El modelo de Formación Profesional Dual, fruto de la alianza entre centros educativos y empresas, para que los estudiantes de ciclos formativos aprendan una especialidad impartiéndose buena parte de la enseñanza en un centro de trabajo y en contacto con sus trabajadores, es un pilar fundamental del éxito del sistema educativo y laboral en países como Alemania. Con este sistema se consigue disponer de jóvenes mejor preparados para lo que demanda el mercado de trabajo, y ello favorece ser una sociedad con menor índice de desempleo. Una cuestión crucial para los jóvenes y sus familias y que debería de contar ya con la implicación de autoridades, empresarios y educadores.

En Sevilla, y en el conjunto de Andalucía, donde la adecuación entre Educación y Empleo es mucho más deficiente, y donde los índices de paro son los más elevados de Europa, es una prioridad inaplazable que en este nuevo curso, y en los cursos sucesivos, se acelere la transformación del sistema de Formación Profesional, para incardinarlo mucho más en esta colaboración entre los centros educativos y las empresas para enseñar desde ambos.

Además, con este modelo debe resolverse también una grave situación de los últimos años: la falta de miles y miles de plazas para atender la demanda de jóvenes andaluces que quieren realizar FP. Esa creciente demanda, ahora frustrada, es la prueba del cambio de mentalidad que las autoridades han de encauzar y no taponar. Cada vez hay más jóvenes que no optan por las carreras universitarias, porque están liberándose del prejuicio social que ha considerado indispensable para tener reputación social disponer de títulos universitarios, aun cuando no encuentren empleos con esos títulos. Pero la clase política (ni quienes gobiernan ni quienes ejercen la oposición) no le dedica la atención debida al sector de la FP. Y una de las causas de esa negligencia es la inercia en el apego al ámbito universitario por parte de los dirigentes y mandos intermedios en los partidos políticos, cuyas biografías están mucho más vinculadas a los campus que a las fábricas.

País Vasco: ejemplo a seguir

Para comprobar los resultados de este sistema, basta con echar un vistazo al ejemplo que están dando en este terreno otras comunidades como el País Vasco, donde el 80% de los jóvenes que realizan la FP Dual comienza a trabajar inmediatamente tras concluir ese periodo formativo, tal y como se destaca en esta información publicada en Deia.

Considerados como referencia a seguir en Europa, los dirigentes vascos de los ámbitos educativo y empresarial no se conforman con lo logrado y ya se están planteando cómo dar otro salto adelante con el fin de sustentar mejor la empleabilidad, productividad y competitividad de sus empresas y de su población activa, en los procesos de economía digital, que es el nuevo modo de industria y de prestación de servicios.

Para ahondar en la cuestión es especialmente interesante este artículo de Julen Elgeta, presidente de Hetel, la asociación que reúne a 20 centros de Formación Profesional de iniciativa social de Euskadi que imparten Formación Profesional Básica, ciclos formativos de grado medio, ciclos formativos de grado superior y formación para el empleo, así como programas de especialización.

Bajo el título de ‘La Formación Profesional en la industria 4.0’, Elgeta explica cómo para adaptar el sistema a la realidad empresarial de Euskadi, se ideó “un formato de especialización de un sector tecnológico y que es generalizable a diferentes sectores, clusters o agrupaciones de pymes. En definitiva, apropiado para Euskadi”. Un formato donde se necesita, se fomenta y se busca la colaboración de muchos agentes: centros de FP, empresas, asociaciones profesionales, administración pública…  y que emplea, además, una “metodología colaborativa” como forma de aprendizaje de los participantes.

En este enlace además se explica el modelo de Formación profesional Dual en alternancia Hezibi que significa formar (Hezi, en euskera) de dos (bi) maneras: en el centro formativo y en el lugar de trabajo.

Manual para empresas

Asimismo, animamos a las empresas implantadas en Sevilla a conocer el manual para hacer tutoría de empresa en la FP Dual, que pretende dotar a los tutores de empresa de herramientas útiles y necesarias para el desarrollo de su función, con el objetivo de conseguir una Formación Profesional Dual de calidad en nuestro país. Dicho manual es fruto de la colaboración entre la Fundación Bertelsmann y el Consell General de Cambres de Catalunya para impulsar la calidad de la tutoría de empresa en la FP Dual. Se puede consultar de forma gratuita pinchando en este link.

Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta animamos también a la sociedad sevillana a aprovechar más la Alianza FP Dual, en la que colaboran en España instituciones y empresas alemanas, como la Cámara de Comercio de Alemania en España, y la Fundación Bertelsmann. Pues Alemania es el mejor ejemplo en Europa, desde hace décadas, en la colaboración entre los centros educativos y las empresas. Y eso cohesiona su sociedad y su economía, es una de las claves de su mejor desarrollo y de su mayor bienestar.

En el caso de Andalucía, la Alianza FP Dual ha duplicado su oferta con 321 proyectos, 3.967 alumnos y 2.832 empresas implicadas, tal y como se pone de manifiesto aquí en la página web oficial del proyecto.

Foto: Diario Sur