La ciencia española vive una situación vergonzosa. En un manifiesto, a modo de carta suscrita por un grupo de prestigiosos investigadores, la comunidad científica alerta del “inminente colapso” del sistema científico debido a la falta de inversión y el retraso en los pagos por parte del Gobierno central. Desde la Asociación Iniciativa Sevilla Abierta, apoyamos este manifiesto puesto que se trata de un tema que debe preocupar mucho más a toda la sociedad. La ciencia no solo es materia de científicos. Ni el funcionamiento de los centros científicos es materia solo de quienes en ellos están contratados. Toda la ciudadanía queda seriamente perjudicada, en su presente y en sus expectativas de futuro, si como sociedad no vertebramos nuestro modelo de desarrollo en la investigación y en la ciencia. Conforme avanza el siglo XXI, es imposible que España, Andalucía y Sevilla sean sociedades con buen nivel de vida en la mayoría de las familias si no se basan en generación de riqueza que emana de la innovación. Entre los firmantes se encuentran los directores de los centros científicos de Sevilla como Andrés Aguilera, del Cabimer; José López Barneo, del IBiS; James Castelli-Gair Hombría, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo; y Agnès Gruart, catedrática de la Universidad Pablo de Olavide y presidenta de la Sociedad Española de Neurociencia.

El deterioro del sistema científico español no es un tema nuevo. A la reducción de la financiación en I+D+i debido a la crisis económica de la pasada década, se une un “maquillaje de los presupuestos públicos”. Según la denuncia de la comunidad científica, “el Gobierno ha inflado artificialmente el dinero público que se propone destinar a investigación y que, además, no se acostumbra a ejecutar por lo que se tiene que devolver en un alto porcentaje al Ministerio de Hacienda año tras año”. Esta medida ha sido criticada por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea. Asimismo, mientras que en otros países de la Unión Europea la financiación en I+D+I ha aumentado un 25% de media (en algunos como Alemania y Reino Unido hasta un 40%), en España la inversión ha retrocedido hasta niveles de hace 15 años. 

Los centros de investigación ubicados en el PCT Cartuja como CSIC, Cabimer, Centro Nacional de Aceleradores o CIC Cartuja, entre otros, también se están viendo afectados por el colapso de la ciencia en España.

Colapso burocrático, sin dinero para trabajar

Además de la falta de financiación, los retrasos en los pagos y la burocracia asociada a la gestión de los proyectos científicos han convertido la situación en “caótica”.  Un tercio de los grupos de investigación del país llevan desde el 1 de enero sin dinero para trabajar. Es por ello que muchísimas investigaciones que son necesarias no se están llevando a cabo. Tal y como denuncian los investigadores en la tribuna publicada en el periódico El País, “la última convocatoria de proyectos del Plan Nacional de I+D+i correspondiente al año 2018 ha salido con más de 7 meses de retraso y, pese a que los proyectos deberían haberse iniciado el 1 de enero de este año, no lo harán hasta los últimos meses de 2019 según los cálculos más optimistas”. Como consecuencia apuntan que “muchos grupos de investigación, sobre todo los liderados por los científicos más jóvenes, están actualmente sin financiación desde el 1 de enero. Esto conlleva a su vez el despido temporal de investigadores altamente cualificados debido a la falta de continuidad entre proyectos sucesivos”. En cuanto a la convocatoria de 2019, esta aún no ha sido publicada y no se espera que se haga a corto plazo.

En la carta suscrita por algunos de los investigadores más prestigiosos del país, proponen medidas a largo y corto plazo para evitar el “inminente colapso” del sistema científico. Además de hacer un esfuerzo de financiación para recuperar el terreno perdido, uno de los elementos claves para superar esta situación sería la consolidación de la Agencia Estatal de Investigación con presupuestos autónomos e independientes de los Presupuestos Generales del Estado. A corto plazo, enumeran una serie de medidas de urgencia para solucionar los problemas burocráticos que dificultan la actividad investigadora.

Una campaña de recogida de firmas para recabar el apoyo de la ciudadanía

10.000 investigadores españoles de 27 centros de biomedicina han puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org dirigida al Ministerio de Ciencia para recabar el apoyo de la ciudadanía ante una situación que consideran “alarmante”. En la petición, reclaman a los candidatos a las elecciones generales que respondan qué van a hacer con la investigación española.

Además de los datos expuestos anteriormente, la campaña expone con rotundidad que “si los avances médicos nos salvan a diario es porque en algún momento unos científicos se dedicaron a investigarlos. Y lo hicieron porque contaron con los fondos que necesitaban”. Se está despidiendo a investigadores muy cualificados y otros muchos se están yendo ya del país. No se pueden consentir más esperas: estamos hablando de nuestro progreso como país y, lo que es más importante, de nuestra salud.

Desde la Asociación ISA animamos a firmar en Change.org esa petición tan cargada de razón.