PRESENTACIÓN

 

Por Eliseo Monsalvete

Presidente de la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta

Como presidente de la asociación ciudadana Iniciativa Sevilla Abierta (ISA), estoy convencido de que iniciamos una nueva etapa para recorrer un camino ilusionante, no fácil pero sí muy atractivo. Camino que tiene como propulsor el interés demostrado por muchos y destacados ciudadanos para participar de forma activa en la construcción del futuro de su ciudad (los que han enviado propuestas, los que han participado en las charlas, los que han asistido, los que nos han llamado diciendo que no podían pero querían venir y muchos más que están deseando colaborar aportando su grano de arena en este proyecto de inteligencia colectiva).

Estamos convencidos que son las personas y su capacidad transformadora las que pueden crear una ciudad dinámica que prospere, innove y atraiga a los de aquí y a los de afuera. La identificación de parte de la ciudadanía con los protagonistas de las jornadas creo que ha hecho alumbrar la esperanza de que existen modelos de referencia para dar el salto hacía una ciudad más viva. También es evidente que las respuestas y las preguntas a nuestro futuro hay que buscarlas en la propia ciudad y sus múltiples actores relevantes, pero desde una perspectiva global y sin esperar a proyectos, negocios, ayudas, subvenciones (palabra clave que últimamente está dando mucho que hablar), inversiones supuestamente salvadoras de nuestro alargado estancamiento. La ciudad cuenta con un plantel importante de personas, y grupos de excelencia, en muy variados campos, con una trayectoria de actuaciones de calidad caracterizadas por su honestidad profesional y por su sentido colectivo, las cuales ya están abriendo caminos de futuro, y por sí solas son ya propuestas de vanguardia en las que fijarnos.

Estas personas y grupos son poco conocidos y valorados por la mayoría de los ciudadanos; y en muchos casos, no presentan la permeabilidad necesaria para que su conocimiento se comparta y se enriquezca con otras aportaciones, ni para que consigan su imprescindible divulgación hacia la sociedad para crear una masa crítica. Esta escasa valoración de lo cercano lleva a situaciones paradójicas como que una actividad completamente desconocida en la ciudad sale publicada como noticia destacada en el periódico The New York Times (el Soho Benita); o como que una revista editada aquí (Jot Down) pero desconocida por los sevillanos, llegue a Nueva York y en un encuentro con las autoridades españolas quieran subvencionarlas de inmediato sin leerla siquiera.

Es decir, la insólita idea de que todo lo bueno o lo malo que me pasa o me pasará depende de mi, que se mencionó en una encuesta expuesta en las charlas, se ha visto reflejada en experiencias contadas desde lo más visceral por personas que incentivadas por la pasión de un proyecto y sabiendo alimentarse de otras colaboraciones, así como adaptándose al medio sin perder esencia, han conseguido productos de alta calidad, que por no ser considerados aquí, han tenido que saltar físicamente allende los mares, allí donde esto se interpreta como riqueza, volviendo a casa con el sello de calidad obtenido en el extranjero como paso previo para su reconocimiento aquí.

Releyendo nuestros principios fundacionales, que suena muy serio, pero es nada más que aquello que nos une a los socios y a muchos simpatizantes, para organizar este tipo de actividades, simpatizantes a los que animo a hacerse socio como UNA FORMA DE COMPROMISO para avanzar con más firmeza en las mismas, SIEMPRE PIENSO CON RESPECTO A COMPROMETERSE A ESTO O A CUALQUIER OTRA COSA ….QUE SI AHORA NO ES EL MOMENTO ADECUADO, CON LA QUE ESTÁ CAYENDO, CUÁNDO LO VA A SER. Volviendo a los principios, me paraba en frases como: la predominancia de las tradiciones, que sin ser menospreciada sino considerada como una señal identitaria, ensombrece a expresiones de creatividad y de vanguardia ….que todavía constituyen islas y no crean inercia social.

Y en estas jornadas hemos oído muchas ideas para el cambio con ejemplos de colaboración y valoración de grupos antagónicos, como contrapunto a la actitud de muchos sevillanos, ENTRE LOS QUE YO ME ENCUENTRO, Y NO ME DA VERGÜENZA decirlo, que todavía dividimos la cultura de una forma excluyente en la tradicional y la alternativa, underground o como queramos denominarla, sin valorar que lo más rico es la consideración de las dos como decía Gervasio Iglesias: Sevilla es la única ciudad donde se mezclan los capillitas y los hippies. Y no solo porque ello facilite la convivencia sino porque las dos contienen valores que están muy incrustados en la sociedad; y que constituyen un recurso potencial con mucho futuro.

Estas ideas de cambio que debemos empezar asimilando los aqui presentes, tienen que incluir también la percepción del empresariado, como apuntaba una propuesta, titulada:

Sanear la forma de hacer negocio en Sevilla

Muchos sevillanos piensan que el empresario es un explotador que quiere conseguir dinero fácil y rápido sin estimar los activos que suponen los trabajadores, su formación y la forma de prestar el servicio (a todo esto han contribuido, sin duda, algunos modelos predominantes en épocas recientes). Sin embargo, como apuntaba la propuesta: el modelo ha cambiado. Lo que era estable ayer se convirtió en inestabilidad hoy. La estabilidad a futuro se construirá no esencialmente gracias a las grandes empresas sino gracias a nuestra propia capacidad para desenvolvernos y con el apoyo de nuestras redes de profesionales (volvemos a la idea insólita).

La calidad de nuestras redes es lo que nos asegurará la estabilidad laboral y la continuidad de negocio.

También pienso que Sevilla no puede avanzar plenamente si no empezamos a solucionar la situación de marginalidad que viven algunos barrios periféricos y sus habitantes. Todo ciudadano crítico debe sentir un compromiso de actuación para revertir la situación de Las 3.000 Viviendas y otros barrios porque habitan muchas personas a las que hay que darle la oportunidad de demostrar su valía; y para ello, deben dotarlos de unas condiciones básicas de habitabilidad y convivencia como el resto de los ciudadanos. El cambio que ansiamos precisa de su irradiación por todos los barrios de la ciudad. De lo contrario, no será real.

Para ello, necesitamos propuestas que involucren a grandes sectores de la población por lo que el factor del comportamiento humano es fundamental en su diseño; de tal forma que los riesgos e incertidumbres creados se convierten en recursos al alcance de muchos.

Por otro lado, y sin olvidar la ‘insólita idea’, la idea de que todo lo que me pasa depende de mí y es posible modificarlo, quiero destacar que nuestros representantes son los nuestros y que a veces muchos ciudadanos les concedemos una licencia, ya que copiamos sus actuaciones a pequeña escala incumpliendo la ley en pequeños detalles en lo material pero que también lo son en lo esencial.

Reflexionemos sobre esto, tras escuchar las palabras de un moderador de las jornadas y miembro de ISA: Xavier Coller. Antes de responsabilizar de lo que ocurre a nuestros representantes, hagamos la revolución de forma personal rompiendo la ficción organizada de la que participamos todos (corrupción, enchufismo, nepotismo, indolencia, engaño, etc,.) y exigamos que las cosas se hagan bien, que sean justas, que se cumpla la ley que es la mejor forma de respeto al prójimo conocida.

Para finalizar quiero resaltar que, desde ISA, la continuidad de este impulso generado a partir del ciclo se ha convertido en nuestro eje fundamental y constituye una respuesta de compromiso a las expectativas creadas. Si somos sinceros, no conocemos con claridad el camino por recorrer. Pero sí tenemos claro que las alforjas van llenas.

Tenemos:

  1. Una FUENTE de personas competentes con experiencia y un sentido colectivo que podrá jugar un papel de asesoramiento y generación de proyectos. Tenemos que convertir su SABER en un recurso a través de un proceso sistematizado.
  2. Un FUENTE de propuestas, opiniones e ideas que deben ser motivo de reflexión e interpretación para su ejecución como motor de riqueza, debiendo ser transferidas de forma interactiva a la población.

3. Unas DIRECTRICES que serán desarrolladas por diversos grupos guía en ISA, que, creando canales de comunicación compartida, consigan la participación de todos los actores sociales: profesionales, universitarios, escolares, usuarios, empresarios, comerciantes, etc.

Y, sobre todo, percibimos en el ambiente muchas ganas de disfrutar contribuyendo, junto a otras personas interesantes, a la construcción de una ciudad más abierta, más creativa, más comprometida, más humana y sobre todo MÁS MESTIZA.