El Centro de Estudios Andaluces ha publicado un estudio sobre los hábitos culturales de los andaluces. Cabe destacar el escaso número de ciudadanos andaluces que leen, van a conciertos o al teatro así como lo escasamente informados que están sobre estos temas. Esto indica fallos estructurales en su formación educativa que, a su vez, provoca falta de interés por desarrollar su creatividad y mayor interés por participar en actividades culturales. Éstos son algunos de los datos que arroja la encuesta:
  • El interés por la oferta cultural en Andalucía se sitúa en una media de 2,86 en una escala de 1 a 5.  El perfil de la población andaluza que muestra mayores inquietudes culturales o está más próxima a la cultura se corresponde con jóvenes, estudiantes, personas con titulación superior y nivel adquisitivo elevado.
  • La asistencia al cine destaca entre las más demandadas. El 53,9 % de las personas consultadas declara haber ido al cine a lo largo del último año, siendo esta la actividad cultural más popular. La asistencia a una función de teatro se posiciona como la segunda actividad más extendida entre la población andaluza, aunque se sitúa a bastante distancia de la anterior con el 26,5 % de las respuestas. A muy escasa distancia, con el 26 %, figura como tercera opción acudir a un concierto de música diferente a la clásica, como rock, hip-hop, indie, techno, canción ligera, copla, canción de autor, etc. De modo que cine, teatro y música se erigen como las principales artes a las que va destinado el consumo cultural de los andaluces.
  • Asistir a un espectáculo deportivo, a un espectáculo o concierto de flamenco o visitar un museo o una exposición aglutinan un nivel de seguimiento medio por parte de las personas consultadas de en torno al 15 %, mientras que no llega al 10 % el porcentaje de respuestas de quienes dicen haber acudido a lo largo del año a otras actividades culturales como a una feria del libro, de artesanía o comercial, a un concierto de música clásica, a una biblioteca pública, a una conferencia o a un parque natural o zoológico.
  • La asistencia a cualquiera de estas actividades está determinada prioritariamente por el interés que se posea por la cultura, seguido del grado de conocimiento de la agenda cultural. De esta forma, consumen más quienes más interés cultural poseen, no quienes más información tienen.
  • El tiempo de ocio se ocupa también con otras prácticas como la comunicación a través de redes sociales, descansar, escuchar música y ver la televisión, películas o series en casa. Todas estas actividades pertenecen a la rutina diaria de la población andaluza en el ámbito doméstico. Otras actividades con temporalidad semanal están vinculadas al ámbito externo y relacional como practicar ejercicio físico, ‘ir de tapas’ o salir de copas, asistir a actividades asociativas o reunirse con el entorno social y familiar. La población andaluza que declara reunirse diariamente son jóvenes y estudiantes; mientras que quienes suelen reunirse una vez por semana son mujeres, con estudios superiores, jubiladas o pensionistas, con mayor edad. La actividad semanal más común es ‘tapear’ o salir a almorzar, un hábito que destaca más por su carácter relacional que culinario y que es común entre la población andaluza, independientemente de su estrato o grupo social.