La gestión del aeropuerto de Sevilla ha remontado el vuelo durante los últimos años para intensificar su crucial papel como nodo de internacionalización de la capital andaluza en cualquier mes. Actualmente, tiene conexiones aéreas directas con 43 ciudades de otros países, en vuelos operados por 20 aerolíneas. En diez años, de 2007 a 2017, ha aumentado un 86,7% el número de pasajeros que han llegado en vuelos internacionales. Fueron más de 2,3 millones de pasajeros, de un total de 5,1 millones, nuevo récord en términos absolutos de su historia. Y también está mejorando la gestión aeroportuaria en otras vertientes. Todo ello se ha visto recompensado por la organización que engloba a los aeropuertos europeos. En la gala de la XXVIII Asamblea General de ACI Europe (que representa 500 aeropuertos de 45 países europeos que concentran, con 2.000 milones de pasajeros, el 90% del tráfico aéreo comercial del continente), el único aeropuerto español que recibió un premio en su edición 2018 ha sido el de Sevilla.

Merece ser felicitado su equipo, encabezado por su director, Jesús Caballero Pinto, que, desde su llegada al cargo, en mayo de 2013, nombrado por AENA, ha acelerado su progreso, basado en criterios profesionales.

El jurado para los Premios ACI Europe fue integrado por un grupo de expertos independientes, incluyendo la Comisión Europea, Eurocontrol, la Conferencia Europea de Aviación Civil (ECAC) y la Comisión Europea de Viajes. Los premios reconocen los logros en las actividades principales, como servicio al cliente, instalaciones, venta minorista, seguridad, relaciones con la comunidad y conciencia y operaciones ambientales. El aeropuerto de Sevilla fue distinguido por su política activa para promover su conectividad aérea y por su proyecto “Conectando Sevilla con el mundo” donde todos los agentes involucrados cooperan para desarrollar el tráfico del aeropuerto. Asimismo, por sus mejoras en la seguridad, en particular, por contar con un mayor número de personal de seguridad calificado y asistencia a los pasajeros; y su estrategia de comunicación a nivel local, nacional e internacional, que ha desarrollado sinergias muy positivas con su comunidad.

En la imagen, a la izquierda, el director general de Negocio Regulado de AENA, Javier Marín, y el director del Aeropuerto de Sevilla, Jesús Caballero, que sostiene el premio, junto a representantes del aeropuerto de Bristol en la entrega de los premios europeos 2018 a los mejores aeropuertos, otorgados por ACI Europe.

Proyectada la ampliación y remodelación de la terminal de pasajeros

Además, en los próximos meses arrancará el proyecto más ambicioso que se haya acometido en el Aeropuerto de Sevilla en cerca de tres décadas: la ampliación y remodelación del edificio terminal. Esta obra permitirá modernizar las instalaciones y optimizar sus capacidades operativas de cara al crecimiento futuro. Por otra parte, y en paralelo a la reforma del terminal, se acometerá el recrecido de la pista de vuelo, un importante proyecto que ha salido a concurso por más cerca de 20 millones de euros.

Ambas actuaciones han pesado también en la decisión de ACI de premiar al aeropuerto, ya que no sólo ha valorado lo que se ha hecho hasta ahora, sino también las medidas que se pondrán en marcha a corto y medio plazo para continuar mejorando los parámetros de calidad percibida.

Asimismo, se ha subrayado el compromiso con el medio ambiente (sustitución del sistema de iluminación para reducir el consumo energético, programa para recortar la huella de carbono, cultivos agrícolas) y con el entorno social al que sirve (visitas escolares, jornadas de puertas abiertas para aficionados a la fotografía aeronáutica, carreras solidarias, vuelos ambulancia).

Al Ayuntamiento le toca resolver el problema de la parada de taxis

En este contexto de avances, mejoras y esfuerzos para acrecentar la competitividad y calidad del Aeropuerto de Sevilla, queda por subsanar el problema de la conexión con la ciudad, lastrado por los grupos de taxistas que manipulan la función de servicio público inherente a la licencia municipal de taxi, e intentan controlar la parada del aeropuerto para monopolizar la captación de clientes, amén de poner trabas a la línea rápida de autobuses, cuya frecuencia debe ser cada vez más corta para ir en consonancia con el volumen de pasajeros del aeropuerto. Ambas cuestiones le toca resolverlas al Ayuntamiento, y a la vez.

Todos los gobiernos municipales de los últimos 30 años, también el actual, encabezado por Juan Espadas, han cometido el error de no afrontar un problema con ribetes escandalosos. Y el principio de la solución va a llegar desde los tribunales. Reyes Flores, juez de Instrucción 8 de Sevilla, ya ha señalado a los cabecillas de la Asociación Solidaridad del Taxi, y los está investigando por varios delitos -entre ellos el de pertenencia a organización criminal- en una macrocausa contra la mafia del taxi de Sevilla. Son una minoría que avergüenza a la mayor parte de los taxistas. Y los gobernantes no pueden seguir siendo débiles con ellos. Impunidad cero.