Ha tenido notable repercusión la difusión que hicimos desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta del informe de la Comisión Europea sobre el retroceso de Andalucía en su nivel de renta, comparándolo con la mejor evolución de casi todas las regiones europeas y con el promedio de bienestar en el continente. Es un tema de la máxima importancia, que a todos nos concierne. Si no lo ha visto aún, a través de este enlace puede acceder directamente a la publicación dentro de esta web.

Al respecto, es también interesante conocer el análisis elaborado por Francisco Ferraro, presidente del Observatorio Económico de Andalucía, catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla, y uno de los fundadores de nuestra asociación. En su tribuna, publicada en Diario de Sevilla, se centra en uno de los indicadores donde la Comisión Europea le lee más la cartilla a las autoridades andaluzas: la escasa calidad de su gobernanza y del funcionamiento de la Administración autonómica. Señala Ferraro que “el factor más significativo en este informe que explica la tendencia divergente regional es la baja calidad de gobierno, que obstaculiza el desarrollo económico y reduce el impacto de la inversión pública, incluida la cofinanciada por la política de cohesión. Andalucía se encuentra en el 7º nivel sobre 8 del índice de calidad del gobierno de las regiones europeas, ocupando la última posición entre las regiones españolas”.

A su juicio, hacen falta “cambios institucionales que en algunos casos pueden exigir un aumento de la inversión pública, pero que en otros se implementan con cambios regulatorios y en la gestión pública. Además, la contratación pública abierta y transparente es aconsejable para estimular la competencia, a lo que suma la erradicación de la corrupción y la rapidez en la toma de decisiones. Las observaciones sobre los factores que frenan el proceso de convergencia puede tener trascendencia financiera, ya que la Comisión adoptará en mayo de 2018 la propuesta para el marco financiero plurianual, lo que afectará a las políticas de cohesión dado que el documento de reflexión sobre finanzas de la UE establece (…) que todos los fondos de la UE deben concentrarse en las áreas donde se puede lograr el mayor valor agregado de la UE“.

Claramente, desde Bruselas se está enviando un mensaje a una región tan grande como Andalucía en tamaño y población, que está a la cola de Europa en renta y empleo. Si no mejora mucho en los próximos meses para acelerar su desarrollo económico y su convergencia con los parámetros establecidos a nivel supranacional, se va a poner en cuestión destinarle tantos miles de millones de fondos europeos para políticas de cohesión social.

Para leer completa la tribuna de Francisco Ferraro, puede acceder a través de este enlace.