El Museo Arqueológico de Sevilla es, sin duda alguna, el eterno olvidado en la política cultural y turística de la ciudad. A pesar de que todos los expertos señalan que sus fondos son los segundos en importancia dentro de España en el panorama de los museos arqueológicos, las condiciones en que se exhiben las obras son arcaicas y penosas. De hecho, tal y como coinciden los especialistas, el planteamiento museográfico resulta totalmente obsoleto, de hace medio siglo.

Además, resulta aún más vergonzosa la postración que sufre como museo y como institución, cuando alberga joyas excepcionales como el Tesoro del Carambolo, así como otros tesoros de origen fenicio y tartésico, y los mejores vestigios de la Itálica de los emperadores Adriano y Trajano (formidables esculturas y mosaicos), entre otros hitos de sus fondos.

Para conocer mejor la situación real en la que se encuentra el citado museo, aconsejamos la lectura de este reportaje escrito por el periodista Carlos Cabrera en XYZ Diario. En él cuenta, con profusión de detalles y de fotos, cómo es hoy en día una visita por el interior del Museo Arqueológico, donde hay carteles, escritos a máquina, tan desfasados que dan referencias como si aún estuviéramos en el siglo XX.

Igualmente el periodista lamenta que aunque en 2010 se aprobó una profunda reforma del espacio, por parte del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, por valor de 33 millones de euros, ésta “sigue en un cajón guardada y posiblemente olvidada ante el alarmante estado del edificio y sobre todo la lectura museográfica más propia de los años 70 que del Siglo XXI”.

Del mismo modo, denuncia que “el edificio cuenta con salas cerradas, con problemas de estructuras con una lectura de hace 40 años obsoleta, anticuada y caduca para las técnicas hoy existentes y con una nula capacidad de venderse al exterior. (No cuenta ni con presencia en las redes sociales)”.

Foto: XYZ Diario