El decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, Francisco Sierra, apuntó hoy la necesidad de “pensar el territorio” y de crear “políticas y planes de comunicación” que permitan “una participación integral del ciudadano en el desarrollo y la configuración del crecimiento urbanístico y en la transformación de las ciudades”.

En rueda de prensa tras su intervención en uno de los cursos que organiza la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en su sede Iberoamericana de La Rábida (Huelva), Sierra criticó que dichas campañas emplean muchas veces “la persuasión” para modificar los planes urbanísticos y que existe “una participación limitada” de la ciudadanía “simplemente como audiencia de una campaña que trata de hacerle llegar los cambios y el por qué de los mismos”.

A este respecto, el decano, a cargo de la ponencia ‘Comunicación para el desarrollo: Reflexiones’, concretó que los planes de ordenación urbana “utilizan la comunicación como recurso para que el ciudadano tenga un papel protagonista en esos procesos de cambio del territorio”, al tiempo que censuró que dichas campañas “pocas veces son un espacio de comunicación y diálogo para que los ciudadanos sean quienes decidan esos cambios”.

Seguidamente, sostuvo que el territorio es “un debate en el que la comunicación va a tener cada vez mas importancia” porque las ciudades “no son sólo espacios sino también sueños, es decir, lo que la gente imagina que es la ciudad”. “Esa dimensión simbólica y comunicativa –continuó– cada vez adquiere más valor en la promoción de las ciudades hacia fuera pero también hacia los propios ciudadanos”.

Al hilo, recordó que en 2006 se organizó en España el I Congreso de Marketing Urbano, que tuvo “un importante contenido comunicacional a la hora de planear el desarrollo del territorio a partir de campañas de comunicación” y que en los citados procesos de marketing urbano la comunicación “tiene cada vez un protagonismo más estratégico”.

Asimismo, expuso que la Comisión Europea “ya ha empezado a pensar el papel de las tecnologías de la comunicación” en el proceso de intervención urbanística “con iniciativas como los espacios interactivos, los foros ciudadanos o los chats”.

De igual modo, Sierra expuso que la comunicación está vinculada a los cambios en el territorio también en otro sentido, basado en que “las ciudades, cada vez más, están reordenando su territorio vinculadas a las redes de comunicaciones o creando parques tecnológicos basados en la ciencia y en las tecnologías de la información”.

Por otra parte, el decano de la Facultad de Comunicación de la capital hispalense subrayó que, dentro de la comunicación para el desarrollo humano, en Andalucía hay “experiencias interesantes” a nivel de periodismo medioambiental, “como el caso de la Fundación para el desarrollo sostenible Doñana 21”; la integración de inmigrantes o los presupuestos participativos “en los que la comunicación cumple una función motora importante”.

Así, recordó que la entidad académica hispalense está implicada en trabajos de comunicación para el desarrollo en municipios de Sevilla o Cádiz y que “colabora en procesos para extender el acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación y los recursos culturales como base para el desarrollo económico local y la participación de la ciudadanía”.

Por último, Sierra ofreció a lo largo de su ponencia una “lectura crítica” de los retos de la citada comunicación, a la que calificó como “el eje estratégico del desarrollo en Europa” y que es “necesaria” en un horizonte en el que la comunicación “valida procesos desequilibradores de cambio e integración social”, concluyó.