15 de marzo de 2007 enero / Casa de la Provincia

c8 Ponentes: Olga Bertomeu (Psicóloga) y Isabel González Turmo (Profesora de Antropología).

Modera: Leonardo Sardinia (Canal Sur)

Isabel González cuestiona si la ciudadanía sevillana se enfrenta a la vida cotidiana de una manera especial. El carácter local, al igual que el carácter nacional, es un mito, un estereotipo, que en las últimas décadas se ha utilizado como arma política. No deja de ser una simplificación perversa. No cree que la gente de esta ciudad sea distinta a los/as pamploneses o a los/as leoneses,…
No obstante, entre los habitantes de una ciudad pueden observarse comportamientos semejantes, hábitos que generan prácticas regulares. Los/as sevillanos/as como otros/as reproducen hábitos que generan prácticas repetitivas, pero hábitos que pueden dejar paso a prácticas nuevas que se muestren como inteligentes y eficaces.
Propone que nos olvidemos del discurso regeneracionista que desde el siglo XVIII arrastramos sin éxito y desarrollar prácticas aceptables por un sector que aunque sea minoritario puede ser suficiente. La ciudad permite compaginar prácticas diferentes, donde convivan las nuevas con las ya existentes. Otra cuestión es la visibilidad de las prácticas novedosas.
¿Vivimos los/as sevillanos/as la calle de una manera distinta a los habitantes de otras ciudades de características comparables a la nuestra? Su observación de los barrios ha constatado cómo las calles de Sevilla están vacías- aunque con coches- excepto en parte del Casco antiguo, Triana, Los Remedios y Nervión. En aquellos barrios que se construyeron antes de los 70 y 80, donde habita población de mediana edad y mayor, encuentra cómo se busca la cercanía entre la gente alrededor de los mercadillos y de los centros de salud.
La estructura de barrios como Sevilla Este, Los Bermejales, Polígono Norte, ha condenado a vivir a sus habitantes en el aislamiento. Tampoco los grandes centros comerciales favorecen la cercanía, favorecen el consumismo. El concepto de cercanía tiene mucho sentido en la globalización. Los servicios vinculan cada vez más la cercanía a la calidad.
Plantea que ISA proponga un modelo de ciudad abierta y cercana, que merece la pena soñar y practicar la ciudad que se quiere vivir. Considera que no hay cuestiones intrínsecas en la ciudad que sean inamovibles.
Por su parte, Olga Bertomeu centra su exposición desde lo subjetivo, rememorando su experiencia en Sevilla desde los 9 años, cuando llegó desde su Barcelona natal, a sus 63 actuales años. El calor, los juegos de la infancia en la calle, los sonidos, los hábitos de su familia frente a los de otras familias sevillanas, la consideración del papel de la mujer,…manifiesta una visión nostálgica de la Sevilla mágica. Pero cree que hay que modernizar esta ciudad, que hay mucho conformismo, y que lo que podamos hacer entre todos por Sevilla, bien está.
En el coloquio se cuestiona si hay rasgos diferenciales en la ciudadanía sevillana que le restan oportunidades como pudiera ser la falta de tiempo creativo (por el tiempo dedicado a lo religioso), la escasa movilidad (la resistencia a salir de Sevilla), el mismo régimen de comidas, la siesta,.., la envidia, la falta de relaciones de género igualitarias.
También se pone de manifiesto la falta de actitud crítica ante las cosas, la falta de respeto a los/as ciudadanos/as, la necesidad de pensar de otro modo la ciudad, evitar el seguidismo .
Está claro que si es difícil cambiar uno mismo, las relaciones entre dos, es sumamente ambicioso cambiar una ciudad, pero la gente se tendría que tomar las cosas más en serio. La sociedad es un reflejo del individuo. Hay que empezar por ser personas diferentes. Conocerse, ser críticos y autocríticos. ¿Qué hábitos queremos generar? ¿Qué ciudad queremos vivir?¿Hacemos una propuesta de modelo de convivencia? Se habla del modelo de show city, ciudades tranquilas, de menos de 50.000 habitantes,… Hay que crear una corriente de opinión, no sólo se puede decir lo que no queremos.