La Asociación Red Sevilla por el Clima presentó ayer jueves 28 de marzo en el Espacio RES una hoja de ruta con la que propone una alianza entre instituciones públicas, privadas y ciudadanas para aunar esfuerzos en la lucha contra el cambio climático. Mediante objetivos concretos y soluciones a corto plazo, el documento plantea una profunda transformación de Sevilla para convertirse en Capital Verde Europea en 2023, un galardón que otorga la Comisión Europea desde 2010 a aquellas ciudades que han apostado por el desarrollo sostenible. Sevilla ya optó a ser capital verde en los años 2019 y 2020, pero en ambos casos no superó el primero de los cortes.

Sevilla acumula una importante historia de mejora climática local aplicando innovación y conocimiento en transformación urbana basada en la sostenibilidad y el bioclimatismo. Ejemplo de ello es el microclima de la Expo 92, un sistema pionero que supuso un hito en la investigación aplicada desde varios departamentos de la Universidad de Sevilla con un importante progreso en lo concerniente a soluciones basadas en la naturaleza y en principios de arquitectura tradicional aplicadas al urbanismo y la edificación. Este novedoso sistema demostró que es posible mejorar ostensiblemente la temperatura de Sevilla en plena emergencia climática estival, convirtiéndose así en un ejemplo a nivel internacional de cómo actuar localmente para tener trascendencia global. 

Objetivos concretos y realizables a corto plazo

La propuesta presentada por la Asociación Red Sevilla por el Clima concreta la transformación de la ciudad en 6 objetivos realizables entre 2019 y 2023:

1- Revegetación: Sevilla como bosque.

  • Crear una red de bosques como anillo verde a la ciudad que una y amplifique el disfrute natural de las riberas de los ríos Guadalquivir y Guadaíra, y el arroyo Tamarguillo.
  • Plantación de 50.000 nuevos árboles en las calles.
  • Promover que el 50% de los alcorques sean adoptados por vecinos y establecimientos.
  • Implantar un Plan de Agricultura Ecológica Urbana y Periurbana. Con esta medida, la Red de Huertos de Sevilla y la agricultura ecológica urbana se consolidarían como generador de empleo verde y alimentación sostenible, ampliándose en el área metropolitana.

2- Energías renovables.

  • La energía utilizada en edificios, instalaciones y transporte dependientes del Ayuntamiento debería ser 100% renovable en 2023.
  • Facilidades fiscales y, sobre todo, reducción de la burocracia para que el 60% del uso doméstico e industrial de la energía en la ciudad de Sevilla sea en base a la autogeneración de electricidad, principalmente solar.

3- Movilidad no motorizada y eléctrica.

  • A pie. El 100% de los distritos deberían tener calles centrales peatonalizadas y la implementación de una red de itinerarios peatonales con sombra verde, con la perspectiva de que el 45% de los desplazamientos interiores al municipio se realicen a pie en 2023 (desde el 35% actual).
  • En bici. El 10% de los desplazamientos interiores a la ciudad en bicicleta (desde el 5% actual), con incentivos, política de parking y mejora de la red de carriles bicis de la ciudad, y alcanzar el 5% de los desplazamientos de conexión con la Corona Metropolitana mediante el cumplimiento del Plan Andaluz de la Bicicleta.
  • En transporte público. El 30% de los desplazamientos internos al municipio (desde el 20% actual) y el 25% de los desplazamientos entre la ciudad y la Corona Metropolitana (desde el 10% actual) se harían con transporte público, preferentemente eléctrico alimentado por cable, dentro del Plan Metropolitano de transporte con vías rápidas de conexión en superficie en “Bus de Tránsito Rápido” (BTR) y/o metro bus con lanzaderas y líneas exprés de conexión entre Aljarafe y otras zonas metropolitanas, reactivación de las líneas de cercanías, en especial del anillo ferroviario existente (línea C4 de cercanías) y la línea de cercanías con el Aljarafe (línea C3), puesta en servicio del tranvía entre Sevilla y Alcalá de Guadaíra y fomento de la intermodalidad y la accesibilidad de las estaciones del transporte público.
  • Todo esto desplazaría el uso del coche/moto privado desde el 40% actual de los desplazamientos interiores al municipio a un 15% de tales desplazamientos y desde el 90% actual de las conexiones mecanizadas con la Corona Metropolitana al 70% de dichas conexiones.

4- Educación por el clima.

  • Creación y ejecución de un Plan de Educación y Sensibilización Ambiental que alcanzaría a 200.000 personas anualmente en Sevilla.
  • El 50% de los colegios contarían con patios y edificios bioclimáticos en 2023.
  • El 100% de los colegios contarían con caminos escolares seguros, para desplazarse a pie o en bicicleta.

5- Participación ciudadana real mediante la creación de un Consejo en el que los ciudadanos puedan participar en todas las decisiones políticas del Ayuntamiento de Sevilla en materia de medio ambiente urbano.

6- Urbanismo y sello climático.

  • El 100% de obra nueva se haría bajo estrictos criterios bioclimáticos y de eficiencia energética.
  • El 50% de las edificaciones existentes deberían adaptarse a un Plan de Adecuación Bioclimática (aislamiento y control de asoleamiento y de eficiencia energética del parque de edificaciones existentes).

Valeriano Ruiz, catedrático emérito, socio de ISA y miembro de Red Sevilla por el Clima, durante la presentación del programa de propuestas para mejorar la calidad de vida en Sevilla hasta tener en 2023 el nivel de Capital Verde Europea. Es un gran impulsor de la energía termosolar.

Sevilla Capital Verde Europea como motor económico, educativo y social

Además de estos objetivos, la Asociación Red Sevilla por el Clima establece tres enfoques para impulsar la innovación y el desarrollo económico y educativo a través del sector ambiental.

A. Economía verde. Cualquier actuación en la ciudad deberá impulsar el desarrollo económico sostenible, utilizando la oportunidad del sector ambiental para crear empleo y activar sectores productivos en la ciudad y en el área metropolitana como medida de lucha frente a la pobreza y la desigualdad. Así lo ha acordado el mundo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el horizonte 2030, y esto debe ser prioritario en el ámbito urbano.

B. Educación e innovación. Las actuaciones por la Capital Verde Europea deberán convertir a Sevilla en motor de innovación y conocimiento en cuestiones de sostenibilidad, economía social y circular, energías renovables y urbanismo sostenible. Sevilla Capital Verde Europea debe servir de ejemplo y modelo para ciudades y regiones de clima mediterráneo, con soluciones basadas en la naturaleza para enfrentarse al aumento de la sequía, el calentamiento y los fenómenos meteorológicos extremos que se avecinan en el futuro próximo. Todo ello pondrá a Sevilla en la vanguardia de progreso urbanístico del mundo.

C. Agua. El agua es un recurso esencial para la construcción de una Sevilla más verde y habitable. La transformación de Sevilla implica la inclusión del agua y su utilización inteligente como eje transversal de cualquier iniciativa, tanto su uso eficiente, como en su recogida y la maximización de la infiltración en los sustratos para su conservación eficaz. Sevilla cuenta con un reserva de agua subterránea en la capa freática de fácil acceso, que maximizaría sus beneficios con un sistema de distribución en doble anillo, con agua bruta para su uso ambiental (del río y de pozos públicos). El agua es y será un elemento esencial en la transformación de Sevilla en Capital Verde Europea 2023 y en el futuro.