Bajo el lema #ReiniciarlaUni, la Fundación Cotec para la Innovación ha puesto en marcha una campaña con ideas para renovar la Universidad. La iniciativa es el resultado de tres años de colaboración con medio centenar de colaboradores, entre expertos y representantes del mundo universitario (estudiantes, profesores, rectores, académicos, emprendedores,…). Las medidas propuestas cuentan con precedentes que han tenido éxito en distintas universidades públicas españolas y que se recopilan a modo decálogo, junto a una web y un documental que reproduce el proceso de reflexión que originó el proyecto. Con esta campaña, Cotec aspira a provocar una reflexión, generar debate y recopilar nuevas experiencias de cambio en el mundo universitario.

Desde ISA saludamos positivamente esta iniciativa, ya que coincide con algo que desde nuestra asociación hemos planteado en muchas ocasiones: hay que mejorar sustancialmente las universidades públicas. Donde hay personas y grupos extraordinarios, pero no pueden seguir siendo islotes aislados que, para más inri, tienen que hacer un sobreesfuerzo descomunal porque no se prima el mérito. Y el dinero público que se invierte en ellas redunde en resultados mucho mejores, dejando atrás las endogamias y las camarillas estamentales.

Decálogo para cambiar a mejor las universidades españolas

Todas las propuestas recogidas en el decálogo no son ideas utópicas, son líneas de actuación que están funcionando con éxito en la actualidad y se pueden imitar.
1. Flexibilidad normativa. Es necesario aligerar los procesos y flexibilizar las normas para que las universidades tengan un mayor margen de actuación, autonomía y desarrollo. La universidad necesita un marco regulatorio flexible, que le permita incorporar con agilidad nuevas titulaciones, contenidos y estructuras. Sólo así podrá responder a los cambios en igualdad de condiciones que otras instituciones educativas no formales (sociales y empresariales).

2. Nuevos formatos educativos. Es necesario impulsar la puesta en marcha de nuevos formatos educativos que sean abiertos (en cuanto a su alumnado y profesorado), breves (por su duración) y actuales (en cuanto a contenidos). Formatos ajustados a la urgencia de las demandas sociales y laborales, que respondan a las necesidades en cada momento, y que al mismo tiempo permitan a las universidades conservar su liderazgo en el marco de la formación continua.

3. Educación no formal y aprendizaje. Buena parte de las experiencias de aprendizaje actuales se desarrollan fuera de las instituciones educativas formales. Por ello  es necesario integrar en los procesos educativos universitarios los diferentes contextos formativos –formal, no formal e informal–;  además de combinarlos con la capacidad autodidacta, que crece día a día gracias al acceso a la información y al conocimiento que proporciona la tecnología. En paralelo, deben crearse canales de comunicación y trabajo en equipo que conecten entre sí a las diferentes etapas del sistema educativo formal, prestando una especial atención a la relación entre Formación Profesional y universidad.

4. Diseño de experiencias de aprendizaje. Es necesario cambiar el actual modelo de transmisión de conocimiento. Urge superar el sistema de enseñanza universitario que se base exclusivamente en leer, realizar ejercicios prácticos y entregar trabajos académicos. Hay que diseñar experiencias reales de aprendizaje, que combinen conocimiento, aplicación práctica, tecnología, relación con iguales, contacto con otras instituciones y personas, y aprovechamiento de otros espacios educativos.

5. Nuevos perfiles docentes. Es necesario incorporar a las universidades perfiles docentes distintos al tradicional, que sean más flexibles, más ligados al mundo profesional y menos académicos; además de repensar el papel del profesor, que debe evolucionar hacia un modelo más de mentor. Del mismo modo, en la formación y selección del profesorado es necesario añadir perfiles con mayores competencias tecnológicas, , para favorecer la incorporación de entornos digitales de aprendizaje dentro de las aulas.

6. Comunidades de aprendizaje. Es necesario que los modelos formativos incorporen modelos de trabajo colaborativo, aprendizaje por proyectos y resolución de retos. El trabajo individual debe dar paso a la construcción colectiva y aplicarse también a la labor docente: coordinar diferentes materias en torno a un reto de aprendizaje común, emprender proyectos compartidos entre profesores (codocencia), favorecer la relación y la colaboración entre diferentes facultades, trasladar el conocimiento investigador del docente (sus proyectos y equipos) al contenido de las materias y a la enseñanza en el aula.

7. Nuevos perfiles de alumnos. El actual modelo de educación universitaria está focalizado fundamentalmente en la formación inicial. Sin embargo el actual marco de aprendizaje a lo largo de la vida demanda una constante entrada y salida de las instituciones educativas. Es necesario que la universidad desempeñe un papel relevante en este contexto de formación continua, que esté preparada de forma permanente para acoger a nuevos estudiantes y a una amplia diversidad de perfiles en función de su edad, situación laboral, experiencia, formación previa, conocimiento, etc.

8. Conexión con la sociedad. La universidad no puede permanecer al margen de la sociedad, ni siquiera en paralelo. Proponemos que las universidades se construyan, crezcan y evolucionen en colaboración con todo su entorno: organizaciones sociales, empresas, comunidades y redes- desde el nivel local hasta el internacional-, ciudadanía, etc. Esta conexión, por un lado, mejorará la formación de los futuros ciudadanos y profesionales, y por otro, aprovechará la fuente de conocimiento y aprendizaje que representa la sociedad para los procesos universitarios.

9. Cultura de innovación. las universidades no sólo deben hablar de innovación, es necesario que además prediquen con el ejemplo. Los centros universitarios deben innovar en sus procesos organizativos, administrativos, investigadores y docentes; en sus alianzas y colaboraciones; en sus relaciones con el entorno y con el resto de agentes sociales. Las universidades no sólo deben impulsar la innovación desde la perspectiva de la transferencia del conocimiento, además deben ser organizaciones innovadoras en sí mismas.

10. Innovación abierta. Es necesario que las universidades  pongan en marcha procesos de innovación abierta, que combinen el conocimiento que desarrollan  dentro de sus organizaciones con el conocimiento externo. Es necesaria una reformulación del concepto de conocimiento -que añada al saber de origen científico y académico el conocimiento práctico y tácito- y de la idea de quién y dónde produce conocimiento, que además de al personal docente e investigador tenga en cuenta el saber que aportan los alumnos y reconozca, visibilice e integre a otros agentes sociales: organizaciones externas, empresas, administración pública, ciudadanía,..

Fundación Cotec: la innovación como reto colectivo y social

La Fundación Cotec es una organización privada sin ánimo de lucro cuya misión es promover la innovación como motor de desarrollo económico y social. Cuenta con cerca de 100 patronos, entre empresas privadas y administraciones de los ámbitos regional y local. Cotec fue creada en 1990. Desde 2001 existe además Cotec Italia, y desde 2003, Cotec Portugal, que confieren un carácter internacional al impulso a la innovación que promueve la Fundación.

Desde sus inicios se distinguió por realizar una intensa labor al servicio de la innovación tecnológica entre las empresas españolas. En el cumplimiento de esa misión, Cotec destacó principalmente en dos actividades: servir de observatorio de la I+D+I en España, y proporcionar análisis y consejos en materia de innovación, tecnología y economía.

En 2015 Cotec decidió ampliar sus retos para convertirse en un verdadero agente de cambio y provocar transformaciones estructurales que contribuyan al desarrollo de la economía y la sociedad españolas.