Leo una interesante entrevista al presidente de la Diputación, Rodríguez Villalobos, en Diario de Sevilla. Entrevista que, dicho sea de paso, es como Dios manda, con una periodista, Trinidad Perdiguero, que pregunta lo que tiene que preguntar. Entre otras cosas, dice el entrevistado, cuando se le cuestiona por las distintas visiones de la familia socialista sobre Sevilla, que “no va a haber ruptura. La Gran Sevilla es el proyecto estrella de los socialistas en las elecciones” lo que significa que nos espera una precampaña y una campaña electoral llena de promesas e intenciones, lo cual no está objetivamente mal. Pero un dato debe quedar claro: la Junta de Andalucía aún no ha invertido, en 15 años, ni un solo euro en el área metropolitana de Sevilla. Por lo tanto, bienvenidas las intenciones, pero sólo vienen a poner una milésima de equilibrio en una actuación pública que, hasta ahora, deja mucho que desear, propiciando el desarrollo insostenible — con la complicidad de los ayuntamientos de la zona, socialistas y populares — sin garantizar más infraestructuras. Los socialistas deberían mirar lo que ha pasado en Tomares para entender por dónde van las cuestiones y cuáles son las demandas de los ciudadanos.