El Huffington Post se ha hecho eco de “>nuestra oposición a la estatua de Juan Pablo II en su edición del 14 de Agosto.
Una vez más reiteramos la postura de la Asociación, que ha sido suscrita por más de mil personas, y que recuerda que las estatuas, “como representación simbólica de los valores apreciados por una sociedad, deben representar a los ciudadanos de diversas creencias e ideologías”.
Un país laico debe evitar la presencia excesiva de símbolos religiosos de una u otra confesión, existiendo lugares de culto privados donde cualquier ciudadano puede rendir su homenaje a las personas que considere adecuadas.