También en Navidad, y más aún en Navidad, reflexionemos sobre una dimensión objetiva: La pobreza infantil sigue siendo un grave problema en Andalucía. Un 33.11% de la población menor de 16 años está en riesgo de pobreza y exclusión social. Medios de comunicación lo reflejan a nivel nacional. Por ejemplo, en esta información publicada en El País: “Tres de cada 10 andaluces son pobres y casi la mitad de la población corre riesgo de serlo. Andalucía, junto con Canarias, es la región más pobre de Europa: El 32,3% de los andaluces son pobres y el 41,7% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, 13,8 puntos porcentuales por encima de la media nacional. Pese a la recuperación económica, que ha conseguido reducir en un 1,5% estos datos con respecto al año pasado [2016], Andalucía, junto con Canarias, es la región más pobre de Europa, sólo comparable a otras comarcas de Rumanía”.

Todos hemos de reflexionar y actuar. Desde la confluencia de diversas mentalidades e ideologías. Desde los valores de libertad, igualdad y fraternidad. Como botón de muestra, lo que piensa y comparte José Antonio Cobeña, socio de ISA, en su blog Cuaderno de inteligencia digital para buscar islas desconocidas. Y en su último artículo, El Niño Jesús proletario, según Saramago, escrito pensando en los niños del Polígono Sur, pensando en “la historia actual y real de Andalucía”.

A su juicio, “hay que recordar de forma machacona la Recomendación de la Comisión Europea de 20 de febrero de 2013: invertir en la infancia para romper el ciclo de las desventajas. En su punto 2.2 hablaba explícitamente de reducir las desigualdades en la niñez invirtiendo en la educación y los cuidados de la primera infancia. Esta propuesta acertaba en un enfoque correcto para abordar la relación entre desigualdad, educación e infancia.”