Plataformas vecinales alertan de la gravísima situación económica y social que la crisis del coronavirus agudiza en los barrios más ignorados


Plataformas vecinales y cívicas de barrios de Sevilla que están de modo cronificado en situación de pobreza y marginalidad denuncian la situación de máximo riesgo a la que la población se está viendo sometida al encontrarse confinada por el estado de alerta y con la actividad económica paralizada. Una crisis social y económica que ha desencadenado la pandemia del coronavirus, que en estos barrios adquiere unas peculiaridades especiales.

Comunicado de la Plataforma Cívica Tres Barrios – Amate

Las entidades que forman parte de la Plataforma Cívica Tres Barrios Amate advierten de la gravedad de las consecuencias económicas y sociales que el estado de alarma ha creado en una amplia proporción de vecinos de estos barrios.

Amplias zonas de Tres Barrios Amate, con independencia y anterioridad a la pandemia, se han caracterizado por graves carencias que pueden ser fácilmente calificadas de exclusión social: desempleo, precariedad laboral, inseguridad, deficiente urbanismo, infravivienda, insalubridad, absentismo escolar, incultura, desvertebración vecinal, etc. La crisis del Covid-19 ha incidido en la población sin que estas condiciones se hubieran modificado en los años precedentes.

El confinamiento y la parálisis económica no han hecho otra cosa que agravar la situación de tal manera que en los próximos meses es muy probable que se produzcan situaciones de auténtica emergencia social, que exige la activación urgente de medidas paliativas por parte de los servicios sociales y de las diferentes administraciones en general. Entre las más notorias y urgentes se encuentran:

  • Las alarmantes tasas de paro, la precariedad laboral y la amplia existencia de trabajos de economía sumergida o carente de protección social han provocado ya en estos días situaciones muy difíciles en centenares de hogares que carecen de necesidades básicas. Son numerosas las personas que han perdido todas sus fuentes de ingresos, en general, fruto de trabajos informales suspendidos por el confinamiento: empleadas de hogar, vendedores ambulantes o personas que se dedican a trabajos esporádicos de albañilería o pintura, recogida de chatarra… Ninguna de ellas cobrará seguro de desempleo ni tendrá acceso a otras prestaciones sociales.
  • Las condiciones de las viviendas, la mayoría con menos de 50 metros cuadrados construidos,  hacen aún más insoportables las incomodidades de una cuarentena que ha de vivirse en una situación de hacinamiento familiar con ancianos y menores.
  • El desarrollo educativo, cuyas condiciones eran ya especialmente difíciles antes de estas circunstancias, se ha visto sometido a graves carencias en estas tres últimas semanas: la casi generalizada ausencia de ordenadores dificulta las posibilidades de continuar el estudio desde las casas, poniendo en evidencia cómo los desequilibrios sociales inciden en la desigualdad en el accesos a una buena formación. Tampoco es posible la ayuda de los padres u otras personas mayores con formación suficiente para prestar apoyo educativo a los menores; el amplio abanico de absentismo y negligencia entre los adolescentes ha provocado en la práctica un abandono muy generalizado del trabajo escolar. Preocupan especialmente los casos de familias cuyos hijos han perdido la única comida que tenían garantizada diariamente en los comedores escolares. Los paliativos que las administraciones han elaborado para resolver este problema alcanzan a muy pocas familias y el colapso de la comunicación con las administraciones hacen muy difícil el acceso a la ayuda.

Todas estas dificultades, con el paso de los días, van adquiriendo un agravamiento porque las familias van agotando las escasas reservas disponibles. Por ello, la Plataforma Cívica Tres Barrios – Amate exige la activación urgente de medidas paliativas por parte de las diferentes administraciones en general y de los servicios sociales.

La falta de operatividad de unos servicios sociales raquíticos, denunciada constantemente por esta Plataforma desde hace años, se agrava aún más en una situación en la que la Administración Pública está paralizada y la atención telemática no tiene capacidad de respuesta para ayudar directamente a las familias que no pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación e higiene.

Por todo ello, desde la Plataforma Cívica Tres Barrios – Amate exigen a las Administraciones que pongan en marcha un plan de choque, rápido y efectivo para paliar las necesidades básicas de los colectivos más vulnerables y minimice los estragos que el período de aislamiento va a ocasionar en las economías de dichas familias. Asimismo, y con la mayor urgencia y rigor posible, deben ser estudiadas medidas que aborden el desarrollo de la crisis económica en los próximos meses y elaboren planes eficaces a medio plazo, puesto que en estos barrios sus efectos tendrán una duración mayor y un deterioro más grave en la vida de los hogares.

Comunicado de la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados

Por su parte, la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados, a la que pertenece la Plataforma Nosotros También Somos Sevilla, del Polígono Sur, exige que entre las personas y familias rescatadas estén también aquellas que se encuentran en riesgo exclusión económico y social, y cuya situación se ha visto agravada por la crisis del coronavirus.

En un comunicado, la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados expone cómo numerosas personas que trabajan en la economía informal (empleadas de hogar, cuidados, venta ambulante…) no pueden ser despedidas, ni acogerse a un ERTE, ni a recibir la prestación por desempleo. Niños que se han quedado sin comedor, sin acceso a clase o que no disponen de la tecnología necesaria para estar «conectados» con el colegio.

Asimismo, aseguran que los servicios sociales comunitarios han reducido la atención al público y recomiendan ponerse en contacto por vía telefónica o telemática. Una decisión que no es accesible para, precisamente, muchas personas que son las más vulnerables y las que más lo necesitan.

Por todo ello, reclaman a los ayuntamientos y a la Junta de Andalucía a establecer un plan de trabajo coordinado para poner en marcha de manera urgente el documento de actuación de los servicios sociales durante la crisis del Covid-19 en asentamientos y barrios altamente vulnerables hecho público por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Y a que empiecen a tomar medidas a medio plazo que garanticen recursos a las familias mientras dura la crisis socio-económica.

Animan a la ciudadanía a poner un lazo blanco en balcones y redes sociales para visibilizar a todo el colectivo de personas que están viviendo en esta situación de vulnerabilidad para que las administraciones les garantice una alimentación adecuada.

Asimismo, el lunes 30 de marzo, a las 12:00, tuvo lugar una cacerolada para reclamar una renta básica de cuarentena ante la situación de emergencia que están viviendo muchísimas familias, y que la situación de necesario confinamiento agrava.

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