Declaración Constituyente Iniciativa Sevilla Abierta – (English)

Sevilla ha jugado un papel relevante en la Historia de Occidente, pero, a pesar de ser la capital de Andalucía, su protagonismo se ha ido reduciendo porque de ella no emerge la creatividad de otros espacios más activos. Sevilla sigue creciendo al compás de los tiempos, pero lo hace a un ritmo más lento, lo que la aleja de las ciudades más dinámicas de España, Europa y el resto del mundo.

En Sevilla existen casos notables de investigadores, artistas, empresarios y pensadores, pero no llegan a constituir focos de creación e innovación con la suficiente potencia como para que su quehacer irradie a la sociedad y los convierta en su referente.

No obstante, y a pesar de su decadencia relativa, Sevilla sigue siendo una ciudad universal, cuya representación está vinculada a su monumentalidad y belleza, a nuestras fiestas y ritos y a un cierto estilo de vida definido, entre otras características, por los componentes lúdicos, el ingenio y unos determinados modelos de convivencia. La riqueza del patrimonio histórico cultural de Sevilla, junto a las características de su desarrollo social en los últimos tiempos, ha propiciado que “lo sevillano” se identifique con representaciones de la ciudad fuertemente arraigadas en el cultivo de las tradiciones, que gozan a su vez de una personalidad muy marcada.

En coherencia con esa imagen externa, “lo sevillano” se identifica en la ciudad con el cultivo de esos caracteres, y se apoya especialmente en ritos colectivos en los que fundamentalmente se recrean tradiciones (Semana Santa, Feria, Corpus, Cabalgata de Reyes, Rocío,…).

Además de estas tradiciones, y más allá de las relaciones de carácter familiar o amistoso, la ciudad se articula socialmente a través de las instituciones públicas, algunos clubes deportivos y sociales, y algunas instituciones profesionales y culturales.
Entre estos mecanismos de articulación social, aun existiendo, son escasamente relevantes los que se basan en contenidos de modernidad que pongan a Sevilla en relación con las tendencias más innovadoras del mundo contemporáneo, ya que la fuerza de las tradiciones y sus rituales recreadores las convierten en la representación más conocida de lo sevillano.

Lo anterior no debe ser interpretado como un desprecio a las tradiciones. Por el contrario, estamos convencidos de que éstas juegan un papel muy importante como elemento identitario en cualquier sociedad, y que su ausencia propicia la anomia y aumenta la posibilidad de conflictos. Pero cuando las tradiciones se convierten en lo único que identifica y legitima a una sociedad, cuando éstas monopolizan su representación, es entonces cuando ahogan o convierten en estériles los intentos de renovación y modernización.

El alumbramiento de un futuro de progreso y el enriquecimiento de la vida presente no puede venir de la mano de las tradiciones (tampoco contra ellas), sino de la exploración y desarrollo de la innovación en todas sus manifestaciones (pensamiento, economía, ciencia, técnica, arte, formas de vida y de relación).

Las instituciones civiles más asentadas participan en su inmensa mayoría en el fortalecimiento de la tradición, pero sus aportaciones a la modernización de la ciudad son claramente insuficientes. Por su parte, durante los ya casi 30 años de democracia, las instituciones públicas locales han potenciado intensamente el cultivo de las tradiciones y han ayudado con mimo a la recuperación de algunos rasgos de la cultura tradicional, pero no han contribuido con igual intensidad a la modernización de la ciudad y a su conexión con las corrientes innovadoras del mundo contemporáneo.

En Sevilla existen múltiples expresiones de creatividad y de vanguardia, tanto en la economía como en la ciencia, la técnica y la cultura, protagonizadas por ciudadanos que enlazan su trabajo y su ocio con las tendencias mundiales que están alumbrando el mundo futuro. Muchos de estos sevillanos no participan en las instituciones y los circuitos sociales tradicionales, pero se esfuerzan en impulsar el progreso de la ciudad en sus diferentes ámbitos vitales y profesionales. Dichos ciudadanos constituyen hoy, en su gran mayoría, islas flotantes que no han encontrado hasta el momento una forma eficaz de vertebración que los haga visibles. Sus esfuerzos por trascender socialmente tienen escaso eco, porque el peso de las tradiciones ahoga en la intrascendencia esos intentos singulares.

Con Iniciativa Sevilla Abierta queremos propiciar un movimiento cívico que articule a esos sevillanos que comparten la idea de que es posible otra Sevilla menos ensimismada, más abierta a la innovación y a la contemporaneidad, más cosmopolita, sin dejar por ello de identificarse con lo más atractivo de su historia.
Creemos que un movimiento como Iniciativa Sevilla Abierta puede ser el catalizador de un variado conjunto de sevillanos que aman a su ciudad, pero que no se identifican con su representación tradicional y no encuentran cauces adecuados para que sus expresiones tengan relevancia social. Pensamos que esta articulación puede propiciar sinergias creativas, de forma que el resultado de los esfuerzos e innovaciones individuales se traduzca en expresión legítima de la ciudad.

Iniciativa Sevilla Abierta se constituye por tanto como un movimiento en pro de la modernización ciudadana, del progreso social, de la apertura de Sevilla a las tendencias del mundo contemporáneo.

Iniciativa Sevilla Abierta no es un movimiento contra nada ni contra nadie, sino a favor de una ciudad en la que tengan relevancia los siguientes valores:

  • El aprecio por la libertad como atributo esencial de la dignidad humana y como fuerza creadora y de progreso social, lo que implica la defensa de las libertades colectivas e individuales.
  • La innovación como medio preferente de progreso social, entendido éste como paradigma del proceso civilizatorio que nos hace más libres individual y colectivamente.
  • La ciencia y la técnica como expresiones más elaboradas de la racionalidad, que alejan al ser humano del oscurantismo y son fuente del progreso social.
  • El arte, el pensamiento y las diferentes expresiones de la cultura como estímulos imprescindibles del desarrollo social.
  • El desarrollo ecónomico como condición necesaria para el progreso social y la libre iniciativa empresarial como fuente creadora de riqueza y desarrollo económico.
  • La solidaridad ciudadana ejercida a través de las instituciones públicas y las organizaciones de la sociedad civil, para evitar situaciones de exclusión y para favorecer la cohesión social.
  • La sostenibilidad ambiental como criterio fundamental en la adopción de soluciones a los problemas sociales.
  • El respeto a las iniciativas ciudadanas innovadoras, entre las que Iniciativa Sevilla Abierta se incluye, por parte de las instituciones civiles tradicionales y por parte de las administraciones públicas.

Por todo lo dicho, los ciudadanos y ciudadanas que suscribimos esta declaración constituimos Iniciativa Sevilla Abierta (ISA), un foro dinámico y plural, abierto a todos los sevillanos -nacidos o no en Sevilla- con voluntad de promover acciones que conduzcan a nuestra modernización colectiva.

Con estas premisas, ISA quiere hacer posible la articulación y el diálogo cordial y enriquecedor de todos aquellos que deseen ofrecer su contribución y realizar actividades que estimulen la apertura y la modernización de la sociedad sevillana, siempre en el respeto a las diferentes concepciones personales.

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