Mostrar la dimensión de la ciencia pública hecha en Sevilla. Este ha sido el tema del encuentro que han mantenido el alcalde de la ciudad, Juan Espadas, el delegado institucional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Andalucía (CSIC), Miguel Ferrer, y representantes de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide.

Las memorias presentadas por las instituciones científicas muestran que la investigación pública en Sevilla tiene un impacto económico anual en torno a los 100 millones de euros. Una cifra que hace posible que unas 8.000 personas desarrollen y gestionen proyectos, grupos y líneas de investigación. El CSIC, sumando diferentes financiaciones, alcanzó en 2016 cerca de 35 millones de euros dedicados a las ciencia en sus centros e institutos de Sevilla. Por su parte, la Universidad Pablo de Olavide invirtió durante el curso 2016 /2017 cerca de 30 millones de euros en actividades de investigación, sumando fondos nacionales e internacionales. Asimismo, la Universidad de Sevilla dedicó en el año 2016 a la investigación más de 32 millones de euros, procedentes del Plan Estatal, los planes autonómicos, los proyectos internacionales, los contratos con otras entidades, su plan propio de investigación.

Ante estos datos, el alcalde de Sevilla ha afirmado “su compromiso en cambiar la forma de pensar en torno a esta ciudad” y ha añadido que una de las tareas del Ayuntamiento podría ser participar en conjunto con las instituciones presentes en el acto, CSIC, UPO y US, en espacios internacionales de ciencia y tecnología.

De los 23 centros e institutos de investigación, propios y mixtos, que el CSIC tiene en Andalucía, la ciudad de Sevilla cuenta con 13 de ellos, que en la última anualidad han llevado a cabo cerca de 1300 proyectos de investigación. De esa forma, Sevilla es la provincia andaluza con una mayor presencia de la principal institución pública de investigación en España, y la tercera de Europa. Sólo en el año 2017 el CSIC en Sevilla solicitó 22 patentes en base a resultados de investigación.

La UPO ha llevado a cabo en el último curso cerca de 320 proyectos de investigación competitivos, varios de ellos de carácter internacional y aún vigentes. Su producción científica alcanza las 2.400 piezas, 14 patentes y en torno a 300 contratos y convenios. Por su parte, la Universidad de Sevilla ha mantenido unos 548 grupos de investigación repartidos en nueve áreas de conocimiento. También durante este tiempo su investigación ha tenido un impacto en 32 patentes y modelos de utilidad; y han trabajado en torno a 130 proyectos.

Este encuentro es el primero de un calendario diseñado para 2018 bajo el epígrafe “Sevilla con la Ciencia” y que pretende visibilizar la I+D pública hecha en la ciudad. El siguiente evento será el 22 de marzo con la entrega de los Premios Joven de Cultura Científica. Asimismo, durante el mes de mayo tendrá lugar un encuentro del alcalde con jóvenes investigadores de gran proyección internacional que realizan su trabajo en Sevilla. Para completar esta agenda, y enmarcándolo en el Año Murillo, se ofrecerá una conferencia titulada “La ciencia detrás de la obra de Murillo”, ofrecida por el investigador del CSIC José Luis Pérez.