Si hay un ejemplo claro en Sevilla de patrimonio cultural desaprovechado, ése es sin duda el de Itálica. Y ha vuelto a quedar patente hace unos días con el estreno de los nuevos capítulos de la serie Juego de Tronos, donde aparecían algunas de las escenas rodadas en el anfiteatro. Así, a pesar de saberse con mucha antelación cuándo se iban a emitir los citados episodios, no sólo no se ha mejorado mínimamente el funcionamiento de las visitas a dicho conjunto monumental, sino que tampoco se ha promocionado para sacar partido a esa serie de ficción, de moda en todo el mundo, con decenas de millones de seguidores. Cuyo argumento, obviamente, no explica que ese anfiteatro es real, ni cuál es ni dónde está.

Esto pone de manifiesto la contradicción del argumento expresado en su día por la consejera de cultura, Rosa Aguilar, en esta información de El Mundo, cuando aludió a los fines promocionales para justificar la cesión gratuita del conjunto arqueológico a la gran multinacional HBO que obligó a cerrar durante un mes Itálica al público para el rodaje.

Hay que tener en cuenta, como apunta este artículo de Cristina Díaz en Diario de Sevilla, que “las ruinas de Santiponce protagonizaron, sumando las diferentes escenas, 26 de los 75 minutos que dura el episodio, lo que supone una promoción del complejo sin precedentes”. Y que dicho capítulo, titulado El dragón y el lobo, el último de la séptima temporada de la serie, batió todos los récords de audiencia, siendo el más visto en toda la historia de la serie.

Choca, por tanto, que dicha circunstancia no fuese aprovechada por la administración andaluza donde “ni en la web ni en las redes sociales de promoción turística de la Junta se hizo mención a este tema en las últimas semanas”, como apunta la periodista. “Es lamentable que Itálica haya aparecido como un escenario clave en una de las series más vistas de todos los tiempos a nivel mundial y que no exista el más mínimo cambio y que la Junta actúe como si no hubiera pasado nada”, declara un turista gaditano mientras contempla el anfiteatro en la información.

En cualquier caso, sobre Itálica pesa un continuo círculo vicioso de falta de inversiones y carencia de estrategia para convertirlo en una visita inexcusable de gran valor histórico y cultural tanto para los sevillanos como para cualquier turista. De hecho, como apunta la periodista Eva Díaz Pérez aquí en ABC de Sevilla, “lo primero que sorprende es que Itálica no sea ya patrimonio de la humanidad. Pero así es, a pesar de la historia que se esconde en las piedras, la potencia sugestiva de sus ruinas, la importancia de personajes allí nacidos y el valor patrimonial”. Una candidatura que impulsó el pasado mes de mayo la asociación civil Civisur.

Además, desde hace tiempo los sindicatos denuncian la falta de personal en el conjunto históricos donde  “la taquilla no puede ser atendida totalmente durante la jornada y de los 17 vigilantes que figuran en plantilla, sólo once de ellos están acudiendo a su puesto de trabajo, debido a las jubilaciones, bajas y traslados”, señalan en este artículo.

Foto: ABC