Ante el proyecto de erigir una estatua al papa Juan Pablo II en un lugar dentro del casco histórico de Sevilla, la asociación ciudadana Iniciativa Sevilla Abierta (ISA)  se opone por los siguientes motivos:
1. Las estatuas, como representación simbólica de los valores apreciados por una sociedad, deben representar a los ciudadanos de diversas creencias e ideologías, evitando mostrar una imagen única y uniforme que no se corresponde con su pluralidad.

2. Entre las esculturas erigidas en las calles de Sevilla durante los últimos años, la religión católica, el localismo y el folclore son los motivos dominantes, con total olvido de quienes han contribuido a través de la ciencia y la cultura a nuestro progreso social y económico y de quienes fueron víctimas de la injusticia y la intolerancia.

3. Si bien algunas actuaciones sociales del papado de Juan Pablo II son ampliamente reconocidas, su rechazo a múltiples manifestaciones del progreso social y científico no es compartido por una parte significativa de los sevillanos. Además, la ciudad de Sevilla ya le ha homenajeado, dando su nombre a una importante avenida.

4. La Iglesia Católica tiene ya sobrado protagonismo y dispone en la ciudad de numerosos espacios propios en los que homenajear a sus miembros y en los que se podría erigir ese monumento.
Por todo ello, rechazamos que se instale una estatua de Juan Pablo II en el espacio público de Sevilla, y abogamos porque los posibles monumentos resalten los valores que mejor representan a una sociedad diversa bajo una constitución democrática y aconfesional.

Este manifiesto ha sido apoyado por la firma de más de un millar de ciudadanos.