En el contexto de la Semana Europea de la Movilidad, cabe glosar numerosas novedades relacionadas con la política municipal de transporte y tráfico. Unas son desalentadoras, otras son positivas.

Siempre es tarde para hacer el Metro

Hace medio siglo se inició el estudio y propuesta para construir una red de Metro en Sevilla que solucionara la movilidad urbana y metropolitana, cuya ineficiencia es uno de los grandes problemas de la ciudad y su área de influencia. Hace siete años se inauguró la primera línea de Metro. Y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, admite que antes del 2020 no habrá comienzo de obras para iniciar la construcción de una segunda línea del Metro de Sevilla. Por lo que, según esa previsión, es fácil deducir que no estaría en funcionamiento por lo menos hasta el año 2024. Asegura Espadas que habrá más líneas del Metro cuando haya dinero. “Para mí la cosa está clara. Sevilla va a tener más líneas de Metro ¿Cuándo? Dependerá de cuándo haya acuerdo y cuándo haya disponibilidad económica por parte del Estado, por parte de la Junta y del Ayuntamiento“.

Hace ya cinco años que están redactados los proyectos constructivos de las líneas 2, 3 y 4. Pero Espadas asegura que el momento económico en el que se diseñó la red de Metro no es el actual. “Creo que se está actuando desde la prudencia de saber que los recursos económicos y presupuestarios de cuando se diseñó el Metro no los tiene ninguna administración pública en España, empezando por la del Estado y siguiendo por todas las comunidades autónomas“.

Señalar prioridades que ya lo eran hace 20 años

El alcalde admite que Sevilla tiene el área metropolitana más poblada de Andalucía y necesita con urgencia más líneas de Metro. “Hay que priorizar por qué trazado continuamos y, eso sí, adecuarlo a que la ciudad sigue tomando decisiones en materia de transporte”. También admite que es prioritario dos prioridades indicadas por expertos y sectores de la sociedad sevillana: culminar el anillo de Cercanías, y crear una conexión rápida entre el aeropuerto de San Pablo y la estación de Santa Justa. Estas prioridades son conocidas y anunciadas desde hace 20 años.

El consejero de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Felipe López, ha afirmado que su departamento, y “sólo con el Ayuntamiento” de Sevilla, es decir, sin la concurrencia de la financiación del Estado, “no tiene capacidad para abordar tres líneas de Metro de Sevilla, que suponen una inversión que supera los 3.000 millones de euros“. “Si este dinero no está resuelto, la Consejería no puede plantearse, sólo con el Ayuntamiento, abordar una inversión de esta naturaleza“. “No voy a engañar a nadie“, ha apuntado tras admitir que la ampliación del metro de Sevilla no se encuentra en el documento ejecutivo del Plan 2020 de Infraestructuras para la Sostenibilidad de Andalucía (Pista), pero sí en el Anexo.

Conexión Metro-Bus lanzadera con Cartuja

Se ha iniciado el servicio de bus-lanzadera que une la parada del Metro de Blas Infante con la Isla de la Cartuja. Una acción para facilitar que al Parque Tecnológico y Científico Cartuja (adonde acuden 25.000 personas entre profesionales y estudiantes universitarios) sea más fácil ir y volver en transporte público. La lanzadera está conformada por cuatro vehículos articulados y funciona en horario de 7:00 a 10:30 horas y de 13:00 a 16:30 horas. Una vez que sale de Blas Infante, tiene establecidas paradas en Puerta de Triana, Inca Garcilaso, Américo Vespucio, Juan Bautista Muñoz, Escuela de Ingenieros y Camino de los Descubrimientos, para regresar por Inca Garcilaso a Puerta de Triana y Blas Infante. El precio del servicio es de 0,38 céntimos y se ofrecen descuentos del 20 por ciento por transbordo para aquellas personas que usen la tarjeta del Consorcio de Transportes. Asimismo, son válidos también todos los títulos de Tussam.

Transporte público en los polígonos industriales-comerciales

Desde el 19 de septiembre, los trabajadores y usuarios del Polígono Industrial Carretera Amarilla cuentan con una nueva línea de Tussam, la número 39, que ha ampliado su recorrido para prestar servicio en sus calles. Una ‘experiencia piloto’ que el Ayuntamiento no descarta expandir hasta otros parques empresariales de la ciudad, que hoy en día no son solo industriales sino también comerciales. Para impulsar la movilidad sostenible desde el fomento del uso habitual del transporte público. En el Polígono Carretera Amarilla hay unas 290 empresas y 4.000 empleados.

Reordenación de las prioridades de tráfico en el Casco Antiguo

El Ayuntamiento de Sevilla ha comenzado el 22 de septiembre a instalar una nueva señalización de tráfico en los accesos al Casco Antiguo para declararlo Zona 30 (no se puede conducir a más de 30 kilómetros por hora), de acuerdo a lo establecido en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y en la Ordenanza de Circulación de la Ciudad. Se trata de conferir prioridad a la bicicleta y al peatón reduciendo la velocidad de los vehículos a motor.

Además de la nueva señalización vertical, se implantarán nuevas marcas viales en el pavimento recordando a los conductores la obligación, en todas aquellas calles con una limitación de 30 kilómetros por hora o inferior, de adaptar su velocidad a la de las bicicletas que circulen por las mismas conforme al artículo 46 de la Ordenanza de Circulación, y otorgan a la bicicleta un papel central en aquellos viarios declarados como Zona 30. La instalación de esta señalización de Zona 30 se acometerá de manera gradual en todos los accesos al Casco Antiguo. En paralelo, los técnicos del Área de Movilidad emprenderán el estudio para delimitar en una segunda fase una zona interior que, por sus características, reúna todos los requisitos sobre Zona 20.

La Zona 20 (no se podrá circular a más de 20 kilómetros por hora) otorga una especial protección a peatones por las condiciones de la vía, su ubicación o su interés turístico o monumental. Como mínimo, todas aquellas calles de plataforma única del Casco Antiguo quedarán incluidas en esa Zona 20. “La prioridad absoluta aquí es para los peatones. Los conductores deberán conceder prioridad a los peatones y a ciclistas, mientras que los ciclistas, a su vez, deberán conceder preferencia al peatón“, ha explicado el concejal Juan Carlos Cabrera.

El Área de Movilidad del Ayuntamiento también ha llevado a cabo un nuevo diseño de señales que permitan a los ciclistas identificar con mayor facilidad la obligación de bajar de la bicicleta y continuar el camino andando en determinados puntos de la capital sevillana que, por aglomeración de peatones o la existencia de especiales circunstancias, así lo aconsejen por razones de seguridad.

Para ello, los técnicos de la Delegación de Movilidad han llevado a cabo un amplio estudio de la señalización que en esta materia ya existe en otros países con una cultura ciclista más madura, sobre todo países nórdicos, y su necesaria adaptación a la normativa estatal en materia de señalización vertical. El resultado es una nueva señal que comenzará a instalarse gradualmente en aquellos puntos y zonas de la ciudad en las que existe esta obligación, y que permite a los ciclistas percatarse con mayor facilidad de la obligatoriedad de bajarse de la bici, a la vez que se abandona la clásica señalización de tráfico por una nueva familia de señales más apropiadas para el tránsito ciclista.

La contribución de A Contramano desde la sociedad civil

En esto ha sido importante la participación de la Asociación A Contramano, encabezada por Ricardo Marqués, que recibió el año pasado el Premio ISA a la Modernización de la Ciudad por ser A Contramano artífice del gran cambio de mentalidad para que se creara una red de carriles bici y de servicio público de bicicletas.

La Gerencia de Urbanismo ha aprobado el 20 de septiembre la redacción de un nuevo plan director que fomente el uso de la bicicleta en la ciudad de Sevilla y que suponga un nuevo impulso tras el plan director aprobado por el Ayuntamiento de Sevilla en 2007. La redacción de este documento saldrá a licitación pública con un coste de 72.600 euros.

A juicio de Ricardo Marqués, presidente de A Contramano, “nos alegramos de que por fin salga, pero está puramente sesgado hacia el tema de las infraestructuras». Echa en falta cuestiones que considera las verdaderas claves del crecimiento de Sevilla como ciudad de la bicicleta. «Se trata de ofrecer otro tipo de servicios: Intermodalidad con el transporte público y aparcamientos de larga duración que sean seguros Además, no se fomentan los aparcamientos en comunidades de vecinos, en empresas, en colegios, en centros comerciales, en las dependencias comerciales».

En la imagen, fotografía del año 2010 tomada por Jesús Morón, cuando se hicieron obras exploratorias para la construcción de la linea 3 del Metro.