Existe en el núcleo urbano de Sevilla un lugar, desconocido por muchos, que nos transporta a principios del siglo XX, a un escenario propio de las novelas de Dickens, en el que apreciamos en su verdadera medida el gran cambio técnico que ha experimentado el mundo industrial en un corto periodo de tiempo.

Estamos unidos a él, aunque muchos no lo sepamos, gracias a esas cristalerías, posiblemente regalos de bodas, que nuestras madres o abuelas guardaban celosamente en vetustas vitrinas, sólo sacadas a relucir en las grandes ocasiones, y que hoy forman parte de nuestra herencia material y sentimental.

Este lugar es la fábrica de vidrios “La Trinidad”, que forma parte del patrimonio industrial, arquitectónico y cultural de Sevilla, y que, lamentablemente, se encuentra en peligro. Diversos colectivos ciudadanos están desarrollando iniciativas para conservarlo, mostrarlo a la ciudadanía y fomentar actividades relacionadas con su producción industrial y artesanal (esperemos que esta trama ciudadana se convierta en una nueva forma de articulación de la ciudad).

Pienso que en el dilema tradición-innovación que ha marcado el germen de ISA nos debemos decantar por conservar lo valioso de nuestro patrimonio e impulsar su modernidad que no es otra cosa que conocerlo, valorarlo y rentabilizarlo tanto económica como culturalmente. Por ello propongo que ISA muestre su apoyo a esta otra iniciativa ciudadana.

http://www.salvemoslafabricadevidrios.org/manifiesto.pdf