En las negociaciones del Ayuntamiento de Sevilla con la multinacional Imperial Tobacco para que su filial Altadis venda la propiedad de los terrenos e instalaciones de la antigua Tabacalera en Los Remedios, el principio básico es velar por el interés general. Y que al erario público le cueste lo menos posible esa operación inmobiliaria, ante la que cabe exigir transparencia. Por eso es de agradecer la labor del arquitecto José García-Tapial, profundo conocedor del urbanismo hispalense, pues trabajó durante décadas como funcionario en la Gerencia de Urbanismo, y durante unos años fue decano del Colegio de Arquitectos de Sevilla.

En este análisis, publicado en ‘Viva Sevilla’ y ‘Andalucía Información’ García-Tapial alerta con datos a las autoridades municipales, y al conjunto de la ciudadanía, para que el justiprecio se base en los parámetros reales sobre cuál es la extensión de los terrenos. Y no se incurra en el error de incluir plusvalías en función de la valoración de suelos que son dominio público, en la orilla del río.

Como recoge García-Tapial, Altadis pide 30 millones de euros mientras que el Ayuntamiento no pasa de ofrecer 20 millones. Cantidades que, desde su punto de vista, “están sobredimensionadas porque la cantidad que ahora reclama Altadis es muy cercana a la que entonces se estimó que supondrían las plusvalías derivadas de aquel convenio (entre 30 y 35 millones). Convenio que, por ejemplo, le hubiera proporcionado a Altadis  una edificabilidad (39.265 m2) muy superior (un 53,60% más) de la establecida por el PGOU actualmente vigente (25.562 m2), que es la superficie construida actual y que es sobre la que habrá que calcular el justiprecio”.

Son muchos millones de euros los que están en juego. Y, con la enorme cantidad de necesidades que atender en la ciudad, el Ayuntamiento tiene que negociar desde una posición de fuerza, y con toda la documentación que le asiste en sus archivos.

Foto: ABC de Sevilla