Queremos reflejar en la página web de Iniciativa Sevilla Abierta la catarsis ineludible que se está produciendo en la Universidad de Sevilla, como ocurriría en cualquier otra institución, tras la sentencia que condena al catedrático que fue decano de Ciencias de la Educación, por abusos sexuales y constante intimidación a jóvenes profesoras.

De hecho, el caso es de tal gravedad que, cuando se ha publicado la sentencia, también ha tenido que dimitir el que era hasta ahora decano de la facultad, Juan de Pablos, asumiendo la responsabilidad de que no se le diera el trato adecuado a las profesoras que habían denunciado las agresiones.

En Change.org, el profesor de la Hispalense Julián Sobrino ha formulado una propuesta para abundar en la erradicación de estas repugnantes conductas, y que no se amparen en el silencio de los colegas. Reproducimos a continuación el texto de su petición, dirigida a la Universidad de Sevilla:

STOP AL ACOSO SEXISTA EN LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

La condena a 7 años de cárcel al catedrático Santiago Romero de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla por abusos sexuales continuados y lesiones a tres profesoras, ha puesto de manifiesto: primero, que el acoso sexista es una realidad en todas las esferas sociales de nuestro país, siendo especialmente grave en las instituciones educativas; segundo, que las víctimas de machismo no reciben la protección ni el trato adecuado por las instituciones que deben garantizar sus derechos; tercero, que la universidad de Sevilla no ha protegido convenientemente a las 2 profesoras y a la becaria objeto de los abusos sexuales del catedrático; cuarto que es inaceptable el trato de favor de la universidad de Sevilla hacia este acosador, pues continuó en sus funciones docentes.

La dignidad de las personas y la garantía de sus derechos forman parte del ideario básico de la universidad democrática. Cuando se conculcan estos principios hay que revisar los protocolos de actuación para que no se reproduzcan, siendo especialmente grave cuando se trata de delitos contra la mujer.

EXIGIMOS que la universidad de Sevilla abra una investigación interna para establecer, tanto las responsabilidades en las que sus cargos institucionales pudieran haber incurrido, como para actualizar el protocolo de respuesta al acoso sexual en la sede universitaria“.

En caso de estar de acuerdo con la petición, se puede firmar aquí.

Son muchos los artículos que se han publicado recientemente sobre este asunto. Para que la ciudadanía pueda conocer en mayor profundidad el caso, compartimos esta información publicada por el periodista Jorge Muñoz en Diario de Sevilla:

Las víctimas del catedrático piden al juez una aclaración de la condena

Solicitan que precise si el fallo incluye la prohibición de acercarse a las docentes durante cinco años.

Las profesoras y la becaria de investigación que sufrieron los abusos sexuales por parte del ex decano de la Facultad de Ciencias de la Educación Santiago Romero Granados han pedido al juez de lo Penal número 2 de Sevilla una aclaración sobre la sentencia, que condenó al acusado a siete años y nueve meses de prisión por tres delitos continuados de abusos sexuales y otro de lesiones, además del pago de 110.000 euros en indemnizaciones.

El abogado Gregorio López, que representa a dos de las víctimas, explicó este martes a este periódico que ha solicitado en concreto al juez una aclaración y complemento de la sentencia, dado que la misma no se pronuncia sobre la petición de esta acusación de que se prohíba además acercarse al catedrático a menos de 300 metros del domicilio de las víctimas, de su lugar de trabajo o cualquier otro frecuentado por las mismas durante cinco años.

En el mismo sentido se ha pronunciado la acusación particular de la otra víctima, que también había solicitado en sus conclusiones provisionales que se prohibiera al profesor Santiago Romero que resida en Sevilla o se comunique por cualquier medio con la mujer durante tres años.

El juez de lo Penal número 2 de Sevilla aún no ha procedido a aclarar la sentencia, en cuya parte dispositiva se hacía referencia a las penas de cárcel impuestas y al pago de las indemnizaciones -del que deberá hacer frente la Universidad de Sevilla al haber sido condenada como responsable civil subsidiaria- pero no a estas penas accesorias que también habían solicitado las acusaciones particulares que representan a las dos profesoras y a la becaria.

El juez aún no ha dado por finalizado el plazo para presentar los recursos de apelación contra esta sentencia porque tanto las acusaciones como las defensas han solicitado la entrega de las grabaciones con las sesiones de la vista oral.

Fuentes próximas a la defensa de Santiago Romero Granados anunciaron en su día que recurriría en apelación ante la Audiencia de Sevilla la sentencia, al estimar que la misma “no es ajustada a Derecho” e incurre en un “grave error al apreciar la prueba practicada en el juicio”, por lo que insistieron en la “inocencia” del catedrático, que está suspendido por la Hispalense.

Las fuentes indicaron que siguen confiando en la “inocencia” de su cliente, al estimar que el profesor “no cometió los hechos en los términos referidos en la sentencia”, por lo que anunciaron el recurso de apelación ante la Audiencia de Sevilla.

En la imagen superior, edificio de la Facultad de Ciencias de la Educación, de la Universidad de Sevilla, en una fotografía de Público.es para otro artículo sobre este mismo asunto.