Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta te ofrecemos el video íntegro del ilustrativo encuentro con Howard Jackson el pasado 20 de noviembre en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. Una actividad dentro del ciclo de entrevistas ‘Derecho y Transformación Social’ que coordina Ruth Rubio Marín, catedrática de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, y socia de ISA, en cuya organización también colaboró nuestra Asociación.

El objetivo de la actividad era que tanto estudiantes de las facultades de Filología y Derecho, como todos los ciudadanos que quisieran acudir, conocieran de primera mano la experiencia de un refugiado que, cuando era adolescente, debió cruzar medio continente africano para llegar a Europa, huyendo de la guerra. Una historia que comparten muchos inmigrantes que tratan de salir de África. La disertación de Howard Jackson contó con una amplia repercusión mediática en medios como Abc de Sevilla, La Razón, Diario de Sevilla y Canal Sur.

Su vida como vendedor ambulante y estudiante de Derecho

Bajo el título de ‘Howard Jackson: la fuerza subversiva de la risa y del Derecho. De niño soldado en Liberia a vendedor ambulante y estudiante de Derecho en Sevilla’, estudiantes universitarios de las áreas de Lingüística (Facultad de Filología) y Derecho Constitucional (Facultad de Derecho) plantearon diversas preguntas a Howard Jackson, que explicó quién es como persona. No solo alguien que, para sobrevivir, ha tenido el ingenio de convertirse en Sevilla en un personaje popular vendiendo pañuelos de papel, ataviado con mil y un disfraces, a los conductores de vehículos que transitan junto a Plaza de Armas.

Nacido en Jamaica, siendo niño su familia cruzó el Atlántico para trasladarse a vivir a Liberia, el país natal de su padre. Con 16 años de edad huyó de la terrible guerra civil que asoló Liberia, y tras múltiples penurias en otros países africanos llegó a Sevilla en 1997 a través de Melilla, y ha pasado por etapas en las que ha sido considerado inmigrante ilegal y en otras refugiado. Subsistir en Sevilla no le ha sido nada fácil. Ahora está estudiando asignaturas de la carrera de Derecho a través de la sede de la UNED en Sevilla, y también se ha matriculado para hacer un curso online en inglés con la Universidad de Londres. El pasado 16 de octubre obtuvo al fin la nacionalidad española.

 

De izquierda a derecha, estudiantes de Derecho, de Filología, Howard Jackson y Ruth Rubio, catedrática de Derecho Constitucional

Ante un aula llena, Howard Jackson inició su intervención señalando que “España es un país bueno, incluso para quienes llegan como inmigrante ilegal. La Policía da buen trato, te ayudan para tener abogado a través de asociaciones como Sevilla Acoge, que además te ayudan para tener ropa o medicinas”.  Jackson también narró sus vivencias en 1996, cuando en Argelia fue detenido, llevado a prisión como inmigrante ilegal, y dentro de la cárcel vio que había “300 adolescentes negros como yo, de diversos países africanos”. No tenían quién les atendiera “cuando no habían hecho nada malo, sólo querían llegar a Europa”, expuso. En este sentido, Howard Jackson propuso que Naciones Unidas promueva una gran red de abogados por todos los países africanos y que hagan de «lobby» para defender los derechos y las vidas de las personas que se desplazan. Un día pensó que “iba a morir”, en el desierto, tras cinco días sin comer, sin agua. Pensar en su madre le dio fuerzas “para no rendirme en la desesperación”.

Howard Jackson explicó el abuso que se está haciendo de muchos niños en países como Liberia, al usarlos como niños soldado. Los quitan de estudiar, de aprender, y en lugar de conocer la ciencia, les enseñar a disparar fusiles automáticos AK-47.

Asimismo, relató cómo, con 16 años, tuvo que huir de la terrible guerra civil que asoló Liberia. Tras múltiples penurias en otros países africanos, llegó a Sevilla en 1997 a través de Melilla, y ha pasado por etapas en las que ha sido considerado inmigrante ilegal y en otras refugiado. Explicó que la Embajada de Liberia en España le rechazó tres veces cuando el Gobierno español quería que le dieran el reconocimiento de persona nacida en Liberia.

Eliseo Monsalvete, presidente de ISA, elogiando el testimonio de enorme valía que ha dado Howard Jackson defendiendo la democracia, los derechos humanos y la convivencia

Howard Jackson también contó cómo es su vida como vendedor ambulante y sus estudios de derecho. Después de conseguir la nacionalidad española, el próximo reto de Howard Jackson es graduarse en Derecho y opositar como juez porque “quiere devolver a España todo lo que ha hecho” por él. Sin faltar a su sentido del humor, Howard Jackson finalizó su intervención en la Facultad de Filología vendiendo pañuelos de papel a los asistentes como hace diariamente a los conductores de vehículos que transitan junto a Plaza de Armas.