Iniciativa Sevilla Abierta tuvo que suspender el acto público de reivindicación de los heterodoxos sevillanos, previsto para el pasado día 28, porque a falta de 24 horas para su celebración la Gerencia Municipal de Urbanismo no había otorgado el correspondiente permiso. Caben dos posibilidades, a saber:

  1. Dos semanas no es tiempo suficiente para responder a una solicitud de mínima ocupación de la vía pública (tan sólo la instalación de una pantalla de proyección durante tres horas en un amplio espacio peatonal).
  2. ¡Chitón!. Con lo bonito que está el centro de Sevilla en navidad, con sus villancicos chirriantes y su bullicio consumista, mira que venir éstos “malages” a ponerse a hablar de heterodoxos e inquisiciones.

Cualquiera de las dos posibilidades dice poco de una administración municipal democrática que presume de eficiente.

¿Habría ocurrido lo mismo de tratarse de una procesión, en cualquiera de sus modalidades?
Es lo que tiene la cosa laica, que no basta con la autorización del espíritu santo.