La ineficiencia en la gestión del día a día en el sistema educativo andaluz es un lastre para la formación de niños y adolescentes. La asignación de profesores a cada colegio e instituto para atender todo lo previsto en los planes, la cobertura de jubilaciones y bajas, la puesta al día de las bolsas de empleo, la convocatoria de oposiciones, la contratación de profesionales, son algunas de las funciones que en una sociedad moderna pueden planificarse muy bien antes del comienzo de curso. Y también se pueden solventar con mucha rapidez las incidencias, que tampoco son una sorpresa y han de tener planes de contingencia. Sin embargo, un curso tras otro, se está fallando en algo tan básico como garantizar que hay profesores para cada asignatura en cada colegio o instituto. ¿Cómo se puede presumir de calidad educativa, si ni siquiera está bien organizado lo más elemental? En el curso 2017-18, la ineficacia ha ido a más, para perjuicio general. Durante demasiados días, muchos alumnos no han tenido profesor en asignaturas como Matemáticas. La nueva consejera de Educación, Sonia Gaya (en la imagen), tiene que dar explicaciones. Y el Defensor del Pueblo Andaluz también ha estado lento de reflejos y, casi dos meses después del comienzo del calendario lectivo, ha decidido actuar de oficio ante las numerosas y documentadas quejas de multitud de asociaciones de padres y madres de alumnos en Sevilla y provincia.

Un mes después del comienzo del curso escolar 2017-18, el62% de los colegios públicos de la provincia de Sevilla sufrían problemas provocados por la falta de profesorado en materias tan importantes como matemáticas según una encuesta promovida por la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Fampa) Nueva Escuela. Según los datos recabados por dicha entidad, ese mismo porcentaje de centros educativos tenía “obras pendientes” por parte de las administraciones locales y autonómica.

Acuerdo con los sindicatos muy mal planificado

Ya explicó en El Mundo la periodista Teresa López Pavón una de las claves: “los retrasos en la cobertura de las vacantes y las sustituciones no son nuevos de este año, pero se han agravado especialmente debido a la necesidad de aumentar las plantillas como consecuencia de la reducción en una hora de la jornada lectiva semanal de los docentes. Según los datos ofrecidos a comienzos de septiembre por la consejera de Educación, Sonia Gaya, para este curso se han incorporado 2.676 nuevos docentes al sistema educativo andaluz. Lo que no se explica nadie es por qué si la reducción horaria estaba prevista desde el año pasado (en virtud del acuerdo de la Junta con los sindicatos para la recuperación de las 35 horas) la Consejería de Educación ha esperado a tener el curso ya en marcha (en Secundaria las clases comenzaron el 15 de septiembre) para reactivar las bolsas de empleo”.

En el mes de octubre era evidente que no eran solo “incidencias puntuales”. En esta información publicada por el periódico El Correo de Andalucía, la presidenta de la Fampa, María Jesús Alonso, resaltaba que es significativo que la carencia de profesores era más acuciante en materias como matemáticas o física y química. La presión de las asociaciones de padres y madres de alumnos ha contribuido a que ya se hayan destinado profesores a lo largo del mes de octubre para cubrir las vacantes.

Valga un ejemplo de lo que se ha ido tardando. El 30 de octubre, es decir, más de 40 días después del arranque del curso, cuatro grupos de alumnos del IES Pablo Neruda, en Castilleja de la Cuesta, no habían dado clases de matemáticas porque no tenían profesor. Son de un grupo de 1º de la ESO, dos de 3º y a otro de 4º de la ESO de dicho instituto. Es interesante conocer más detalles de este caso, contado por la periodista Mari Cruz Barroso, de Radio Sevilla, para tomar conciencia de la mala gestión por parte de la Consejería de Educación.

Para conocimiento público, remitimos a la web: del Defensor del Pueblo Andaluz, institución que está obligada a actuar en defensa del interés general ante la ineficacia o negligencia en la gestión del bien común por parte de las Administraciones Públicas. Y reproducimos lo que dice en su comunicado, publicado el 7 de noviembre:

A través de noticias publicadas en diferentes medios de comunicación, así como por distintas quejas que han tenido entrada en esta Institución, hemos tenido conocimiento de la falta de profesores para impartir varias asignaturas en centros de Educación Secundaria de varias provincias de Andalucía.

Por las informaciones de las que hemos tenido conocimiento no hay docentes para cubrir las bajas o las jubilaciones en, al menos, cuatro institutos de la provincia: Alcaria de la Puebla del Río, Severo Ochoa de San Juan de Aznalfarache, Hermanos Machado de Montequinto (Dos Hermanas) y Cavaleri de Mairena del Aljarafe.

El problema, al parecer, es que faltan profesores en las bolsas de trabajo, “debido a que ha habido una mala planificación para este curso escolar”.

Representantes de la FAMPA han mostrado su preocupación por la situación, y su inquietud ante la posibilidad de que se cubran las plazas de profesores que faltan por otros docentes que no estén debidamente cualificados para dar clase de la asignatura que se les asigne.

La situación descrita pudiera afectar al derecho a la educación reconocida en el art. 27 de la Constitución Española y en el art. 21 del Estatuto de Autonomía para Andalucía correspondiendo a esa Administración educativa lo relativo a la ordenación y provisión de profesorado docente, de conformidad con lo establecido en la Ley 17/2007, de 10 de diciembre.

Al objeto de conocer la medidas adoptadas por la Consejería de Educación, para atender con carácter urgente las necesidades de personal docente para la cobertura de las bajas (enfermedad, licencias, jubilaciones, etc.) en los Centros de Educación Secundaria, hemos iniciado una actuación de oficio ante la Dirección General de Profesorado y Gestión de Recursos Humanos.