Toda la sociedad europea está concernida por la enorme e incesante migración de millones de personas que huyen de sus países en África y Oriente Próximo e intentan llegar al territorio europeo de los derechos humanos, la libertad, el bienestar. Huyen de guerras, de hambrunas, de represiones, de la falta de un porvenir digno. Por ejemplo, huyen de Siria millones de personas, es un país destrozado y convertido en mero tablero de la geopolítica, donde solo se polemiza por el mayor o menor uso de armas químicas o de misiles. Por eso toda la sociedad europea también está concernida para movilizarse en favor de los tres bomberos sevillanos que van a ser juzgados en Grecia desde el próximo 7 de mayo por ayudar en el litoral de la isla griega de Lesbos a que no naufragaran miles y miles de personas procedentes del éxodo sirio.

Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta (ISA), que en 2016 le concedimos el Premio a la Proyección Internacional de Sevilla a todos los bomberos sevillanos adscritos a la Asociación Proem-Aid que, de modo voluntario, y durante varios meses, se fueron turnando para viajar a Lesbos y auxiliar a esa riada humana, en un ejemplo de ética, de civismo, de europeísmo y de sacrificio personal, hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía europea, inclusive a toda la española, andaluza y sevillana, para sumarse al apoyo a ellos a través de la web www.condenadosasalvarvidas.org y elegir algunas de las modalidades para compartirlas a través de las redes sociales.

Asimismo, desde la Asociación ISA instamos a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo, al Consejo de Europa, al Parlamento español, al Gobierno español, al Parlamento andaluz, al Gobierno andaluz, al Ayuntamiento de Sevilla y a la Diputación de Sevilla, y a todos los partidos políticos españoles (en su condición de representantes de la ciudadanía) a expresar públicamente su respaldo al principio ético que han encarnado los bomberos sevillanos en aguas jurisdiccionales de Grecia: salvar vidas no es un delito.

Lo explica muy bien y de modo muy conciso la periodista Cristina Díaz en esta información publicada en Diario de Sevilla: “La noche del 14 de enero de 2016, Manuel Blanco, sargento de Bomberos de la Diputación de Sevilla, José Enrique Rodríguez y Julio Latorre, del parque del Ayuntamiento hispalense, decidieron acompañar a dos miembros de la ONG danesa Team Humanity en el rescate de una embarcación con refugiados que se encontraba en la deriva en el mar Egeo. Los daneses disponían de una lancha para salir al mar pero no de personal de rescate y pidieron ayuda a los sevillanos, que llevaban unos 15 días en la isla griega de Lesbos desempeñando tareas de rescate en el mar como voluntarios de la asociación ProemAid. Dos años después, los sevillanos siguen preguntándose qué salió mal aquella madrugada y por qué fueron detenidos por la Guardia Costera y acusados por el Gobierno griego de tráfico ilegal de personas. El juicio arrancará el 7 de mayo de 2018″. “Seguimos sin creérnoslo, nos parece algo surrealista. Han criminalizado la ayuda humanitaria. Salvar vidas no es un delito”, subraya Manuel Blanco, uno de los tres bomberos acusados. “Nos enfrentamos a una pena máxima tremenda, diez años por cada persona que hayamos ayudado”.

Es el colmo de la involución en la escala de valores. En Grecia se fundaron hace dos mil años los primeros cimientos de la democracia, y ahora se confunden a los salvadores de vidas con los mafiosos que, en la otra orilla, mercadean sin escrúpulos y a precio de oro con la ansiedad y desesperación de quienes se arriesgan a naufragar comprando botes neumáticos que no saben manejar.

Los tres bomberos sevillanos que van a ser juzgados en Mitilene, en Lesbos, pasaron tres días en el calabozo, fueron puestos en libertad bajo fianza y acusados de inmigración irregular en grado de tentativa. Hace escasos días, les ha recibido el ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, quien se ha comprometido a ofrecer toda la ayuda consular de la Embajada de España en Grecia durante el proceso.  Con representación de la embajada española en el juicio, asistencia de traducción durante la vista oral y diálogo bilateral entre Dastis y su homólogo griego.

En este sentido, Manuel Blanco asegura que no han pedido que se actúe contra la independencia de la justicia griega, puesto que entienden que “se impondrá la cordura y no se criminalizará a tres bomberos que han ido a hacer rescate y salvamento. En este caso, se está juzgando a tres funcionarios que igual que salimos a hacer rescates y salvamento cuando hay un terremoto, también lo hacemos con personas que están en el mar intentando alcanzar las costas de Europa”. Y la embajada española tenía constancia en todo momento de las actividades de ellos en Lesbos.

Respecto a la acusación, penada con hasta 10 años de prisión en Grecia, Blanco ha señalado que “difícilmente es sostenible” y que “no existe base” alguna, puesto que durante la noche de su detención no hicieron ningún rescate en el mar. “Esa noche no se produce un rescate porque no encontramos el barco. Cuando nos intercepta el barco griego, nos llevan a puerto y se nos acusa de intentar, de tentativa, como si tuviésemos la intención de hacerlo, pero en ningún caso llevamos a nadie en el barco”.