Desde Iniciativa Sevilla Abierta opinamos que la ciudad tiene que interiorizar mucho más su condición de ciudad cervantina, ya que en cierto sentido estamos desaprovechando el legado de un escritor cuyos libros, sobre todo el ‘Quijote’, son asumidos en el mundo entero como patrimonio de la cultura universal. De hecho, ISA le dedicó este año en la Feria del Libro su tradicional acto ISA Lee, realizando una lectura pública de textos de Cervantes que, recordamos, se pueden descargar y seguir disfrutando en este enlace.

Por todo ello, nos resulta muy alentador conocer más detalles sobre el adelantamiento y recuperación de la ruta cervantina en Sevilla, una decisión positiva de la que amplía información la periodista Nieves G. Grosso en esta noticia publicada en El Correo de Andalucía:

Nuevo impulso al primer paseo cultural de la ciudad

Urbanismo restaura 19 de las 25 placas originales de la ruta cervantina en el cuarto centenario de la muerte del escritor.

El que fuera alcalde de Sevilla en 1916, Manuel Hoyuela, decidió poner en marcha el que fuera el primer paseo cultural que hubo en la capital hispalense. Esta iniciativa pionera estuvo impulsada por Luis Montoto, José Gestoso y Francisco Rodríguez Marín que decidieron homenajear en el 300 aniversario de su muerte a Miguel de Cervantes.

Su idea fue la de instalar una serie de lápidas conmemorativas en los lugares de la ciudad que aparecían en algunas de las obras de la máxima figura de la literatura española. En concreto, se colocaronhasta 25 placas en distintos puntos de la ciudad, sobre todo en el Casco Histórico aunque también en Triana o la Buhaira, que conformaron lo que fue la primera ruta turística y cultural que tuvo Sevilla. Los azulejos que costaron 400 pesetas de la época cada una, fueron realizadas por Mensaque y por José Recio Rivero, un destacado diseñador de la Sevilla de principios del siglo XX.

Para su colocación, Hoyuela remitió una carta a cada uno de los propietarios de los inmuebles donde posteriormente se situarían estas lápidas solicitando su beneplácito. «Siendo uno de estos lugares la casa de su propiedad, me permito interesar de V.S. la autorización consiguiente para colocar en la fachada una de las lápidas de referencia», decía la misiva.

Ahora, cien años después, la Gerencia de Urbanismo se plantea revalorizar aquella ruta cervantina en el 400 aniversario de la muerte del autor de El Quijote. Por ello, al igual que hiciera Hoyela, el regidor hispalense actual, Juan Espadas, ha enviado igualmente cartas a los propietarios de los lugares en los que siguen estas placas conmemorativas, de las que solo quedan 19, para iniciar labores de «conservación preventiva y restauración».

«Hemos querido seguir además un proceso similar al que se llevó a cabo hace un siglo en la ciudad de Sevilla remitiendo una carta a todos los titulares justo cuando se cumplen 100 años del desarrollo de esta iniciativa», recordó el delegado de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, Antonio Muñoz, en la presentación de esta iniciativa que comenzará el próximo lunes, aunque aún están pendientes de las autorizaciones de algunos inmuebles, y tendrá una duración de tres meses.

En concreto, se acometerán distintas labores de limpieza y recuperación, en función del estado de cada pieza a restaurar, para lo que se invertirán 19.132 euros.

La empresa que se encarga de conservarlos así como los documentalistas municipales solicitan información a quienes tengan datos de las placas que han desaparecido, que se localizaban en Tomás de Ibarra, la Alfalfa, Monsalves, San Hermenegildo, Castelar y en la plaza Calderón, para tratar de recuperarlas a partir de los testimonios y documentos de los sevillanos para lo que facilitan un mail: contacto@metisrestaura.com. «De algunas tenemos fotos de mala calidad pero no se conservan los textos, con lo que no pueden volver a hacerse», apuntó José León, uno de los documentalistas implicados en la iniciativa.

Muñoz recordó además que este plan se enmarca dentro de las actividades e iniciativas que se han llevado a cabo este año con motivo del IV Centenario de la muerte de Cervantes que ha incluido programación cultural, artística, educativa, turística o gastronómica, además de apostar por la recuperación del patrimonio como con la restauración de la escultura de Cervantes ubicada en la calle Entrecárceles donde está en estudio la posibilidad de mover los contenedores «para que realce más la escultura».

En la imagen superior, uno de los azulejos dedicados a Cervantes que será restaurado, en una fotografía de José Luis Montero para El Correo de Andalucía.