DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN INICIATIVA SEVILLA ABIERTA

MANIFIESTO EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA EN TODA ESPAÑA Y EN CONTRA DEL INTENTO DE CONCULCAR  LA CONCORDIA CONSTITUCIONAL MEDIANTE UN REFERÉNDUM ILEGAL EN CATALUÑA

 

 

Sevilla, Andalucía, España, Europa, a 29 de Septiembre de 2017

La sociedad española gracias al pacto constitucional materializado en la Carta Magna refrendada masivamente en 1978, ha logrado vivir su mayor y mejor periodo democrático de toda la Historia. Nunca se había alcanzado tal grado de derechos y libertades, homologables a los países más avanzados del mundo. Y nunca se había descentralizado tanto la gobernanza, hasta el punto de que el Estado de las Autonomías español es equivalente en muchos aspectos a un modelo de Estado federal en otros países europeos.

Tanto la Constitución como todo el ordenamiento legal que emana de ella han propiciado por vez primera en España un marco de separación de poderes, con el que se han logrado las más altas cotas de toda nuestra Historia para hacer realidad dos principios básicos. El primero: todos somos iguales ante la ley (y se ha materializado con la condena y entrada en prisión de personas que, por razón de su cargo y de su estatus social, antes eran intocables y gozaban de impunidad). Y el segundo: cualquier reforma legislativa, inclusive la de la Constitución, es posible mediante procedimientos reglados y transparentes que garantizan ser fruto de la voluntad política de la mayoría de la ciudadanía, y no la imposición por parte de una minoría.

En una democracia, la ley garantiza la convivencia y la expresión política. La gobernanza sin sometimiento a las leyes socava la democracia y aboca al conflicto donde ganan los más poderosos, los más fuertes, los mejor organizados, los más privilegiados. Mientras que los más humildes, los más desfavorecidos, los menos protegidos son los que pierden siempre.

Cualquier ciudadano tiene el derecho a estar en desacuerdo con una ley, y también puede estar en desacuerdo con la Constitución en todo o en parte. Pero no tiene derecho a desobedecerla. Ni tiene derecho a desobedecer las sentencias judiciales. Ni tiene derecho a desafiar a un tribunal de justicia. Y si esa insumisión la comete un gobernante, entonces ningún ciudadano tiene garantizados sus derechos y libertades, porque lo que impera es la arbitrariedad. Tanto en las instituciones como en la calle.

Desde nuestra defensa de los principios democráticos, nos dirigimos a la sociedad catalana en su conjunto, para rechazar el intento de dividirnos mediante un referéndum ilegal que es un subterfugio para provocar una secesión por la fuerza de los hechos consumados.

Ni en el Estatuto de Cataluña, ni en el Reglamento de su Parlamento autonómico, ni en la Constitución Española, ni en los Tratados de la Unión Europea, ni en el Derecho Internacional, tiene base legal el órdago abanderado por los políticos que ahora presiden el Gobierno autonómico y el Parlamento autonómico. Es un burdo intento de inventarse una legitimidad paralela a las leyes españolas para justificar sus decisiones preestablecidas.

La fractura social, que se ha agudizado muy gravemente en el seno de la sociedad catalana, se ve apoyada porque las autoridades endosan su propio problema político a la ciudadanía. La Generalitat es un poder del Estado y les presiona desde sus mensajes institucionales para que se arriesguen a desobedecer las leyes y las sentencias. Así no se construye un modelo de sociedad democrática.

La tramitación a hurtadillas y la aprobación a la carrera en el Parlamento autonómico de las leyes más decisivas para el presente y futuro de Cataluña, conculcando las normas de funcionamiento de la Cámara, y sin respetar los derechos de los grupos de la oposición, no son una actuación democrática, y demuestran no tener voluntad de integrar al conjunto de la sociedad catalana.

La escenificación de un referéndum sin reglas del juego en el que la Administración convocante no es neutral y sus dirigentes presumen de ilegalidad, y ya tienen decidido que no importa la participación para interpretar cuál es la voluntad mayoritaria de la ciudadanía, parece un disparate impropio en un país de Europa en el siglo XXI.

Las mejoras que necesita la sociedad catalana, al igual que toda la sociedad española, responden a las demandas que desde comienzos de siglo se exponen desde muchos ámbitos. Demandas a las que ya urge atender por la evidencia de la corrupción política, que se enquista como un cáncer en el propio sistema generando cada vez una mayor desconfianza de los ciudadanos y el desprestigio de los mandatarios en las más altas instituciones del Estado. Por la desigualdad socioeconómica y la escasa voluntad de acuerdos entre las fuerzas políticas que impide reformas para mejorar la educación, impulsar la ciencia, adecuar la fiscalidad a la justicia social, garantizar la rendición de cuentas y la evaluación de las políticas públicas. Todo ello puede y debe articularse en una reforma y modernización de la Constitución que se elaboró cuando España no formaba parte de la Unión Europea y que fue sometida a referéndum en circunstancias lejanas en el tiempo y ampliamente superadas. El inmovilismo que ha caracterizado a todos los gobiernos españoles una vez se apagaron los fastos de 1992 es corresponsable de la inestabilidad que sufre la democracia española desde el estallido de la crisis económica hace una década.

La sociedad catalana, al igual que la del resto de España, desde su pluralidad, debe participar en el proceso de reforma de la Constitución. Cuanto antes ha de articularse por los procedimientos reglados. Y abogamos por fortalecer en el nuevo texto constitucional, 40 años después, que todos los ciudadanos tengamos los mismos derechos, libertades y obligaciones en todo el territorio nacional. Eso es lo propio de una sociedad moderna, y no plantear que los derechos, libertades y obligaciones son prerrogativas a repartir discrecionalmente en función de los territorios. Eso es lo propio de una sociedad feudal.

Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta hacemos un llamamiento a todas las fuerzas políticas y a todas las entidades sociales para actuar dentro de la ley, y a favorecer el diálogo para mejorar nuestro sistema democrático dejando de lado las emociones y poniendo encima de la mesa la razón. Si hemos conseguido ser una sociedad abierta es por hacer camino en la gestión de los problemas y las disensiones mediante la mentalidad ilustrada: pluralidad, argumentos, debate, concordia. No con las inercias inquisitoriales: imposición de una identidad, sambenitos, persecución, enfrentamiento.

 

Firmado: La Asociación Iniciativa Sevilla Abierta (ISA), integrada ya por más de 180 ciudadanos, creada en 2006 como un foro plural para fortalecer el papel de la sociedad civil en la articulación de la ciudad con una mentalidad de sociedad abierta y moderna. Uno de los valores que sustentan su declaración fundacional es la defensa de las libertades colectivas e individuales.

Entre los integrantes de ISA que impulsan los principios y valores de este manifiesto, cabe citar a:

Eliseo Monsalvete Mazo, médico, presidente de la Asociación ISA

Raquel Rico Linage, escritora, profesora de Historia del Derecho e integrante de la directiva de ISA

José López Barneo, catedrático de Fisiología y director del Instituto de Biomedicina de Sevilla

María José Sánchez-Apellániz, periodista e integrante de la directiva de ISA

Jesús Cruz Villalón, catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Francisco Ortiz Domínguez, empresario e integrante de la directiva de ISA

Sebastián Chávez de Diego, catedrático de Genética de la Universidad de Sevilla

Antonio Donaire Rodríguez, arquitecto técnico y tesorero de la Asociación ISA

Miguel Rivas Casado, economista, consultor y asesor líder del programa europeo Urbact

Carmen Bernáldez Lara, coordinadora de Human Smart Lab e integrante de la directiva de ISA

Juan Luis Pavón Herrera, periodista, fundador de Sevilla World y secretario de la Asociación ISA

Catalina Lara Coronado, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla

Luis Rey Goñi, director del Colegio San Francisco de Paula y de la Singularity University Sevilla

Alfonso Carnerero Parra, socio director de CUE Arquitectos y Abogados

Rufino Acosta Naranjo, profesor de Antropología Social de la Universidad de Sevilla

Jesús Sánchez García, diseñador e interiorista

Alicia Almárcegui Elduayen, historiadora y periodista

Juan Manuel Rojas Fernández, arquitecto e integrante de la directiva de ISA

Martín Rísquez Aguayo, periodista y miembro del Observatorio Económico de Andalucía

Manuel Fernando Bernabé Méndez, experto en Relaciones Laborales

Javier Sánchez Menéndez, escritor, editor y librero

Lala Obrero, regidora y directora de arte en producciones audiovisuales

Jacinto Gómez Hinojo, ingeniero técnico industrial

 

Además, estas son las primeras personas que se han adherido al manifiesto (iremos actualizando el listado):

María Angeles Aliaga Gea, funcionaria local

Inmaculada Almendral del Río, compositora y profesora de música

Rafael Baena Domínguez, ingeniero industrial y consultor

Enrique Baleriola Salvo, funcionario autonómico

Guillermina Bermejo Muñoz, funcionaria autonómica

Jesús Manuel Cabezudo Artero, médico psiquiatra

José Conde Oliva, aparejador

Leopoldo Espínola, escritor y pintor

José Fernández Casado, pintor

Juan Fernández Lacomba, pintor e historiador del arte

Rocío de Frutos Domínguez, soprano

Mariló García Sáez, administradora de comunidades de vecinos

Rafael J. González, ingeniero jefe de proyectos y profesor

Manuel Hernández García, funcionario autonómico

Txiki López, ilustrador, director de arte y escenógrafo

Jesús Macías Romero, gerente de una empresa

Antonio Manfredi, periodista

Inmaculada Mercado Alonso, consultora de planificación estratégica y territorial

Consuelo Navarro Susino, consultora de programas internacionales para la paz y la democracia

Pablo Ollero, abogado

Enrique Rubio, delegado comercial

Teresa Sánchez Cuenca, delegada científica en el sector farmacéutico

Manuel Vicente Navas, coordinador de UPyD Andalucía

Antonio Villanueva Sánchez, consultor informático

 

Nota: Quienes estén de acuerdo con este manifiesto y deseen suscribirlo también, ya sean personas, entidades o asociaciones, pueden escribir un email a la dirección de correo electrónico sevillaabierta@gmail.com , indicando sus datos personales o corporativos, y les incorporaremos a la lista de firmantes.