Incertidumbre y perplejidad en la opinión pública a causa del tremendo enredo judicial y político que pesa sobre los enormes terrenos de la dehesa de Tablada, concebida como la última gran bolsa de suelo libre dentro del término municipal de Sevilla. El periodista Francisco Javier Recio, uno de los mejores especialistas en el seguimiento de este tema, ha publicado en su blog importantes novedades judiciales. Tal como amplía a continuación, tras la última sentencia del Tribunal Supremo, la subasta que se hizo de los suelos de Tablada queda al borde de la revocación. De este modo, Tablada se antoja un ejemplo palmario de lo mal que se está gestionando Sevilla desde hace décadas.

Sentencia del Supremo: la subasta de Tablada, al borde de su revocación

El Alto Tribunal ordena la devolución al dominio público de una franja de terrenos incluida en la venta de 1997. Desestima los tres motivos de casación planteados por el Estado en su último recurso y le condena a pagar las costas del pleito
FRANCISCO JAVIER RECIO / Tw: @FcoJavierRecio / reciogarcia@yahoo.es

El Tribunal Supremo ha puesto en evidencia la chapuza administrativa ejecutada por los ministerios de Defensa y Medio Ambiente con ocasión de la subasta de los terrenos de Tablada, la mayor bolsa de suelo rústico del término municipal de Sevilla, que en 1997 se adjudicaron las cajas de ahorro El Monte y San Fernando con vistas a su recalificación y urbanización.

En una reciente sentencia a la que hemos tenido acceso, el Tribunal Supremo desestima los tres motivos de casación alegados por el Estado, al que condena en costas, y ratifica de esta manera una sentencia de la Audiencia Nacional de 2014 en la que esta instancia judicial ordenaba devolver al dominio público marítimo terrestre la franja de terrenos objeto del pleito y, en consecuencia, situaba la subasta al borde de la revocación.

La nueva sentencia del Supremo viene a ratificar lo ya establecido en innumerables autos, providencias y sentencias anteriores de diferentes juzgados: que el Estado tramitó la subasta de los terrenos de Tablada de forma chapucera, vendiendo los suelos sin tramitar la declaración de innecesariedad, declarándolos posteriormente necesarios y rectificando por una vía irregular cuando se dio cuenta de su doble error. La persistencia del promotor inmobiliario sevillano Jesús López ha logrado poner de manifiesto esta serie de errores en el procedimiento.

El Estado ha tratado en numerosas ocasiones y por diferentes caminos de evitar la revocación de la subasta, que le supondría un coste público y económico muy elevado. Hasta ahora, los tribunales han tumbado casi la totalidad de sus recursos.

El último capítulo se ha desarrollado en el Tribunal Supremo, que en una sentencia notificada el pasado 19 de julio tumba los tres motivos de casación alegados por el Estado contra el fallo de la Audiencia Nacional de 2014, que ordenaba devolver la franja de terrenos al dominio público tras revocar todos los intentos de los ministerios de Defensa y Medio Ambiente de recomponer su error inicial.

En su recurso, el Estado aludía a la “falta de motivación” de la sentencia de la Audiencia Nacional, ponía en duda su interpretación de diversos aspectos de la Ley de Costas y defendía la eficacia retroactiva de los dictámenes de la Administración. Ninguno de los tres motivos ha sido estimado por el Tribunal Supremo, que ratifica así la plena eficacia de la sentencia anterior.

El Estado queda obligado, por estos fallos judiciales, a devolver la condición de ‘necesaria para el dominio público’ a una franja de terrenos de 200 metros de anchura paralela al río, al considerar que la única orden ministerial que está en vigor es la dictada por el Ministerio de Medio Ambiente el 13 de abril de 2000, que consideraba los terrenos necesarios para el dominio público marítimo terrestre por su condición de inundables. Esa franja formaba parte del lote de terrenos que se vendió en la subasta celebrada en 1997, subasta que ahora queda, más que nunca, en entredicho.

 

Cronología: Una operación plagada de errores
Julio de 1997
El Ministerio de Defensa subasta Tablada. Lo hace sin solicitar la declaración de innecesariedad de los terrenos para el dominio público que debe emitir Medio Ambiente.

Abril de 2000
Casi tres años después, Medio Ambiente emite la declaración, pero comete un segundo error: mantiene como necesaria una franja de 200 metros paralela al río.

Julio de 2000
Defensa pide con urgencia una nueva declaración para corregir la anterior. Medio Ambiente la redacta incluso antes de recibir la solicitud oficial.

Marzo de 2004
La Audiencia Nacional anula la segunda declaración y deja como única vigente la primera. Desde entonces, el Estado viene eludiendo el cumplimiento del fallo.