otrora meramente maderero y que aún hoy es el 117º  menos poblado del mundo, con tan sólo 16 habitantes por Km2, tiene una renta per cápita de 40.600 euros, la 17ª más elevada del orbe. El vicepresidente del sistema universitario finés, Pasi Kaskinen, declaró recientemente: “Finlandia era uno de los países más pobres de Europa, un país realmente muy pobre, hasta que invirtió en educación. Nos llevó mucho tiempo (cambiar), pero la clave es tener buenos maestros en la escuela. El sistema se basa mucho en los profesores, en capacitarlos bien y tener un buen ambiente para ellos. El objetivo de Finlandia es que todos sus ciudadanos tengan  la misma oportunidad de acceder a una educación de buen nivel porque luego ellos, capacitados, se encargarán por sí mismos de hacer el resto”.

Corea del Sur. “Cuando la guerra de Corea terminó en 1953, este país, destruido tras el conflicto, era más pobre que, por ejemplo, la mayoría de los iberoamericanos. Sin embargo, hoy su economía es la undécima del mundo en términos de Producto Interior Bruto (PIB) y goza de una renta per cápita de 26.448 euros, la 31ª más alta entre los 196 países de la clasificación. Según Jasper Kim, profesor de la Universidad Ewha (Seúl), Corea del Sur ha conseguido llegar adonde está al apostar por el único recurso que tenía en abundancia: su gente. Tanto el Gobierno como las familias se percataron del valor de la educación e invirtieron en ella de modo extraordinario. Y esa apuesta por la educación fue la que suministró los ingenieros y los trabajadores industriales que necesita la base manufacturera, de donde sale la riqueza del país”.

Singapur. “En 1959 la renta per cápita apenas llegaba a 500 dólares. Hoy es de 63.131: se ha multiplicado por 126 (la duodécima más alta del planeta). Hace casi seis decenios, cuando el país era uno de los más pobres del mundo, sus dirigentes elaboraron su particular Plan Estratégico, con una fuerte apuesta por la educación, y la figura de los profesores es enormemente respetada y valorada, su remuneración es similar a la que reciben los científicos. Los maestros son seleccionados entre el 5% de los graduados universitarios con mejores notas. En el informe educativo internacional PISA (datos de 2015), los estudiantes de Singapur son los primeros en todas las clasificaciones: competencia en ciencia, comprensión lectora y competencia en matemáticas. Finlandia es la quinta, cuarta y duodécima, respectivamente. Corea del Sur, la undécima, séptima y séptima de nuevo. Y España, la 31ª, 25ª y 32ª, respectivamente”.

La clasificación que encabeza Sevilla, por desgracia, es la de los barrios españoles con mayor índice de pobreza y menos renta per capita, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística. Y no solo existe como factor estructural un alto nivel de paro: unas 70.000 personas carecen de un empleo. Sino que el número de trabajadores que cobran menos de mil euros mensuales no deja de incrementarse. En once años, los ni siquiera mileuristas han pasado de representar el 47% de todos los trabajadores sevillanos al 56,3%.

Juan Andivia, Juan Roca y Carmen Calderón, tres de los profesores que a lo largo de varias décadas han logrado que el Instituto de Educación Secundaria Martínez Montañés sea una referencia de excelencia educativa para todos los niveles sociales, con mil alumnos en cada curso, y con 50 plazas de Bachillerato Internacional, siendo el único centro público andaluz que imparte ese modelo. Muestran la Medalla de la Ciudad que el Ayuntamiento de Sevilla ha concedido en 2018 a dicho centro educativo.