Un año más, crece en Andalucía el número de personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social, ascendiendo en 2018 a más de tres millones: un 38,2% del total de la población, según el indicador Arope (At Risk of Poverty and/or Exclusión). Este es el principal dato que recoge el 9º Informe sobre el Estado de la Pobreza en Andalucía, publicado por la Red Andaluza de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-A), bajo el título de ‘Radiografía de la Pobreza en Andalucía 2019: La Pobreza olvidada’

Un 68,2% de la población andaluza tiene dificultades para llegar a final de mes

Según el informe, Andalucía supera en 12 puntos la media estatal de la tasa Arope, lo que la eleva a la segunda comunidad con mayor tasa, sólo superada por Extremadura. En 2018, 75.000 personas más entraron en riesgo de pobreza y exclusión. Este incremento se debe al empeoramiento de la situación de las mujeres, cuya tasa crece casi dos puntos porcentuales mientras que la masculina se mantiene estable.

Junto a ello, “existe un claro empeoramiento de las condiciones de vida de las personas más pobres, expresado principalmente en el aumento de las tasas de pobreza severa y de la brecha de pobreza”, según manifiesta EAPN-A. El incremento de la desigualdad territorial en España, pone a Andalucía como una de las protagonistas en el más negativo de los sentidos. De esta forma, sólo la comunidad andaluza concentra más de una de cada cuatro personas en Arope (26,3 % del total).

En el año 2018 la tasa de pobreza severa en Andalucía es del 9,9%, cifra que es 4,2 puntos más elevada que la media nacional y la más alta de todas las comunidades autónomas. Además, la tasa es 3,7 puntos porcentuales superior a la que tenía en 2008, lo que hace un incremento del 61% en la totalidad del período.

Yolanda Gómez, integrante de EAPN Sevilla, y Juan Reyes, presidente de EAPN Andalucía, durante la presentación del Informe sobre el Estado de la Pobreza en Andalucía.

Los datos son muy concretos en la realidad del día a día, y este empobrecimiento se ve reflejado en la Privación Material Severa, que se fundamenta en cómo las condiciones de vida de las personas más pobres se recrudecen: “El crecimiento en el caso de las personas que no pueden permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días, es especialmente intenso, ya que se incrementa a más del doble y llega al 6,2%, cifra que es la más alta de la década”, remarca Juan Reyes, presidente de EAPN-A. De esta forma, más de 670.000 personas, 235.000 más que el año pasado, viven en condiciones de Privación Material Severa.

La población que experimenta dificultades para llegar a fin de mes alcanza el 68,2%, cifra similar al año anterior; sin embargo, los datos muestran un incremento de las situaciones más graves. Así, las personas que llegan a fin de mes con mucha dificultad han crecido 3,2 puntos hasta llegar al 17,4% y aquellas que llegan a fin de mes con dificultad crecen hasta el 22%

Los peores datos se recrudecen hacia los más desfavorecidos, algo más de 560.000 personas reciben una pensión cuyo importe es inferior al mínimo considerado para no ser pobre. Es decir, el 36,2% de todas las pensiones y, si se consideran solo las de viudedad, casi todas de mujeres, el 41,1%.

La fuerte subida de los alquileres más los desahucios aumentan la pobreza en Sevilla

Los datos provinciales del 9º Informe sobre el Estado de la Pobreza en Andalucía, publicado por EAPN-Andalucía, deja una radiografía de las causas y situaciones de la pobreza que sufren decenas de miles de personas en Sevilla. En el informe se muestran los datos respecto a empleo, abandono escolar, becas, inmigración, brecha de género y vivienda.

Sevilla, como capital andaluza, representa la dinámica que están sufriendo las diferentes poblaciones ante la problemática de la vivienda. Los datos en este sector reflejan cómo el aumento de los desahucios y la multiplicación de apartamentos turísticos aumentan la pobreza en la provincia de Sevilla. Los lanzamientos de hipotecas en 2018 han sido 659, frente a los 589 de 2017. Los de alquileres han pasado de 711 en 2017 a 840 en 2018. Esta situación se ve agravada por el crecimiento de la vivienda con fines turísticos, que ha experimentado sólo en Sevilla la subida de un 40,38% con respecto al año anterior, lo que significa un porcentaje enormemente elevado por tercer año consecutivo.

En este sentido, EAPN-A exige a los ayuntamientos, especialmente al de Sevilla, que aumente de forma considerable la regulación de los apartamentos turísticos, disparados en todos los barrios céntricos y no tan céntricos de la ciudad, como ya se empezó a hacer en ciudades como Barcelona o Palma de Mallorca.

Asimismo, continúa en aumento la demanda no satisfecha de vivienda protegida en Sevilla. En 2018, las solicitudes para acceder a las mismas fueron 48.177, la cifra más alta de Andalucía. Además, el Ministerio de Fomento registra más de 30 barrios vulnerables sólo en Sevilla capital, siguiendo los Indicadores Básicos de Vulnerabilidad Urbana. Ante esta situación, EAPN España exigió en 2017 un plan estatal de vivienda inclusivo, generar sinergias para impulsar programas de financiación de la Unión Europea, la creación de un verdadero parque público de hogares y fomentar movilización de inmueble vacío hacia el alquiler asequible.

Turistas con sus maletas en una calle de Sevilla. Foto: ABC

Con respecto a los salarios, el informe revela que las mujeres cobran de media anualmente 13.681 euros frente a los 18.386 euros de salario masculino, lo que genera una brecha salarial del 34,4%. Asimismo, la tasa de paro para los hombres en Sevilla es del 17,63, mientras que para las mujeres es del 24,79, suponiendo una leve bajada frente a 2017. Por último, en el primer semestre de 2018, Sevilla es la segunda provincia que acumula un mayor número de denuncias por violencia de género en Andalucía, al alcanzar una cuota del 22,7%.

El 83,9% de los hogares andaluces en riesgo de exclusión está en los barrios degradados

Por su parte, la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados, de la que forma parte la plataforma Nosotros También Somos Sevilla, de vecinos del Polígono Sur, también denuncia la grave situación de empobrecimiento y exclusión social que están viviendo muchas familias en los barrios ignorados de Andalucía, como consecuencia de la falta de políticas públicas que garanticen los derechos sociales.

Según datos del Informe Foessa, el 83,9 % de los hogares andaluces en exclusión está en los barrios degradados de las ciudades. Los informes indican una tendencia al alza de la desigualdad social. La creciente acumulación de la riqueza de las rentas más altas va aparejada de un desmantelamiento del Estado de Bienestar, tendencia que se confirma con los datos del presupuesto para el 2019 en Andalucía.

Manifestación de la plataforma Nosotros también somos Sevilla, integrada por vecinos del Polígono Sur, reclamando un plan integral para el barrio

El desempleo alcanza al 23% de la población. El 12% de las personas que trabajan se encuentran bajo el umbral de la pobreza y el 15% en exclusión social. En el presupuesto para el 2019, la Junta de Andalucía bajó las partidas destinadas para formación profesional, las de empleabilidad, las de intermediación laboral y las del Servicio Andaluz de Empleo.

El 7% de la población ha dejado de comprar medicina.  Los niños y niñas de 3 a 15 años no escolarizados, triplican la media estatal. Los mayores sin estudios, la superan.

Con respecto a las políticas destinadas a los más vulnerables, la inversión en Andalucía es notablemente inferior a la del Estado. La cobertura de la Renta Mínima es inferior al 20% de la población en exclusión severa, además de ser una cuantía deficiente para atender las necesidades básicas de las personas. Quienes la reciben no salen de la situación de pobreza y exclusión. En los presupuestos de la Junta de Andalucía para el 2019, se recortó un 30% la partida destinada en el presupuesto a la Renta Mínima en relación al ejercicio anterior.