La organización internacional ONU-Hábitat, que es el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, y tiene como objetivo promover ciudades y pueblos de manera social y ecológicamente sostenibles, ha premiado el proyecto de rehabilitación del asentamiento de chabolas Jnane Aztout en Larache (Marruecos) como la mejor práctica de Cooperación Internacional en Política Pública de Vivienda. Un proyecto con decisiva participación de expertos, instituciones, universidades y ONG’s de Sevilla, que lo coordinaron y llevaron a cabo durante varios años. El premio ha sido entregado en Dubai (Emiratos Árabes) en el marco del Seminario de buenas prácticas sobre ciudades y pueblos organizado por dicha metrópoli en colaboración con ONU-Hábitat.

Lo encabezó Esteban de Manuel, profesor de la Escuela Superior de Arquitectura de Sevilla, e impulsor de la ONG Arquitectura y Compromiso Social. En su quehacer en Sevilla como experto y como activista social, ha colaborado con asociaciones de vecinos de La Bachillera, El Cerro del Águila, Su Eminencia, Padre Pío, etc. Este premio internacional no es un logro individual, sino colaborativo. Es importante resaltar que esta iniciativa ha sido exitosa por la gran cantidad y calidad de las personas que se involucraron directa o indirectamente. Tanto desde Sevilla y Andalucía como desde Marruecos y América Latina. Mediante este enlace pueden conocerse quiénes son.

Esteban de Manuel, al recibir en Dubai el Premio ONU-Habitat, en representación de las instituciones, entidades, profesionales y voluntarios que participaron en la regeneración integral de un poblado chabolista en Larache (Marruecos), contando con la participación del vecindario.

‘We are Medina: Learning from Jnane Aztout – Morocco’ es un proyecto de cooperación para la urbanización del barrio de chabolas de Jnane Aztout, en Larache (Marruecos), hasta convertirlo en algo similar a la Medina de Larache. Junto con la intervención transformadora de la realidad física, social, económica, ambiental y política, el proyecto ha desarrollado actividades de innovación educativa, implicando a estudiantes de grado y postgrado de diferentes universidades, y elaborando publicaciones científicas. El eslogan ‘Ya Somos Medina’ hace referencia a que se han cumplido los objetivos: Larache ya es ‘tan bonita como la Medina’, una vez urbanizado el espacio público y sustituidas las chabolas por casas, proyectadas con las noventa familias que las habitaban.

El proyecto se inició a raíz de un convenio específico de colaboración científica y cultural entre la Universidad de Sevilla, la Universidad Pablo de Olavide y la delegación del Ministerio del hábitat de la provincia de Larache (Marruecos) firmado en 2005. Es un proyecto financiado por la Asociación Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) a través de la ONGD ‘Arquitectura y Compromiso Social’, presidida por el profesor Esteban de Manuel. A partir 2008, la Universidad de Sevilla solicitó financiación a la AACID, aportando también financiación propia.

Jnane Aztout era en 2005 un asentamiento chabolista de 1,46 hectáreas habitado por 89 hogares, con una población de 152 mujeres, 165 hombres y 97 menores ubicado junto a la medina de Larache, en la ladera del colindante cementerio de Lalla Menara. A las casas, de techo de chapa, se accedía por caminos de tierra pisada. Contaba con dos fuentes para abastecimiento de agua que era preciso acarrear a las casas, fundamentalmente por mujeres y niñas. Tenía dos basureros informales foco de ratas y de infecciones. El alcalde de la ciudad, promotor inmobiliario, ordenó demoler chabolas para iniciar una promoción inmobiliaria en terrenos adyacentes de su propiedad. La población amenazada se organizó para defender sus derechos. Así surgió la widadiyat de Jnane Aztout, con fuerte liderazgo de Redouan Akjeje, joven maestro de escuela nacido en el barrio, que sería un actor clave de todo el proceso.

Este video que mostramos bajo estas líneas explica de modo muy resumido todo el proceso. Bajo el título elocuente de ‘Jnane Aztout, erradicar las chabolas de la mente’.

 

Jnane Aztout fue el primer asentamiento declarado libre de chabolas en Larache y el primero de Marruecos en terminar completamente la urbanización, con un elevadísimo porcentaje de permanencia de la población originaria. Ha sido referente como proceso de participación y concertación entre actores. De las 89 familias censadas 89 participaron en el programa, 87 lograron la habitabilidad básica y dos parcelas permanecen como solares vacíos (vendidas por sus adjudicatarios). Las familias monoparentales (mujeres cabeza de familia), las más vulnerables, han recibido más ayudas para poder compensar su menor capacidad económica. Los vecinos del barrio se muestran muy satisfechos de sus viviendas y orgullosos de su barrio. Las mujeres han salido fortalecidas por su implicación activa en el proyecto y son las que más han mejorado sus condiciones de vida. Las niñas y niños se han apropiado las plazas y calles del barrio y son ahora mucho más visibles que al comienzo del proyecto. La comunidad y su organización, la widadiyat, se han fortalecido y son ahora referente en Marruecos. Las autoridades marroquíes usan Jnane Aztout y la metodología participativa y de concertación empleada como referente.

 

Esteban de Manuel participó en la sesión de apertura del ciclo ‘Objetivo 2020: Sevilla Ecosaludable’, organizado por Iniciativa Sevilla Abierta. En este enlace puede verse el video de la sesión en la que él intervino. Y donde explicó qué hacer en barrios de Sevilla para hacer realidad los objetivos de transformación de la URBS, la CIVITAS y la POLIS. Con planteamientos como los aplicados en Larache: “Partiendo de una situación en la que los vecinos se sentían amenazados de expulsión, pusimos en marcha la construcción del triángulo de la Gestión Social del Hábitat: un vínculo de confianza técnico-vecinal, la elaboración participativa de un diagnóstico de la situación inicial y la estrategia de intervención que propondríamos a las autoridades responsables del programa. Junto con la intervención transformadora de la realidad física, social, económica, ambiental y política, el proyecto ha desarrollado en paralelo actividades de innovación educativa, implicando a estudiantes de diferentes universidades, y elaborando publicaciones científicas. Ya Somos Medina expresa que se han cumplido los objetivos: La URBS, ya es “tan bonita como la medina”, una vez que se ha urbanizado el espacio público y se han sustituido las chabolas por casas, proyectadas caso a caso con las familias. Hemos logrado “erradicar las chabolas de la mente” y que los vecinos se sientan incluidos en la CIVITAS y ello ha sido posible construyendo la POLIS, viendo reconocidos los vecinos su derecho a transformar su barrio”.

Para quien esté más interesado, recomendamos acceder a través de este enlace a un resumen muy bien explicado de todo el proyecto, incluyendo además al detalle su presupuesto.