A la vista de todos o, más bien, impuesta a todos. Resulta obligatorio enterarse, escuchar marchas, ver restringidos los derechos de paso y circulación y pisoteado el del disfrute de una ciudad laica. Por que no es sólo en Semana Santa, es una semana sí y otra también. Nadie sabe decir dónde está el límite para estas algaradas callejeras. A sus promotores les gusta decir que no lo hay, que cuanto más mejor.

El propio arzobispo declaró el año pasado que había que limitar las “salidas extraordinarias” de pasos. El Ayuntamiento, sin embargo, parece dispuesto a protegerlas todas, aunque ni siquiera piden licencia ni autorización. Una simple notificación y envían el dispositivo de rigor. Se han visto hasta cruces de mayo escoltadas por la policía local.

Las imágenes corresponden a la cartelería desplegada por el barrio de San Lorenzo con motivo de la salida procesional de la “Antigua. Fervorosa e Ilustre Hermandad Franciscana del Redil Eucarístico de la Divina Pastora de las Almas”, el pasado sábado 16 de mayo.