¿Y si además de al papa polaco le levantamos en la Avenida de la Constitución una estatua a Fidel? A Fidel Castro, me refiero. Si Wojtyla fue el primer papa que visitó Sevilla, la gran razón para erigirle una estatua, Fidel fue el primer presidente de Cuba que visitó nuestra sufrida ciudad (durante la Expo 92). Y no vale decir que la Cuba de Fidel desentona con nuestros valores constitucionales, pues no lo hace menos la Iglesia de Wojtyla.

Como no es descartable que haya que erigir muchas otras estatuas (a bote pronto se me viene a la cabeza Taira Nono, quizá el primer novillero japonés en torear en Sevilla), proponemos ahorrar espacio sugiriendo que Karol y Fidel comparezcan juntos en una estatua cogidos de la mano.karolyfidel2