Aunque el ciclo de Iniciativa Sevilla Abierta sobre empleo finalizara el pasado 23 de marzo, alojamos en nuestra sección de documentos de estudio este demoledor análisis sobre el empleo creado en Sevilla en marzo, publicado por el periodista Juan Rubio en el periódico El Correo de Andalucía, que aporta datos tan significativos como que hasta nueve de cada diez contratos firmados en Sevilla y provincia durante este mes fueron de apenas días u horas. Lo tenéis a continuación:

Semana Santa en precario
Nueve de cada diez contratos firmados en la provincia de Sevilla fueron apenas por días u horas

Juan Rubio / Sevilla

Los datos del paro registrado se contabilizan a último día del mes y, en el caso de marzo pasado, por las casualidades del calendario, coincidieron justo con el arranque de la turística Semana Santa y el tirón que ejercen los servicios (hostelería, restauración, comercio) sobre el mercado de trabajo de la provincia de Sevilla y, en general, del conjunto de Andalucía. Y semejante realidad rebaja, pues, la euforia del descenso del desempleo contabilizado en un mes en el que, además, una inmensa mayoría de los contratos se rubricó bajo las modalidades de obra y servicio o circunstancias de la producción, que, dentro de la precariedad, son los más precarios. «Para algunos días, para algunas horas».

Teresa García, secretaria de Empleo de Comisiones Obreras de Sevilla, aguarda aún las cifras oficiales sobre los tipos de contratación por parte del SEPE (Servicios Públicos de Empleo, el SAE en el caso andaluz) para calibrar hasta qué nivel llegó la precariedad: la relación laboral por apenas días o meras horas. Sin olvidar tampoco que muchos de los firmados por horas y como tal declarados a la Seguridad Social son, en verdad, jornadas completas aunque pagadas con la be de la economía sumergida.

Con estas precisiones sobre la mesa estadística, de los 77.556 contratos rubricados en marzo en la provincia, sólo el 4,72 por ciento (3.668) fueron indefinidos, mientras que el 95,28 por ciento fueron temporales. Dada las peculiaridades de su economía, tales porcentajes apenas han variado en los últimos años, y menos durante la larga crisis y pese a que la reforma laboral del PP pretendía precisamente eso: estabilidad en el empleo.

Un nimio detalle, idílico y que conste sólo a modo de ejemplo, da idea del peso de la contratación estacional en Sevilla: si los contratos alcanzados hubieran sido todos indefinidos, en tres meses idénticos el problema del paro quedaría zanjado en la provincia.

De los 770.556 contratos eventuales, el 88,36 por ciento fueron por obras y servicio (39.749) o circunstancias especiales de la producción (28.786). Grosso modo: cuando sube la actividad en una empresa, pongamos un bar en Semana Santa, se contrata, y cuando concluye el empuje turístico, a la calle.

Lógico, sí, pero también una evidente muestra de cuán poco ha cambiado el modelo productivo en la provincia, afirmación válida también para el conjunto de la comunidad, donde ese porcentaje fue del 89,01 por ciento –ver tablas anexas–.

Mientras, junto con estas dos modalidades (obras y servicio y circunstancias especiales de la producción), otras dos, interinidad (3.262) y formación (1.010) fueron en Sevilla las más socorridas, y en el primer caso son, en su mayoría, sustituciones por bajas en las administraciones públicas –de hecho, 3.070 de ellas se encuadraron en servicios–.

El 58,17 por ciento del conjunto de los contratos por obra y servicio y circunstancias de la producción afloró en los servicios, y aquí contribuyó especialmente la Semana Santa. El segundo sector más numeroso, el campo, con un 21,98 por ciento, justo en el mes de preparación de las tierras para cultivos hortícolas (por ejemplo, el tomate en la zona de Los Palacios y Villafranca y Lebrija) y siembras de algunas producciones de regadío (entre ellas, el algodón).

El tercer grupo de actividades fue la construcción (donde reina especialmente el primero de las dos modalidades de contratos) y ya a gran distancia, la industria.

¿Edades? El 62,21 por ciento de las contrataciones temporales se concentra en el colectivo de entre 25 y 44 años. Y un último dato más: mientras que el índice de temporalidad entre los hombres es del 58 por ciento, este porcentaje es más reducido al hablar de indefinidos, con el 53 por ciento.

Fue, sí, un marzo bueno… pero aún con muchísimos matices”.

Imagen: tabla de datos ofrecida en el reportaje de El Correo de Andalucía sobre empleo en el mes de marzo.