Francisco Velasco, una persona que cuenta con una larga trayectoria en el movimiento vecinal de los barrios de nuestra ciudad, ha sido elegido nuevo presidente de la Federación Local de Entidades Vecinales de Sevilla (FEVES). En esta entrevista, publicada por el periodista Manuel J. Fernández en El Correo de Andalucía, Velasco destaca el deseo creciente de superar una etapa de profunda manipulación partidista de las asociaciones de vecinos, volviendo a servir como una herramienta tan útil como necesaria para los ciudadanos. Compartimos a continuación sus palabras:

“Aunque las entidades vecinales no salgamos a la calle, estamos en lucha”

La federación vecinal quiere pasar página y olvidar los negros capítulos de las facturas falsas. Entre los objetivos de este nuevo tiempo están volver a hacer oír la voz del ciudadano en las instituciones y combatir las nuevas demandas sociales.

La Federación Local de Entidades Vecinales de Sevilla (Feves) ha iniciado una nueva etapa con la renovación completa de la junta directiva que ahora encabeza Francisco Velasco (Sevilla, 1940). Este veterano del movimiento vecinal, vinculado a la barriada de la Oliva, pretende «devolver el protagonismo» a las asociaciones de vecinos en un momento clave para las zonas periféricas de Sevilla.

—Las últimas noticias de la federación apuntaban a una disolución tras el escándalo de las facturas falsas…

—Lamentablemente es un capítulo que hemos vivido y que ha hecho un daño enorme a todo el movimiento vecinal. En un momento determinado, algunos trataron de acabar con la independencia vecinal, politizando las asociaciones y poniéndolas al servicio de los partidos y de intereses personales. Resultó un rotundo fracaso y nos condujo a una travesía de años por el desierto.

—Como recién estrenado presidente, ¿cómo espera revertir esta mala imagen?

—Devolviéndole todo el protagonismo a las asociaciones de vecinos, como entidades independientes, integradoras y pluralistas que, históricamente desde la transición, han desempeñado un papel fundamental en la consolidación de la democracia y el fomento de la participación ciudadana. Esa es la clave.

—Sin embargo, el escenario que se presenta con la crisis no ayuda mucho…

—Sí, pero aunque ya no salgamos a la calle ni cortemos carreteras, el movimiento vecinal sigue en lucha porque todavía en los barrios es donde resisten las desigualdades sociales por el paro, y porque, después de 40 años, aún hay barriadas sin recepcionar.

—¿Cuáles son las nuevas reclamaciones vecinales?

—Siempre se han realizado grandes reivindicaciones por colegios, centros de salud… pero con la penuria económica y el empleo precario con contratos de hasta 25 minutos al día, por ejemplo, para recoger niños del colegio, han proliferado otras demandas de atender a los desahucios, alimentación, marginalidad… Es aquí donde nuevamente mantiene su función inicial y cobra sentido la solidaridad de un movimiento ciudadano que ha sido escuela de democracia y el medio por el que ha llegado luz y agua a las barriadas.

—Y, ¿qué objetivos se ha marcado la federación?

—Lo primero, conocer los recursos endógenos del movimiento vecinal organizado y que ha permanecido en la federación durante 40 años para ponerlos en valor y generar empleo y autoempleo. Hay que decir que, una vez tanteado el 50 por ciento de las entidades, todas hacen una crítica durísima al intento de manipulación referido anteriormente. Luego también queremos recuperar nuestra presencia en las instituciones, para que siempre se escuche la voz de los vecinos. Este Ayuntamiento está redactando un nuevo reglamento de Participación Ciudadana: es muy positivo pero se está contando poco con los vecinos. Está más planteado desde arriba, es como un para el pueblo pero sin el pueblo.

—¿Ha mantenido ya algún encuentro con Espadas?, ¿qué balance hace de su primer año de gobierno?

—Hemos tenido varias reuniones. Entendemos que no ha podido ser este primer año, pero los presupuestos del próximo serán la prueba del algodón para ver si está con los barrios o no. No queremos privilegios pero sí necesitamos el apoyo de las administraciones porque creemos que una ciudad sin movimiento vecinal no tiene futuro.

—Como miembro de una entidad del Polígono Sur, ¿qué le parecen los planes integrales que Espadas ha anunciado para otros barrios?

—Que no servirán de nada si no integran a los vecinos, como lamentablemente ocurre en el Polígono Sur. Resolverán parte del problema pero nunca lo solucionarán del todo si no se hace entre todos.

—¿Qué opinión le merece la mezquita de Sevilla Este? Los vecinos han tumbado ya otros proyectos similares…

—Ciertamente ha habido veces que por el enfoque que se le ha dado, se ha impedido que se haga. Creo que no debemos olvidar que Sevilla ha sido una ciudad de confluencia de culturas y religiones. Y si una comunidad demanda un templo y cumple con la legalidad, tiene derecho a llevarlo a cabo.

En la imagen superior, Francisco Velasco fotografiado por Manuel Gómez para El Correo de Andalucía.