El fallecimiento del arquitecto y catedrático sevillano Antonio González Cordón, a los 68 años de edad, ha sido reducido a la categoría de “el arquitecto del estadio del Betis”. Cuando su labor en Sevilla y desde Sevilla es mucho más relevante. Animamos a entrar en la web de su estudio de arquitectura SV60, que está en tres idiomas (español, inglés y francés), para conocer la dimensión a la vez local, nacional e internacional de González Cordón y de todo el equipo de profesionales que trabajan en dicho estudio. Por ejemplo, tras ganar los respectivos concursos, están haciendo la Facultad de Medicina en Nicosia, la capital de Chipre; un conjunto de viviendas públicas en Barcelona, en la Plaza de las Glorias; y el proyecto ‘Nuevos modos de habitar – Manzana verde’ en Málaga, que aúna vivienda, zonas verdes, movilidad y sostenibilidad, promovido por el Ayuntamiento malacitano.

La trayectoria de Antonio González Cordón, y su legado, ofrece una visión integradora entre tradición e innovación atendiendo a las características del lugar donde cada proyecto está localizado. A juicio del periodista Carlos Mármol, en el artículo que ha escrito para analizar la figura de González Cordón, “una de sus grandes obras es su tesis doctoral, Sevilla, 1849-1929, Arquitectura y Ciudad: La vivienda obrera y lo urbano en la formación de la ciudad contemporánea, donde estudió la formación de la primera periferia urbana. En ella descubrimos, hace ya demasiado tiempo, que Sevilla es un ideal eternamente frustrado por los propios sevillanos. González Cordón describe en este libro, hoy descatalogado, cómo la burguesía soñó un paseo de Las Delicias con hotelitos y terminó haciendo un decorado de cartón-piedra; o cómo las clases obreras, hacinadas en los corrales, ambicionaron un porvenir de hermosas casitas con jardín y terminaron en pisos secos”.

El complejo de Tabladilla, sede de la Consejería de Agricultura, diseñada por Antonio González Cordón como síntesis de tradición y modernidad, integrando obra nueva y recuperando los edificios creados para la Algodonera del Estado en el primer tercio del siglo XX por los arquitectos Lorenzo Ortiz y José Espiau.

Catedrático de Proyectos Arquitectónicos, y partícipe de una gran generación de arquitectos sevillanos, no solo cabe resaltar su diseño de edificios de nueva planta, sino cómo ha llevado a la práctica la síntesis de tradición y modernidad en su intervención en viviendas, tanto individuales como conjuntos de pisos. Por ejemplo, la Casa Rueda y la Casa Malpartida, ambas en calles del caserío antiguo de Sevilla. Animamos a verlas en la web de su estudio.

En sus trabajos para crear viviendas sociales, el más premiado ha sido el edificado en Ceuta, con 317 viviendas. Entre otros galardones, recibió la Medalla de Plata en los Premios de Arquitectura de Estados Unidos.

De igual modo, son destacables sus intervenciones en monumentos y edificios institucionales, como la sede de la Cámara de Comercio de Sevilla, el Monasterio de San Isidoro del Campo, la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, entre otros.

El Hotel Plaza de Armas, uno de los edificios de nueva planta más significativos de los creados en Sevilla por el arquitecto Antonio González Cordón, al frente del estudio SV60.