Desde Iniciativa Sevilla Abierta creemos necesario recalcar la gran carencia de piscinas públicas en nuestra ciudad, con números muy por debajo de los premios indicados para cualquier urbe. De hecho, desde hace décadas, antes incluso de la Expo’92, es una de las demandas más constantes efectuadas por la ciudadanía en todos los distritos de Sevilla, y a la que no se ha dado apenas solución desde el Ayuntamiento: piscinas públicas para poder sobrellevar los muchos meses de fuerte calor, y para tener un equipamiento público favorable a adultos y a niños, donde, por ejemplo durante las vacaciones escolares de finales de junio, julio, agosto y primera quincena de septiembre, poder ejercitarse, refrescarse y socializarse.

En un artículo publicado por ABC de Sevilla que se puede consultar aquí, la periodista Mercedes Benítez ofrece unos datos demoledores: en nuestra ciudad sólo hay cuatro piscinas públicas, las de Rochelambert, Alcosa, Tiro de Línea y Torreblanca, para 700.000 habitantes.

Según cita Benítez, la oferta diaria es de 1.275 plazas diarias para una población total, la de Sevilla, que ronda los 700.000 habitantes. Es decir, hay una piscina para cada 175.000 habitantes, lo que supone una ratio muy superior al que recomienda el Consejo Superior del Deporte, para el cual lo ideal es un centro por cada 27.679 habitantes. Si se siguiera esa recomendación, Sevilla debería tener más de 25 piscinas.

Casi todos los municipios españoles, grandes o pequeños, disponen de un mejor promedio de piscinas públicas por número de habitantes. El mayor problema estriba además en que, a la espera de conocer los presupuestos que tendrá el Ayuntamiento para 2017, no hay previsión de construir nuevas piscinas en nuestra ciudad.

En la imagen superior, la piscina del Tiro de Línea, en una fotografía publicada en la web del IMD.