Todos los días del año son el Día contra la Violencia de Género. Uno de los problemas más graves de nuestra sociedad. Un indicador, no solo en España sino en todo el mundo, de cuánto hay aún de atávico y machista en las mentalidades individuales y en las complicidades grupales. Es muy preocupante que en España no esté bajando la cifra de asesinatos, y que estudios rigurosos como el del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud indican que la cuarta parte de los jóvenes y las jóvenes consideran que la violencia de género es una actitud normal en la pareja. Recomendamos encarecidamente a todos los ciudadanos acceder mediante este enlace a las conclusiones de dicho estudio. Y ver, por ejemplo, que la quinta parte de los/las jóvenes entrevistados opinan que la violencia de género es un tema politizado cuya gravedad se exagera.

Por lo tanto, no solo hace falta reforzar el pacto político y social para erradicar esta lacra y para proteger a las mujeres amenazadas. Hay que mejorar la eficiencia y coordinación de las múltiples acciones que se llevan a cabo. No basta con hacer mucho, a la vista de los resultados en la convivencia entre adultos, y a la vista de la personalidad que se forja en el fuero interno de muchos jóvenes. Hay que acertar más para invertir estas nefastas tendencias. Siendo conscientes de que es tarea de toda la sociedad y no solo de las autoridades. Así lo asumimos también desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta.

Para conocer los datos oficiales, ofrecemos acceder a este enlace en la web de la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía. Por ejemplo, ver que, en los primeros seis meses de 2017, se produjeron en el conjunto de Andalucía 18.162 denuncias por violencia machista, de las que 4.713 tuvieron lugar en Sevilla y provincia.

Afortunadamente, las campañas de sensibilización y la dignificación de las víctimas ya tienen lugar a lo largo de todo el año, aunque el 25 de Noviembre sea el día de mayor intensidad por estar declarado Día Internacional Contra la Violencia Hacia las Mujeres. Por ejemplo, en Sevilla, hasta el 13 de diciembre, en el Antiquarium (bajo las ‘Setas’ de la Plaza de la Encarnación), es interesante acudir y ver la exposición ‘Soy Luz’. Con fotografías de Fidel Meneses Tienda, lasmujeres valientes retratadas se muestran a través de su imagen como el ejemplo a seguir por aquellas que, atravesando por experiencias de vida difíciles, no encuentran las fuerzas necesarias para decidir con firmeza el momento en el que comenzar a restaurar su luz.

Las mujeres fotografiadas para esta exposición (que aparecen juntas en la imagen que abre este artículo) son todas usuarias de los Centros Integrales de Atención a la Mujer, dependientes del Área de Igualdad, Juventud y Relaciones con la comunidad universitaria del Ayuntamiento de Sevilla. Entre los objetivos marcados en el Área de Igualdad está la integración y el empoderamiento de las mujeres víctimas de violencia de género, así como favorecer su participación en el conjunto de la ciudad de Sevilla. Aquí ofrecemos más información sobre esta iniciativa, dentro del Otoño Feminista.

También es elogiable la campaña que cada año realiza el Ayuntamiento de Sevilla, desde su Área de Igualdad, promoviendo un concurso en los centros educativos para que sean adolescentes de ambos sexos quienes propongan lemas e imágenes para sensibilizar a toda la población. Este año 2017, fueron elegidos ganadores un grupo de alumnos de Cuarto de ESO del Instituto Luca de Tena, con su propuesta “El largo de mi falda NO te dice que SÍ”. Es muy acertada, da en la diana para intentar desmontar mitos y creencias erróneas que sustentan y en muchas ocasiones, justifican la violencia sexual que sufren las mujeres, cualquiera que sea su manifestación: comentarios obscenos (mal llamados “piropos”), tocamientos, roces, miradas,… sin entender la libertad que, como derecho fundamental, tienen las mujeres sobre su propio cuerpo, su imagen.

Como arguyen los promotores de la campaña, los estereotipos del tipo “hay mujeres que van provocando”, “hay mujeres que se lo buscan”, forman parte del imaginario colectivo, sustentado por siglos de patriarcado en el que el cuerpo de las mujeres ha estado a disposición de los hombres, disponible para su uso y disfrute, sin tener en cuenta los deseos y expectativas de las mujeres. Bien a través de la prostitución o el matrimonio (“débito conyugal”) y que han sido y son la justificación para cometer agresiones/abusos sexuales. Además, este pensamiento machista se ampara en diferentes ámbitos sociales, desde el jurídico hasta el policial, el cultural/publicitario, etc., con la repercusión que ello tiene en la población general, sobre todo en la población joven que está conformando su identidad.